Segunda-feira, Agosto 16, 2004

(Doc.159) LAS LECCIONES DE GIBRALTAR  



RICARDO GARCÍA CÁRCEL.
Catedrático de Historia Moderna. Universidad Autónoma de Barcelona/

EL 14 de agosto de 1714, una flota angloholandesa mandada por los almirantes Rooke y Almundo se apoderó en nombre del archiduque Carlos -pretendiente al trono de España en confrontación con Felipe V de Borbón- de la plaza fuerte de Gibraltar. La celebración del centenario por los gibraltareños y sus protectores, los ingleses, ha generado muchas páginas en este último mes, con no pocos rasgamientos de vestiduras, un notable desasosiego político y hasta alguna apelación al viejo patriotismo exorcizador de la «pérfida Albión». Nada más lejos de mi intención aquí que resucitar el rancio esencialismo hispánico de aquellas efusiones («Gibraltar es una espina clavada en el corazón de España») o aquellas sentencias cargadas de paciencia histórica o, simplemente, de hábito perdedor («Gibraltar caerá cual fruta madura»). Mi intención en este artículo es subrayar lo que podemos aprender de la experiencia histórica de los trescientos años que han pasado desde la conquista de Gibraltar y su estrambote subsiguiente: la abducción de Gibraltar por Inglaterra en el Tratado de Utrecht.

La primera lección que nos sugiere el «caso Gibraltar» es que estamos ante un legado muy concreto de los años del austracismo durante la guerra de Sucesión. No hay que olvidar que la toma de Gibraltar por los austracistas fue el contrapunto a su fracaso ante el sitio de Barcelona en el mismo año 1704. La plaza de Gibraltar la tomó, propiamente, Jorge de Darmstadt, que había sido el último virrey de los catalanes con Carlos II. La pérdida de Gibraltar fue la herencia palpable del austracismo, el movimiento político que se gesta en 1703 y se disolverá de 1701 a 1714 en la Corona de Aragón, con una fugacidad que ha propiciado los sueños nostálgicos de la España que no pudo ser en los últimos tiempos, tan frecuente como inmerecidamente invocados. Gibraltar quedará históricamente como el testimonio más flagrante de los errores políticos del austracismo. Darmstadt tomó posesión de Gibraltar en nombre de Carlos III y ordenó izar la bandera de los Austrias, pero el almirante inglés la sustituyó por la enseña inglesa y, contra las protestas de Darmstadt, tomó posesión de la plaza en nombre de la reina Ana de Inglaterra. La dependencia de Inglaterra del austracismo era absoluta y la interpretación de los intereses de la monarquía española (a la que aspiraba el archiduque Carlos) en clave estrictamente catalana era evidente. La apuesta inversionista del austracismo en Cataluña tuvo su precio. Por otra parte, a la postre, Gibraltar en el tratado de Utrecht se convertiría en el precio que tuvo que pagar Felipe V para que los ingleses dejaran a su suerte a los catalanes frente a las tropas borbónicas incumpliendo, de esa manera, los compromisos contraídos por Inglaterra en el tratado de Génova de 1705. Hay, pues, un pecado original de Gibraltar: su extraño papel de alternativa consolatoria para los austracistas ante el fracaso del sitio a Barcelona, después capitalizada por los ingleses, y de renuncia lampedusiana para los borbónicos para que «todo siguiera igual» y acabara, de una vez por todas, la guerra. La toma de Gibraltar por los ingleses es la evidencia del fracaso político de la alternativa austracista a Felipe V, una alternativa demasiado alienada a los intereses ingleses y demasiado configurada desde el observatorio catalán.

La segunda lección del «caso Gibraltar» nos introduce en otro tema vidrioso: los costes de la soledad hispánica en la política internacional. El irredentismo español respecto a Gibraltar ha sido tan constante como infructuoso, tanto por la vía militar como por la vía diplomática. Militarmente han sido cuatro los intentos de recuperar Gibraltar: el sitio de Tessé de 1705, el del conde de la Torre en 1727, el de Martín Álvarez de Sotomayor en 1779 y el de Luis de Córdoba en 1782, todos ellos saldados con correspondientes fracasos. Para Inglaterra, la defensa de Gibraltar obligó a una inversión de esfuerzo que, según algunos historiadores, propició la independencia de las Trece Colonias norteamericanas, independencia apoyada por Francia y España. Fue el otro precio de Gibraltar. Diplomáticamente, desde Utrecht en adelante, la reivindicación de Gibraltar por España ha sido directamente proporcional a la unilateral ampliación por Inglaterra de sus derechos conquistados en 1704. Lo que se cedió en Utrecht fue la «propiedad de la ciudad y castillo de Gibraltar, sin jurisdicción alguna territorial ni comunicación abierta con la región circunvecina de tierra». Felipe V construyó una línea de fortificaciones (cuya construcción concluyó en 1735), pero la guerra de Independencia y ulteriores epidemias (1814, 1829, 1854) sirvieron de coartada para la completa ocupación inglesa del istmo hasta la construcción en 1908 de una verja de separación a 850 metros de los límites fijados en Utrecht. Las aguas jurisdiccionales gibraltareñas, asimismo, se ampliaron hasta comprender las que median entre Gibraltar y punta Mala. La construcción del aeropuerto, proyectado en 1938-1941, fue la culminación de una política inglesa de aprovechamiento de las debilidades españolas. El franquismo, con el cierre de la frontera por parte de Castiella en 1969, las conversaciones diplomáticas durante la Transición de Oreja-Carrington en 1980, durante el gobierno socialista de Morán-Howen en 1984, durante el gobierno Aznar con la política Piqué... sólo han servido, como todos los esfuerzos inútiles, para generar melancolía. Mientras tanto, los abusos en materia militar (atraque de submarinos nucleares), naval (autorización de barcos monocasco), fiscal (blanqueo de dinero) y comercial (práctica sistemática de contrabando) han sido continuos.

De la razón de la fuerza a la evasiva invocación del derecho de autodeterminación de los gibraltareños, Inglaterra ha impuesto siempre su criterio. El fracaso hispánico ante Gibraltar no ha sido sino la prueba irrefutable de la debilidad, de la patética soledad de España en Europa. Ha habido mucha efusión patriótica, mucha reivindicación emocional, pero muy escasa capacidad histórica para la exigencia de los derechos propios. Gibraltar, hoy, más que un problema de España es un problema de Europa y como tal habría que abordarlo. Sólo una España objetivamente fuerte, con conciencia de su poder geoestratégico y político en Europa, podría replantear la situación actual en Gibraltar, contribuir decisivamente a limpiar las alcantarillas de la propia Europa. Ya no en nombre del patriotismo nostálgico, sino de nuestra función en la Europa del siglo XXI.

ABC
16/08/2004



Sábado, Agosto 14, 2004

(Doc. 158) A Batalha de Aljubarrota 

A Batalha de Aljubarrota de 14 de Agosto de 1385:
Ensinamentos e reflexões sobre o momento actual


(Discurso pronunciado na Capela do Fundador,
no Mosteiro da Batalha, no dia 14 de Agosto de 2001)

A 14 de Agosto de 1385 – no epílogo de uma das mais graves crises políticas sofridas por Portugal na sua quase milenar existência – travou-se uma das batalhas de maior importância da nossa história: A Batalha Real, hoje comummente chamada de Aljubarrota, de que o Mosteiro de Santa Maria da Vitória constitui sublime memorial. Passam agora 616 anos.
Aos que a planearam e aos que nela pelejaram devemos, de um modo decisivo, a nossa Independência. Há, pois, que prestar a todos eles, dos simples peões aos garbosos cavaleiros, do mais humilde dos carregadores de bagagens aos comandantes do exército, a nossa mais sentida homenagem pelo muito que lhes devemos, em especial aos que pereceram em combate pela continuidade da Nação portuguesa. Graças a eles, pôde Portugal conservar a sua Liberdade face ao imperialismo castelhano, a quem apenas nós, Portugueses, nesta faixa ocidental da Península Ibérica, conseguimos resistir. Tenhamos consciência do que vale governarmo-nos a nós próprios, sermos o que queremos ser, mandarmos na nossa terra e gerirmos os nossos destinos. Muitos são os que o compreendem do lado de lá das nossas fronteiras; quase tantos são os que, na Catalunha, no País Basco e na Galiza, nos invejam o estatuto que desde Afonso Henriques conservamos à custa de muito suor, de muito sangue e de muitas lágrimas. Mas não poucos são os que entre nós não entendem o seu eminente significado e a sua excelsa relevância, e que a troco de inconfessáveis vantagens vêm questionando as nossas pretéritas opções pela Independência e tanto vêm fazendo para nos colocar os mesmos grilhões a que em 1383-85 nos pretenderam submeter e que em 1580 lograram, por 60 anos, impor-nos.
Se é lícito e possível da História retirarmos algumas lições, que aprendamos com Aljubarrota e com a Crise Nacional de 1383-85 alguns ensinamentos, que muitos dos homens do presente, mormente aqueles a quem temos entregue o nosso futuro, parecem desconhecer ou querer ignorar.
Da primeira conclusão a tirar, deixou-nos Camões na descrição que fez daquela peleja n’ O Lusíadas uma tristemente imorredoura verdade, lembrada a propósito de Sertório, personagem que de permeio introduziu numa das estrofes do Canto IV:

Ó tu Sertório, ó nobre Coriolano,
Catilina, e vós outros dos antigos
Que contra vossas pátrias, com profano
Coração, vos fizeste inimigos:
Se lá no reino escuro de Sumano
Receberdes gravíssimos castigos
Dizei-lhe que também dos Portugueses
Alguns traidores houve algumas vezes

Tão bem o sabia Nuno Álvares Pereira a ponto de duvidar da defesa de Lisboa, pelos muitos sediciosos que na capital havia – e parece que ainda há – afectos à causa do rei de Castela, razão que o levou a preferir fazer frente ao exército inimigo antes do invasor chegar à cabeça do Reino, mesmo que para isso tenha tido necessidade de desobedecer ao Mestre de Avis, já aclamado Rei nas Cortes de Coimbra algumas semanas antes em boa parte graças à hábil argumentação de um homem de ímpar lucidez e de extremo patriotismo – qualidades quase sempre indissociáveis –, o Doutor João das Regras.
Outras mais lições se aprendem com a história deste acontecimento, que os Portugueses a quem competiu definir e executar a nossa política externa ao longo, de pelo menos, seis centúrias, souberam perscrutar e cuja eficácia se revelou na conservação, assaz difícil, da nossa Independência. Daqueles que duvidaram da sua validade ou, por qualquer motivo, as negligenciaram, colhemos fatidicamente os resultados em 1581: os mesmos ou piores que estão prestes a abater-se sobre nós, como tragédia de que pode não haver remissão, nem Aljubarrota nem Restauração...
Desde Afonso Henriques que se aprendera como não convinha estabelecer alianças, matrimónios régios ou quaisquer submissões com Castela. Nem todos os sucessores cuidaram de seguir tão avisado exemplo. E não tardou muito até que se compreendesse que os apoios externos deveriam chegar-nos de fora da Península e mesmo de fora do continente europeu privilegiando os compromissos com a Inglaterra, numa opção clara por uma política atlântica. As hesitações e tergiversações à volta do casamento de D.ª Beatriz, na base de cujo acontecimento se desencadeou toda a problemática, foram, sobremaneira, eloquentes sobre quem era o aliado e quem era o perigoso inimigo.
D. João I e sua esposa, D.ª Filipa de Lencastre, e os filhos do casal – a «ínclita geração», como se lhe tem chamado –, são o testemunho mais vivo e mais forte de duas opções, primeiro atlantista, anti-peninsular e anti-continental, e logo a seguir também africana em que se fundaram os dois mais sólidos pilares da sobrevivência de Portugal como Estado Independente. Ambas as escolhas orientadoras da nossa vida internacional estão hoje completamente postergadas no essencial. E os seus resultados estão à vista de todos; de todos os que o querem ver. Demasiado evidentes como são, só aos voluntariamente cegos a sua percepção está vedada. E bem diz o nosso Povo que «o pior cego é aquele que não quer ver».
O Povo..., ele que foi outra lição em Aljubarrota, em cujo combate a peonagem teve decisivo papel. O Povo... que também no cerco de Lisboa do ano anterior quase pereceu à míngua de víveres para defender a sua terra e que, nas muitas outras pelejas que bem dentro do País ou na raia com Castela se travaram, enfrentou ataques e ripostou contra as pilhagens e depredações. O Povo que – contra quase todas as elites – esteve pela Pátria, com a Nação, ao lado do Mestre e que nos campos de S. Jorge mostrou insofismavelmente que, quando bem governado por homens briosos e competentes, pode enfrentar Castela, mesmo que duas, três, quatro ou cinco vezes mais forte...

Comemorar a Batalha de Aljubarrota é um imperativo moral.
Homenagear os que nela lutaram em defesa de Portugal é um dever patriótico que amoravelmente cumprimos.
Mas o actual momento que Portugal vive no âmbito internacional e especialmente nas suas relações com Espanha impõe-nos que, aproveitando a esclarecedora luz que o passado projecta sobre o porvir, utilizemos esta ocasião em que recordamos um acontecimento pretérito para analisarmos a situação presente: a gravíssima situação em que o País se encontra, talvez a mais ameaçadora de toda a sua história de quase nove séculos. Não podemos ficar a contemplar uma glória antiga se nos dias de hoje muitos parecem querer aniquilá-la, para concretizar projectos de dominação que os Portugueses tantas vezes recusaram mas que agora assumem formas dissimuladas e feições aliciantes a que uns passivamente não resistem e de que outros, nossos concidadãos..., se afiguram arautos e fautores. E não podemos cair na ilusão de que Aljubarrota é uma batalha terminada. A luta pela independência nacional é uma tarefa de todos os dias: nas nossas casas como educadores e consumidores, nas nossas fábricas e nos nossos campos como produtores, nas nossas escolas e universidades como alunos e professores, e em todos os círculos da nossa vida cívica onde é imperioso estar vigilante, tanto sobre as acções de expansionismo que vêm de Madrid como sobre as Leonores Teles e os Condes Andeiros que em Lisboa ou noutras povoações tomam reiteradamente voz por Castela ou cavilosamente se prestam a servi-la em repetida e interminável aleivosia...
A ameaça castelhana de 1385 frustrou-se e a sua agressão em Aljubarrota foi hábil e tenazmente repelida pelos Portugueses. Mas o perigo não se extinguiu. Permanece bem vivo, porque o imperialismo castelhano ou espanhol tem a persistência como timbre e a perfídia como marca indelével do seu carácter.
Pense-se que, mesmo depois de as tropas invasoras terem sido desbaratadas em Aljubarrota, as hostilidades não cessaram e que várias tréguas e tratados de paz se negociaram e se assinaram até que só em 1431, em Medina del Campo, os membros da Casa de Avis foram reconhecidos por Castela como reis de Portugal. Recordem-se as muitas outras tentativas de anular a dualidade peninsular, alcançada em 1580, tentada em 1801 e em 1807, ou outra vez pretendida depois de 1868 sob o pretexto de uma nova união pessoal na pessoa de D. Fernando ou de D. Luís. Lembrem-se os propósitos anexionistas de Afonso XIII no início do século XX, ou as provas de generalato de Francisco Franco sobre a conquista de Portugal. E leiam-se quase todos os grandes pensadores espanhóis da última centúria, como Menendez y Pelayo, Menendez Pidal, Unamuno, Juan Maragall, Pi y Margall, Sanchez Albornoz, Salvador de Madariaga ou Pedro Sainz-Rodríguez. E observem-se as declarações e posições dos políticos espanhóis do século agora findo, como Alcalá Zamora, Calvo Sotelo, Alejandro Lerroux, José María Gil Robles, Manuel Azaña, Martínez Barrios, Largo Caballero, Indalecio Prieto, Ibañez Martín, José Féliz de Lequerica, Martín Artajo, Fernando María Castiella, López Redó, Serrano Suñer ou José Antonio Primo de Rivera, e de dezenas e dezenas de outros.
E atente-se no pensamento do homem comum espanhol. Basta-nos uma carta datada de Maio do corrente ano, recebida no secretariado do congresso “O Tratado de Badajoz e Olivença: Dois séculos de relações luso-espanholas”:

Hispania no está completa sin Portugal

Es España la que no está completa desde la secesión de 1.640.
Desde tiempo de los romanos la península ibérica era conocida como Hispania (las dos provincias Citerior y Ulterior). Por tanto lo que hoy conocemos como España no es tal hasta que no se integre Portugal.
Lo absurdo es que existan fronteras en los ríos Miño, Duero, Tajo, Caya, Guadiana y en cualquier otro río peninsular. Son fronteras inventadas. La única frontera española terrestre real son los Pirineos.
Portugal es parte de España (Hispania) y la labor de unificación del gran rey Felipe II fue quebrada por el tribalismo y estrechez de miras de una de las regiones (Portugal).
Todos los reinos peninsulares (hispanos) se integraron: Navarra, Aragón, Castilla, León. Sólo falta Portugal.
Andres Ferrer

Dúvidas sobre os seculares e hodiernos propósitos espanhóis não há. Não pode haver. A geografia da Península Ibérica constitui para nós uma fatalidade e a dualidade política nela existente representa para a Espanha um trauma difícil de tolerar. A «aberração» portuguesa é vista por Madrid como uma amputação à sua almejada totalidade que só deveria ter por limites o mar e os Pirenéus. A independência portuguesa é para Castela um estímulo à secessão do País Basco, da Catalunha e da Galiza que urge eliminar e ao mesmo tempo constitui a diferença entre uma Espanha de segunda linha na Europa e uma potência de primeira grandeza entre os Estados europeus. O desaparecimento de Portugal como Estado independente e a sua integração em Espanha tornaria este país equiparável ou muito aproximado à França, à Itália e à Inglaterra, tanto em dimensão geográfica como em população. Estes são, pois, os dois grandes desideratos da integração de Portugal: acabar de vez com qualquer possibilidade de apoio exterior à autodeterminação das suas províncias inquietas, impondo o poder de Madrid como uma inevitabilidade a todas as nações rebeldes da Ibéria e, ao mesmo tempo, eliminar a diferença de potencial que subsiste entre Madrid, Paris, Roma e Londres. Mas a solução para o problema da passagem da Espanha de uma simples potência europeia para uma potência mundial encontra-se também em Portugal, ou melhor, no que resta do Mundo Português. O objectivo aqui já não é a integração política mas a hegemonia cultural e sobretudo linguística: a expansão da Hispanidade, especialmente no Brasil, mas sem descurar a antiga África portuguesa. Os instrumentos para o conseguir são facilmente identificáveis: a constituição de uma Comunidade Hispano-Americana na qual o português se dilua, para o que está em marcha a adopção do castelhano nas escolas brasileiras, e a cooperação com os PALOP’s, que algumas vezes Madrid está concretizando ao lado de Portugal para facilitar a penetração e dissimular os seus intentos. Para tudo isso, há que estrangular a evolução da CPLP, desiderato em que a Espanha tem recebido um prestimoso apoio francês, por forma a impedir que esta organização possa evoluir no sentido de uma verdadeira Federação de Estados de Língua Portuguesa, projecto totalmente incompatível tanto com a Hispanidade como com a Francofonia. Mas, para tal é imperioso que Portugal ou, pelo menos, as suas elites dirigentes continuem a acreditar que a União Europeia e o seu sucedâneo mais concrescível e perigosamente mais duradouro – a União Ibérica – são os únicos espaços de integração viáveis para Portugal, na justa medida em que aí está a sua inviabilidade como Estado independente e aí reside o seguro aniquilamento de um Portugal livre e autodeterminado, em especial se se avançar para a Europa Federal.
Se dúvidas não há quanto ao permanente projecto espanhol, podem existir quanto a saber se está já alcançado: será que à Grande Espanha ainda falta Portugal? Talvez já não falte muito...
Cerca de 25% do sistema financeiro português pertence directa ou indirectamente a bancos espanhóis. 20% da construção civil é dominada por Espanha. É a Espanha o maior fornecedor de Portugal e desde há pouco o principal cliente, com um défice que nos é desfavorável de 1,2 mil milhões de contos por ano. Em Portugal estão instaladas 3000 empresas espanholas, contra apenas 250 empresas portuguesas radicadas em Espanha. Metade da segurança privada no nosso País é feita por empresas espanholas. A distribuição de publicações periódicas é controlada por uma empresa espanhola. As bancas de jornais estão cheias de periódicos em castelhano que são lidos até pelos quase analfabetos. Sobre o território nacional assiste-se a um domínio de antenas de radiodifusão espanholas que se sobrepõem às frequências portuguesas. As televisões espanholas vêem-se em todo o território português. Em quase todos os órgãos de comunicação social portugueses há participações de jornais espanhóis e em muitos deles há avençados pagos pela Espanha para facilitarem a circulação de certas notícias e impedir a circulação de outras que não interessem à Espanha. Ruas quase inteiras de Lisboa foram adquiridas por imobiliárias espanholas. Multiplicam-se as redes de lojas espanholas e é cada vez mais difícil encontrar produtos portugueses. O que era zona económica exclusiva de Portugal parece estar a transformar-se numa coutada de barcos espanhóis. A frota pesqueira portuguesa ou foi abatida ou foi adquirida por espanhóis. Produtos agrícolas espanhóis, muitas vezes desrespeitando as normas comunitárias, invadem o mercado português, subsidiados pela Espanha e pelos governos regionais, arruinando, com preços ilegalmente abaixo do custo de produção, os agricultores portugueses. Materiais de construção espanhóis entram no nosso País livremente sem IVA fazendo uma ruinosa competição desleal às empresas portuguesas. A Siderurgia Nacional caiu parcialmente em mãos espanholas e já está a ter o mesmo destino de várias outras empresas ex-portuguesas. Depois do aço, a trefilaria nacional está já à espera de ser abatida para que a produção venha de Espanha. Uma negociata, que felizmente está sob inquérito parlamentar, colocou a GALP sob mãos italo-espanholas. Centenas de outros exemplos poderiam ser dados...
Em quase todos este casos, à excepção dos que violam normas internacionais de comércio, a Espanha tem plena legitimidade para fazer o que está a realizar. São as regras a que os Portugueses aceitaram sujeitar-se quando os seus governos, legitimamente eleitos, decidiram entrar no que pouco mais era que uma zona de comércio livre, mas que rapidamente evoluiu para uma união económica e pouco depois para uma união monetária. A Espanha tem rejubilado. Nenhum outro país da União Europeia logrou um domínio tão avassalador sobre o vizinho do lado. E, para mais, a Espanha defende-se, mesmo dos investimentos portugueses, como se viu no caso da ENCE e agora da Hidrocantábrico.
Mas como agem os governantes portugueses face à arremetida espanhola? Umas vezes ficam em silêncio. Outras fingem não ver. Noutros casos vão mais longe, afirmando ao Povo português que está tudo bem e que as relações com Espanha estão excelentes (apesar da violação do espaço aéreo das Selvagens, do desrespeito pelo convénio sobre os rios, da pretensão espanhola de anexação de algumas ilhas do rio Minho, da pilhagem das nossas costas, de Olivença e de muito mais...). Mas, cada vez mais pactuam despudoradamente, sem necessitarem de se ocultar, com o processo de iberização em curso.
Permitiu-se que a Volta à Espanha começasse em Lisboa com os ciclistas escoltados pela Guardia Civil e com a PSP a assistir ao deplorável espectáculo. Colaborou-se activamente na espanholização da Expo 98, na inauguração da qual se fez um miserável espectáculo de vassalagem à Espanha, depois de o comissariado espanhol ter feito a apresentação de um espectáculo em que Fado e Flamenco estavam lado a lado como dois ibéricos irmãos, na qual foi oferecido aos participantes uma pasta em cuja capa estava uma gravura de Filipe II a tomar Lisboa, e cujos cartazes publicitários tinham impresso «Lisboa-Espanha». Pela mesma altura, o Ministro da Defesa de Portugal participou em Madrid no lançamento de um livro sugestivamente intitulado “Exércitos Ibéricos” e, pouco depois, o responsável ministerial pelo turismo afirmava que Portugal e Espanha têm de ser vendidos conjuntamente como pacote turístico. O Ministério da Educação de Portugal adoptou como língua estrangeira o «Espanhol», tendo recentemente recusado dar provimento a uma petição de um grupo de cidadãos para que tal disciplina se chame castelhano, o nome que linguisticamente é mais correcto, que respeita a constituição espanhola e que é a designação que tem em Espanha. Claro que entre castelhano e espanhol, o Ministério da Educação de Portugal prefere o mais comercial, o que garante maior número de inscritos e dá uma ideia imperialista da Espanha, onde o castelhano é apenas uma entre várias línguas. O Primeiro-Ministro de Portugal fala em castelhano, tanto cá como lá, onde foi passar as férias logo que recebeu o primeiro mandato e onde por muito pouco não arranjou noiva. Sua Excelência o Presidente da República concedeu ao Rei Juan Carlos a Ordem da Torre e Espada que só havia sido atribuída a um único estrangeiro, e logo por sinal à Rainha da Inglaterra a antiga aliada... O Embaixador de Portugal em Madrid dá entrevistas que não se distinguem das entrevistas que dá o Embaixador de Espanha em Lisboa e vangloria-se de, assim que chegou à capital espanhola, ter convidado para uma reunião os empresários espanhóis incitando-os a vender os seus produtos em Portugal, quando o normal teria sido um convite aos empresários portugueses para promoverem as suas produções em Espanha. O Ministro dos Negócios Estrangeiros de Portugal, que estremece e se irrita sempre que algum jornalista lhe faz uma pergunta sobre Olivença e que receia envolver-se em tudo o que diga respeito com a questão, visitou alegremente Badajoz onde confraternizou com o Presidente da Junta de Extremadura a 19 de Maio, exactamente na véspera de se comemorarem 200 anos da ocupação de Olivença. Entre os muitos elogios que então fez às relações luso-espanholas, deu como exemplo o processo de construção da nova ponte entre Elvas e Olivença, a mesma que havia sido tomada de assalto pela Guardia Civil em Outubro de 1999 porque a Espanha alegou que as máquinas pisaram solo espanhol, o mesmo é dizer, de Olivença. E o mesmo ministro tentou impedir, em Junho, uma cerimónia de lançamento de um livro sobre Olivença dentro do MNE, obra que, por sinal, até havia sido financiada pelo MNE no início do primeiro mandato, facto que já deveria estar esquecido. Em matéria de Olivença o Primeiro-Ministro não fica atrás do seu Ministro dos Negócios Estrangeiros. Impediu que fosse dado à referida ponte o nome de Humberto Delgado, porque certamente a Espanha, que sabe muito bem o que se passou naquele longínquo dia de 1965, junto à ribeira de Olivença, não gostaria nada de ter em frente de Olivença uma ponte alusiva ao «General Sem Medo», ele que, nos tempos em que era um simples tenente, fundara, juntamente com o oliventino Ventura Ledesma Abrantes, o Grupo dos Amigos de Olivença, uma associação inconveniente por defender a integridade e a independência de Portugal, dois valores que os actuais detentores do poder anseiam erradicar. Pressionou, com êxito, para que Sua Excelência o Presidente da República saísse da Comissão de Honra de um congresso sobre Olivença e as relações luso-espanholas que se realizou em Maio. Mas não se ficou por aqui. Há poucas semanas, o Tribunal Cível de Lisboa proibiu o Estado português de ceder à Espanha a Ponte de N.ª Sr.ª da Ajuda, que liga Elvas a Olivença, declarando expressamente ser Olivença território nacional à luz do Direito Internacional e da Constituição da República Portuguesa. O Governo acabou há poucos dias de recorrer da decisão judicial. A Espanha exigiu e o Governo português cumpriu as ordens de Madrid. Afinal, não declarara o Primeiro-Ministro português, na última Cimeira Luso-Espanhola, que «Portugal e Espanha aproximaram-se de forma irreversível na construção de um destino comum»? E não afirmara um ministro espanhol que a cimeira é cada vez menos internacional e assume cada vez mais o carácter de um conselho de ministros interno? Tudo isto é, pois, coerente com tais ideias e asseverações.
Portugal e Espanha constituem, hoje, uma quase unidade. Aljubarrota, ou tudo o mais que diga respeito à História portuguesa deve ser eliminada do conhecimento e da consciência dos Portugueses. Nesta estratégia se enquadra a supressão do ensino da História de Portugal ao nível secundário onde foi substituída por História da Europa, e na qual os Descobrimentos Portugueses são integrados no estudo dos Impérios Peninsulares. Talvez, mais do que razões pedagógicas, é legítimo pensarmos que é o mesmo propósito que justifica a próxima alteração curricular d’ Os Lusíadas e da obra de Gil Vicente. É o mesmo espírito que explica que dois dos acontecimentos mais relevantes da gesta portuguesa – Aljubarrota e a Restauração – sejam comemorados quase exclusivamente pelas autarquias da Batalha ou de Lisboa, com o supremo desinteresse dos órgãos de soberania. E é o mesmo pensamento que motiva o reduzidíssimo interesse que as instituições oficiais têm votado a diversas efemérides históricas que se celebraram nos últimos anos.

O Povo português, na sua longa tradição histórica de baluarte da nossa Independência continua, na sua grande maioria, fiel a Portugal. Mas uma boa parte tem o seu ânimo entorpecido pelo derrotismo que lhe instilaram, pelo conformismo que lhe injectaram, pela resignação que lhe incutiram. Muitos ainda vivem na ilusão – que os nossos dirigentes forjaram – de que a Espanha já não é uma ameaça, de que a soberania é um valor ultrapassado ou de que a Independência é uma realidade irrelevante.
Contra tudo isto, talvez seja tempo de o escol nacional – composto por todos aqueles que sentem Portugal como ao seu próprio corpo – voltar a denunciar os perigos que corre o Mestre e a expulsar do Paço, Leonor Teles e o Conde Andeiro. E, então, talvez tenhamos necessidade de uma nova Aljubarrota. Podemos é já não ter Portugueses para o novo combate. Esperemos ainda ir a tempo de evitar que D. João de Castela se apodere de Portugal.

Viva a memória de D. João I de Portugal e de Nuno Álvares Pereira!
Viva Aljubarrota!
Viva Portugal!


Quinta-feira, Agosto 12, 2004

(Doc. 157) ¿CASTILLA O LEÓN? 

ESTÁ visto que el Gobierno que preside José Luis Rodríguez y el partido que lo sustenta, el PSOE, no están dispuestos todavía a limitar la revisión del Estado de las Autonomías emprendida con todas las Comunidades en una suerte de negociación particularizada y a la carta. Hasta ahora nadie en las filas socialistas es capaz de situar el alcance último de las reformas estatutarias, y menos en aquellas autonomías gobernadas por el nacionalismo, como el País Vasco, o lideradas por socialistas que han consolidado su liderazgo con estrategias de fuerte oposición al Estado central, como la Cataluña de Maragall o la Andalucía de Chaves. Sin que aún, pues, se haya despejado esta duda básica de «dónde se va a poner la linde», el horizonte del conflicto autonómico añade ahora un nuevo capítulo con la propuesta del PSOE de devolver a León su personalidad propia, diferenciada de la de Castilla.

La iniciativa socialista, impulsada por el partido en León (algunos de cuyos dirigentes, como el alcalde de la capital, no se recatan en pedir una y otra vez la Autonomía leonesa) y respaldada en buena medida por la dirección regional (al propugnar en su reciente congreso la consideración de «una Comunidad plurirregional») reabre el debate de la división de Castilla y León veintiún años después de que la suma de los dos antiguos reinos se incorporara como Autonomía de las denominadas entonces «de vía lenta» (al amparo del artículo 143 de la Constitución).

Llama la atención que el giro socialista se produzca justo cuando los dos grandes partidos -que pese a haber caído a veces en guiños victimistas rentables en las urnas siempre se han cuidado de no cuestionar la unidad de Castilla y León- comparten la convicción de que la Comunidad ha logrado estos años una estabilidad institucional, una paz social y un desarrollo económico notables, al tiempo que ha alcanzado prácticamente el techo de competencias previsto en su Estatuto de Autonomía. Mucho tiene que ver con el cambio de conducta el oportunismo de un partido que ha visto en la llegada a la Presidencia del Gobierno de su paisano Rodríguez Zapatero la inesperada hora de asaltar uno de los graneros electorales del PP desde que José María Aznar llegó a la Presidencia castellano-leonesa, allá por el año 1987.

La combinación de un discurso leonesista radical con un mimo inversor sin precedentes parece ser la combinación táctica elegida para lograr el objetivo. Veremos si el PSOE no acaba recogiendo las tempestades que ha comenzado a sembrar.

Sábado, Agosto 07, 2004

(Doc. 156) Protesto ibérico contra novas barragens no rio Minho junta 1500 pessoas 

Pelo menos 1500 portugueses e espanhóis participaram esta manhã, em Melgaço, em dois protestos contra a prevista construção de três barragens no troço internacional do rio Minho, disse o presidente da Câmara, Rui Solheiro.

Um grupo de opositores à construção das barragens desceu o rio Minho em barcos pneumáticos cedidos por uma associação de desportos radicais do Alto Minho e outra da Galiza, num percurso de seis a sete quilómetros, iniciado no centro de Melgaço e terminado na ponte internacional para Arbo.

Um segundo grupo realizou idêntico percurso a pé, nas margens do rio, através da chamada "rota das pesqueiras", áreas preparadas para facilitar a pesca fluvial, explicou Rui Solheiro, eleito pelo PS. Ao protesto associaram-se associações ambientalistas como a Quercus, Liga para a Protecção da Natureza e Corema. Associações culturais, grupos ligados aos desportos radicais e estruturas de pescadores portuguesas e espanholas também participaram na iniciativa, detalhou o autarca.

Segundo o presidente da Câmara, a construção das barragens "põe em causa espécies piscícolas como o sável, a lampreia ou o salmão, e as albufeiras vão submergir centenas de pesqueiras milenares que existem no Minho". Vai provocar-se ainda a alteração do microclima, "pondo em causa a produção do famoso vinho Alvarinho", e "vai acabar-se com as cascatas que permitem desportos radicais", frisou Rui Solheiro.

"É incalculável o prejuízo que as barragens podem provocar e é por isso que manifestamos uma oposição radical à sua construção", sintetizou o autarca raiano.

As três barragens serão construídas por um consórcio luso-espanhol, liderado pela Union Fenosa e com uma participação minoritária (35 por cento) da portuguesa EDP.

O dirigente da Corema José Gualdino disse à Lusa que esta é a segunda tentativa de lançar novas barragens no Minho, tendo sido gorada, em 1990, a construção de um outro aproveitamento hidroeléctrico naquele rio - a barragem de Sela. O rio Minho é já o curso de água ibérico com o maior número de aproveitamentos hidroeléctricos.

Na zona de jurisdição espanhola deste rio, partilhado com Portugal ao longo de 70 quilómetros, há um aproveitamento hidroeléctrico por cada 500 quilómetros quadrados, prevendo-se a construção de mais 30 barragens. Esta densidade de aproveitamentos hidroeléctricos é três vezes superior à de dois outros grandes rios ibéricos, o Douro e o Guadiana, assinala a Nova Cultura da Água (NCA), uma fundação de origem espanhola, notabilizada pela sua oposição ao Plano Hidrológico Espanhol.

Já na zona de jurisdição portuguesa, o Minho e os seus afluentes têm um total de 55 aproveitamentos hidroeléctricos, segundo José Gualdino.

LUSA - Publico.Pt
07/08/2004



Segunda-feira, Julho 26, 2004

(Doc. 155) CIEN DÍAS DE GOBIERNO 

 
AYER en ABC Rodríguez Zapatero hacía balance de sus cien primeros días como presidente del Gobierno. Un resumen, cómo no, positivo, a su juicio, aunque menos triunfalista que el ofrecido después del Consejo de Ministros en León. Conviene destacar una cuestión fundamental. El nuevo talante era (y es todavía, a efectos retóricos) la seña de identidad del Ejecutivo. Es cierto que Zapatero se muestra correcto en las formas y generoso cuando le parece. Pero el buen estilo se transforma por parte del PSOE en airado comportamiento cuando se refiere al Gobierno anterior. La Comisión sobre el 11-M, la revisión sesgada del asunto Yakolev y, sobre todo, la veda abierta respecto a Aznar expresan un preocupante aire de revancha. La España constitucional goza de prestigio gracias al éxito colectivo alcanzado durante un cuarto de siglo. El cambio político es natural en democracia, pero la persecución del adversario y el ajuste de cuentas están excluidos por definición. Ninguna justificación resulta aceptable: malo si se pretende convalidar así la victoria electoral del 14-M; peor todavía si el objetivo es intimidar a la oposición; pero lo más grave sería, si tal es el caso, el intento de minar la resistencia del PP con vistas a la configuración de un nuevo bloque constituyente. Es exigible que las aguas vuelvan a su cauce mediante el respeto mutuo y la estabilidad institucional.

Después de los cien días, varios ejes capitales de la política socialista están pendientes de definición. En materia territorial, es fácil percibir la sensación de poderío que transmite Maragall y la incomodidad del Gobierno ante los compromisos contraídos con el tripartito catalán. Pero el fondo de la ambiciosa revisión constitucional (modesta, al parecer) y estatutaria está por determinar. El Ejecutivo da largas. Sería tranquilizador escuchar al presidente la precisión exacta de hasta dónde quiere llegar y por qué vía, puesto que la incertidumbre abre un horizonte de inquietud. En política internacional se confirma la imagen de una España situada en tierra de nadie. La salida precipitada de Irak ha dañado la relación con Estados Unidos y es ingenuo confiar en que todo cambie si Kerry gana las elecciones. En Europa, el perfil bajo tiende a ser interpretado como signo de debilidad, en un marco que exige habilidad estratégica. En fin, nada se sabe del supuesto eje París-Berlín-Madrid salvo la promesa inconcreta de una cumbre en septiembre. Nadie ha explicado las ventajas efectivas de esta nueva orientación, cuyo gran beneficiario, por ahora, parece ser -paradójicamente- Marruecos.

No es sencillo calificar el enfoque un tanto errático en política económica. El sentido común de Solbes resulta más tranquilizador que las ocurrencias intervencionistas y la incontinencia de algunos ministros. Pero nada bueno cabe esperar de una huida disfrazada del Pacto de Estabilidad y de la revisión -otra vez- de la herencia popular, poco vulnerable en este punto. Justicia está resultando un ámbito propicio a la contradicción: se dejan de lado problemas reales para practicar una política de imagen, con temas como el aborto o el matrimonio homosexual, junto con un proyecto muy discutido sobre la violencia de género. Suena a maniobra de distracción para buscar cómplices en la izquierda, aislar a la derecha y perturbar las relaciones con la Iglesia. En materia de educación, sólo hay noticia de lo que el Gobierno no quiere hacer: poner en práctica la reforma aprobada por el PP. Más o menos lo mismo cabe decir de medio ambiente y el Plan Hidrológico. Aparecen síntomas inquietantes de sectarismo en cultura, junto con una apuesta injustificada en favor de la «excepción cultural». En general, demasiados tanteos, alguna improvisación y no pocas incoherencias.

Lo importante no son los cien primeros, sino los mil días -más o menos- que nos aguardan de legislatura. La inexperiencia es un mal que se cura con el tiempo cuando no faltan el talento ni el trabajo duro, pero los gestos y las sonrisas no son suficientes.

ABC
26/05/2004


Domingo, Julho 25, 2004

(Doc. 154) PRIMER BALANCE DE LA GESTIÓN DEL EJECUTIVO 

MIREN LUCÍA BENITO

MADRID.- El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero atraviesa este lunes la línea imaginaria de los 100 días, en la que, desde la época de Roosevelt, se hace el primer balance de la gestión de un presidente. La retirada de las tropas de Irak, la 'abolición' de la LOCE y el PHN han sido las banderas durante estos tres meses de Zapatero en La Moncloa.

ADIÓS AL EJE ATLÁNTICO

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Hay tres cuestiones especialmente relevantes: el acercamiento de España al eje franco-alemán, la mejora de las relaciones con el vecino Marruecos y la aceptación de la nueva resolución de la ONU sobre Irak, a pesar de que no era la que prefería España.

Zapatero ha desandado el camino emprendido por Aznar, desvinculándose de la fuerte relación que existía con EEUU para acercarse a las posiciones defendidas por Francia y Alemania. Además, el Gobierno socialista aceptó el sistema de voto de la doble mayoría en la UE ampliada que Francia y Alemania defendían, aunque con mejoras para los intereses de España. Levantó así el veto a la Constitución Europea, para la que el propio presidente anunció un referéndum que se celebrará previsiblemente en el plazo de un año.

El presidente del Gobierno anunció que las relaciones con Marruecos, en un momento de especial tensión con el mundo islámico, iban a comenzar una "nueva etapa de plena cooperación y diálogo". Lo hizo tras reunirse, a finales de abril en Casablanca con el rey Mohamed VI y con el primer ministro del país, Driss Yetú. Juntos pactaron luchar juntos contra el terrorismo, intensificar las relaciones económicas y combatir la inmigración irregular.

A mediados de abril, el presidente llevó a cabo su principal promesa electoral y anunció la retirada inmediata de las tropas españolas de Irak sin consultarlo con el Consejo de Ministros. Fue una decisión polémica y criticada por la coalición, especialmente desde EEUU. A principios de junio se aprobó la nueva resolución sobre Irak. A pesar de que España había defendido un papel más ambicioso para la ONU, el Gobierno hizo lo mismo que sus nuevos aliados europeos, Francia y Alemania, y aceptó los términos de la resolución .

RELEVO DE LA CÚPULA MILITAR


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Además de la retirada de las tropas de Irak, destacó el cambio de posición en la investigación del accidente del Yak-42, la remodelación de la cúpula militar y la decisión de Zapatero de no volver a enviar tropas a ningún país sin consultar antes con el Parlamento.

El Consejo de Ministros aprobó una remodelación de la cúpula militar en medio de la polémica sobre los errores en la identificación de los cuerpos del accidente del Yak-42, a pesar de que el ministro de Defensa, José Bono, desvinculara el relevo con ese asunto.

A principios de julio, durante su comparecencia para explicar el despliegue de efectivos a Afganistán y Haití, Zapatero anunciaba en el Congreso su intención de reformar la ley para que los envíos de envergadura de tropas al extranjero deban ser ratificados siempre por el Parlamento .

LA DISCRIMINACIÓN POSITIVA, AL CÓDIGO PENAL


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La Ley Integral contra la Violencia de Género y, la legalización de los matrimonios homosexuales son las grandes propuestas del Partido Socialista, también las que más debate han suscitado.

El Consejo de Ministros aprobó el texto de la Ley Integral contra la Violencia de Género el 25 de junio. Penas más fuertes para los agresores, juzgados especiales para las víctimas y una defensa a ultranza de la discriminación positiva forman la columna vertebral de este proyecto, que ha levantado polémica desde el principio y sin duda seguirá haciéndolo durante su tramitación en el Parlamento. El informe desfavorable del CGPJ así lo demostró.

La regulación de las parejas de hecho y los matrimonios entre personas del mismo sexo también ha comenzado a tomar forma. El PSOE anunció además que en septiembre remitirá a la Cámara un proyecto de Ley para que los matrimonios gays sean legales a principios del 2005, lo que propició un intenso debate con la Conferencia Episcopal.

EL DÉFICIT CERO YA NO ES DOGMA DE FE

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Pedro Solbes se ha convertido en el referente económico del Gobierno desde su vicepresidencia segunda. Su principal actuación, a falta de unos presupuestos propios, ha sido dejar claro que la política del déficit cero año a año se acabó. De hecho, ha anunciado déficit ya para este ejercicio.
Pero quienes más han sufrido la disciplina económica de Solbes han sido sus propios compañeros de Ejecutivo, a quienes ha reconvenido ante el mínimo anuncio que suponga una alegría presupuestaria.

EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA


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¿El Gobierno pondrá 180.000 viviendas en el mercado para frenar la escalada de precios? Así lo entendieron los ciudadanos durante la campaña electoral, pero no.

El debate acerca de si la ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, había prometido 180.000 viviendas o 180.000 actuaciones urbanísticas, ella misma lo zanjó al afirmar en el Senado que "180.000 familias españolas tendrán acceso anualmente a 180.000 viviendas". Así de claro, o no.

Otro anuncio de Trujillo fue que concederá 240 euros mensuales a los menores de 35 años con dificultades para acceder a una vivienda. Del mismo modo, anunciaba que los propietarios que necesitasen rehabilitar su casa para alquilarla podrían recibir hasta 6.000 euros en ayudas.

EL AGUA Y LAS DOS ESPAÑAS


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La ‘guerra del agua’ se convirtió en un asunto de todo o nada entre PP y PSOE. Como en tiempos de la alternancia de Cánovas y Sagasta, todo el proyecto ‘popular’ caerá.

El Gobierno ha abordado en el último mes la aprobación en el Consejo de Ministros de un decreto-ley por el que se modifica el Plan Hidrológico Nacional y se derogan los artículos correspondientes a las transferencias de agua entre el Bajo Ebro y las cuencas hidrológicas de Cataluña, del Júcar, del Segura y del Sur. En su lugar, el Gobierno ha aprobado 100 medidas alternativas cuyo coste será 400 millones inferior al presupuestado para el trasvase, incluyendo nueve millones de indemnización por paralizar los dos tramos ya adjudicados.

A principios de mayo, Alonso opinaba que el Estado debería controlar que no se aprovechase la libertad religiosa en las mezquitas para fines terroristas. Pero no llegó a llevarse a cabo. Días después de sus declaraciones, y tras mantener una reunión con los principales representantes de las comunidades islámicas, el ministro rectificó y aseguró que el Gobierno no establecería ningún control.

LA LOCE, PARALIZADA

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El Consejo de Ministros aprobó a finales de mayo el decreto que paralizaba la entrada en vigor de los aspectos más controvertidos de la Ley Orgánica de Calidad Educativa (LOCE) , como el establecimiento de itinerarios en enseñanza secundaria o el tratamiento de la religión en los planes de estudio, aclarando que la Ley seguía en vigor. De este modo, se aplaza dos años la entrada en vigor de los puntos más polémicos que generó la aprobación de la ley y los docentes saben a qué atenerse al menos durante ese tiempo.

LA ESPINOSA NEGOCIACIÓN AGRÍCOLA

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Elena Espinosa debutó en Europa ante tres ‘victorinos’ de cuidado: los mercados del algodón, el aceite y el tabaco. Los ministros de Agricultura y Pesca de los Quince alcanzaron un acuerdo sobre la reforma de la Organización Común de Mercado de estos productos. España era el país más afectado y sus intereses sufrieron un revolcón al rechazar la ministra los 20 millones de euros que el comisario Franz Fischler ofrecía. Finalmente el Comité Especial de Agricultura de la Unión Europea aceptó las últimas demandas de España , es decir, lo mismo que rechazó inicialmente.

SEGURIDAD

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Las principales medidas del ministerio correspondiente, que amagó con cambiar su denominación, se han diluido con el terrorismo islamista como trasfondo.

El ministro José Antonio Alonso ha abordado la unificación del mando de la Guardia Civil y la Policía. Situar a una persona al frente de un mando único para la Policía Nacional y la Guardia Civil era una de las grandes promesas del PSOE en la campaña electoral. Sin embargo, Interior decidió crear un órgano colegiado para coordinar las actuaciones de ambos cuerpos, muy parecido a lo que ya existía.

EL IVA DE LOS DISCOS

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Cada paso de la ministra Carmen Calvo ha provocado ríos de tinta y elevado los decibelios de las protestas. Primero anunció a bombo y platillo una rebaja del IVA en los productos musicales del 16% a un 4% y en los escritos a un 1%. Pero la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, tuvo que rectificarla, ya que, según se encargó de señalar la Comisión Europea, los estados no tienen la opción de aplicar estos tipos reducidos. Después, los relevos al frente de museos y patronatos avivaron la polémica.

LA HORA DE IR A COMPRAR

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El ministro José Montilla nadó entre dos aguas en el asunto de los horarios comerciales. Mantuvo una reunión con el conseller de Comercio, Turismo y Consumo, Pere Esteve, para pactar una fórmula que limitase la liberalización de horarios comerciales aprobada por el gobierno del PP y que debería entrar en vigor en 2005. Una de las propuestas era la de reducir de 12 a ocho los festivos que podían abrir los comercios. Solbes rectificó finalmente a su compañero de Gobierno al considerar que un buen mínimo podría ser el actual, "ya que la población se ha adaptado a esa realidad, que está funcionando bien".

El Mundo
25/07/2004


(Doc. 153) Puertas abiertas 


El retorno de la política resume lo que han sido los primeros cien días del Gobierno de Zapatero. Durante su mandato, Aznar había ido imponiendo a su partido, al Parlamento y a la sociedad en general una idea restrictiva, cuando no sospechosa, de la política. El mensaje era: no se preocupen de la política, que ya me ocupo yo. Y el objetivo: una sociedad desmovilizada, que se limitara a votar cada cuatro años. Con la llegada de Zapatero, la atmósfera ha cambiado radicalmente. Su primera y principal decisión, el retorno de las tropas de Irak -tomada, como quien dice, al cruzar el umbral de La Moncloa-, tenía un objetivo muy concreto: demostrar que el voto servía para algo. Y era al mismo tiempo un compromiso con la voz de la calle.

Desde entonces, Zapatero ha ido abriendo las puertas que Aznar había cerrado: ha reconstruido las relaciones con Cataluña y el País Vasco; con la vieja Europa, representada por Francia y Alemania, y con Marruecos, en un reconocimiento de que la política actual tiene una complejidad incompatible con la lógica simplista de buenos y malos. Y ha hecho del Parlamento un lugar donde el Gobierno debe explicar sus iniciativas y someterse a la crítica de la oposición.

La celeridad con que cerró la cuestión de las tropas en Irak puso al presidente Zapatero desde el primer momento en el centro del debate internacional, y también de algunas iras. Justo cuando el fracaso estadounidense allí conducía a cierta reconstrucción del multilateralismo. La disposición de Zapatero ha permitido desencallar la Constitución europea y contribuido a recuperar complicidades en la Europa ampliada. El refuerzo de la concertación con Francia y Alemania debería dar resultados, por ejemplo, en la lucha antiterrorista sin caer en sumisiones alternativas a la que Aznar practicó con EE UU. La distensión con Marruecos permite afrontar con mayor serenidad los problemas del Magreb, pero nos coloca ante la asignatura casi imposible del Sáhara. Sin sueños de grandeza, pero con realismo y voluntad de diálogo, Zapatero ha ido resituando la política exterior en el marco tradicional de centralidad y lealtad europea del que Aznar la sacó. Entre las tareas pendientes está la de engrasar la relación con EE UU, que rechina en exceso.

En política interior se han primado las acciones de reafirmación y protección de los derechos de los ciudadanos, conforme a la idea de la libertad como ausencia de dominación, de la que Zapatero ha hecho bandera ideológica. Las políticas por la igualdad de la mujer con un Gobierno por primera vez paritario, la ley contra la violencia de género o el reconocimiento de derechos de los homosexuales forman parte de esta apuesta por una sociedad abierta, en que los ciudadanos sean lo más dueños posible de sus proyectos vitales. La consagración de la laicidad del Estado, con el fin de determinados privilegios religiosos, debería ser la culminación de este proceso.

Zapatero, convencido de que fuera del capitalismo no hay salvación, ha optado por un continuismo básico en la política económica, aunque colocando las urgencias del gasto social por encima del déficit cero que Aznar convirtió en su horizonte ideológico supremo. El aumento del salario mínimo o actuaciones en materia de pensiones y de sanidad tienen que ver con esta política de modelo ortodoxo con correcciones.

En su discurso de investidura, respondiendo a la realidad de una mayoría parlamentaria muy expresiva de la pluralidad de España, Zapatero abrió la puerta a las reformas estatutarias y constitucionales. Por primera vez en la transición se ha aceptado la revisión del Estado autonómico y su adecuación a los cambios habidos en estos 25 años. Es un desafío de envergadura que requerirá una gran lealtad entre Gobierno y nacionalismos periféricos para que pueda culminarse con éxito. De momento ha servido para crear una cierta distensión. Se está empezando a hablar sin restricciones de partida. Cada cual debe asumir sus responsabilidades para evitar frustraciones innecesarias. La España plural, que empezó como consigna, parece concretarse en un segundo proceso de descentralización.

Los cien primeros días muestran sobre todo un nuevo estilo, que tiene algo de cambio cultural, en la manera de hacer y entender la política. En este marco, las discrepancias producidas en el seno del Gobierno forman parte de un concepto de la política que nada tiene que ver con "el que se mueve no sale en la foto", propio de los Gobiernos precedentes. Una de las novedades de estos cien días la ha aportado precisamente la oposición. Por primera vez no se ha respetado la tregua inicial que siempre se da al que llega. Frustrada y resentida por una derrota inesperada, la oposición ha elevado el tono contra el Gobierno desde el primer día. La entrada en escena de la comisión de investigación ha hecho perder el oremus al PP, empeñado en inventar delirantes relatos para intentar esconder sus errores. Han sido cien días sin gracia. Pero el Gobierno ha entrado bien. El clima político es más respirable. Ahora queda por ver qué ocurrirá a la hora de la verdad: cuando detrás de cada puerta abierta en estos cien días aparezca una tensión, un conflicto, una necesidad de decir que "no". Pero esto es precisamente la política democrática: la negociación de los conflictos que se dan en una sociedad compleja.

El País
25/07/2004


(Doc. 152) ¿Penélope vive en Galiza? 

Xosé Estévez - Historiador

Na miña mocidade ben alongada parolaba co meu pai, criado entre fames, invernías e traballos, home tranquilo, pacífico, de poucas palabras e de humor retranqueiro. Contábame que pola bisbarra de Quiroga (Lugo) presentábase un diputado cuneiro, coido que se apelidaba Lledó. Sempre saía elexido, porque os comicios amañábanos os caciques de turno, pero os electores non coñecían. Así se explica que en certa ocasión un cuneiro, no fervenza dun mitin, prometeulle ós ouvintes que se saía elexido lles faría unha ponte. Un desnortado espectador espetoulle: «¡pero se non temos un río!». O orador non ficou estantío e deseguida respostou: «¡Tamén traerei o río¡».

A mediados do século XIX un diputado, Victoriano Ametller, denunciaba que nun pobo ourensán deberan votar hasta os mortos de varias xeneracións, pois o censo contaba 250 persoas con dereito a exerce-lo e na furna apareceran máis de 700.

O pucheirazo segue a estar á orde do día e explica que una rioxana represente a Galiza no Parlamento europeu no canto de Camilo Nogueira, do BNG. Iste feito aconteceu coa axuda do voto de numerosos galegos que lle deron a representación, votando ó PP, e co beneprácito de Xunta Electoral Central que deu por boas as maniobras fraudulentas do PP, adxudicándolle votos do falanxismo en varias cidades do estado, entre elas Madri, o que, por outra banda non é extrano, poi irmáns xemelgos ideolóxico e cuspidiños na fasquía de deturpar a democracia. E non val decir que a xuntanza con CIU e PNV lle restou adhesións ó BNG, pois grazas ós socios da coalición, sobre todo ó PNV, salvouse en certa maneira o pelexo. En Galiza hai moito voto secuestrado e o fraude electoral reviste moitos xeitos. Un deles é o carrexo de voto ancián en autobuses e taxis e outro, moi utilizado no meu pobo consiste en que o alcalde, ATS, e algún dos concelleiros, entre os que abondan os médicos, visiten nos seus domicilios dous días antes ós electores, a maioría anciáns, para entregarlle o sobre e «presiona-los» a participar nos comicios.

Cando un chega de vacacións, sempre escoita a mesma cantinela: «os vascos e cataláns sí que saben o que fan. Eles votan a partidos do seu que saben defende-los». Dende fai 35 anos sempre asistín ó Día da Patria galega, 25 de xullo, agás en 1999 e no 2003 por forza maior, a doenza da miña filla, o ben máis prezado que teño niste mundo cane e estou hasta o carallo de ouvir decote ise laio. Estou dacordo en que existen en Galiza unha eivas históricas, que son moi difíciles de ralbar en pouco tempo, pero o nacionalismo ten que rachar o valado que atranca o paso do nacionalismo sociolóxico ó político. Xa non me valen tantos argumentos xustificatorios no adral do siglo XXI. Quizabes me atope nun intre moi pesimista da miña existencia, pero advirto que moitos galegos son masoquistas e precisan un sheriff que lles ameace co colt 45 ou un cacique que lle dea pastroxadas no pescozo coma os coellos. Por veces matino que alguns pobos teñen os gobernos que se merecen, aíanda que poida semellar unha frase fascista.

Estamos no século XXI e xa é hora de ir espabilando. !Os tempos xa son chegados!. !Galiza coma en Irlanda erguete e anda! Son frases escritas por dous grandes homes da cultura galega, Pondal e Brañas, xa no seculo XIX. !Onde vai a data!

Deveñen tamén moi inquedantes os resultados dunha enquisa realizada pola seción sociolíngüística da Academia Galega, segundo a que a xuventude non ten bon concepto do uso da língua galega, asimilándoo a paletismo.

Penso que o Pobo Galego é un caso único no mundo. Non hai outro que faga máis por desaparecer no mar da historia e ir máis en contra do seu. E, sen embargo, non conquire autodisolverse, aínda que tenta o máis posibel face-lo.

Aínda somos capaces de solidarizarnos cos inxustamente ilegalizados doutros pobos, como honrosamente fixo Nos-Unidade Popular con HZ.

Dubido, nos intres de reflexión, se Galiza non estará enmeigada polo mito de Penélope, que desfacía de noite o que tecía de día, para manter a fidelidade ó esposo ausente. Pero o problema é saber a quén mantén Galiza fidelidade. Para os que levamos máis de coarenta anos esperando o rexurdimento resúltanos desesperante, aínda que xa sabemos os historiadores que a vida dunha persoa é unha pinga de orballo no inmenso mar da historia dun Pobo. Lembramos a cotío iste maxistarl poema dun gran vate galego, Xosé María Díaz Castro, casado con unha Bengoetxea, de Urretxua, mesmamente titulado: «Penélope»:

«Un paso adiante e outro atrás, Galiza,/ i a tea dos tesus sonos non se move./ A espranza nos teus ollos se esperguiza./ Aran os boi e chove./

Un bruar de navíos moi lonxanos/ che estrolla o sono mol coma unha uva./ Pro ti envólveste en sabas de mil anos,/ i en sonos volves a escoitar a chuva.

Traguerán os camiños algún día/ a xente que levaron. Deus é o mesmo./ suco vai, suco vén, Xesús María!,/ e toda cousa ha de pagar o seu desmo.

Desarbollando os prados coma sono,/ o Tempo vai de Parga a Pastoriza./ Vaise enterrando, suco a suco, o Outono./ Un paso adiante i outro atrás, Galiza!».

Como asenlla o refrán: «na casa do pobre a esperanza é o último que se perde», e Manolo Irixoa, amigo meu de Trintxerpe, robora que iremos de derrota en derrota deica a victoria final. -

Gara.Net
25/07/2004




(Doc. 151) «La UE y EE.UU. nos dijeron que nos olvidáramos del referéndum» 

 


Marruecos pide a España, Francia y Estados Unidos que «coordinen posiciones» y ayuden a las Naciones Unidas a encontrar una solución para el Sahara
A. S./

RABAT. Marruecos insiste en que no quiere dejar de lado a las Naciones Unidas en la búsqueda de una solución para el Sahara. «El paso por la ONU es una necesidad porque en ella está la legalidad», afirmó el ministro delegado marroquí de Exteriores, Tayeb Fasi Firi, quien pidió que España, Francia y EE.UU. «se coordinen y apoyen los esfuerzos de la ONU» para impulsar un acuerdo.

El número dos de la diplomacia marroquí insistió en que es necesario «un compromiso en el que no haya vencedores ni vencidos». Un acuerdo que pasaría por el olvido del referéndum previsto por el plan Baker en la ONU. Y que podría adquirir la forma de una consulta a «la población concernida» sobre la eventual autonomía que se le podría conceder a la región.

De esta forma el anterior referéndum sobre la integración sería sustituido por otro sobre la autonomía, en el que, como siempre dicen las autoridades marroquíes, «se tenga siempre en cuenta la integridad territorial marroquí». Es decir, una consulta en la que quede completamente descartada cualquier perspectiva de independencia o escisión saharaui.

Refugiados

Eso sí, dentro de «la población concernida» estarían incluidos los refugiados, explicó Fasi Firi, quien señaló que, en total, serían unos 34.000 adultos.

El ministro delegado de Exteriores, sin embargo, deja caer que el entierro del plan Baker -y de su referéndum- no ha sido exactamente provocado por Marruecos, sino que más bien ha sido idea de los amigos europeos y norteamericanos.

«La gente nos dijo: olvidaros del referéndum». ¿Qué gente?, preguntamos. «La Unión Europea, tomada en general, y Estados Unidos», responde Fasi Firi, quien explica que tales sugerencias las hicieron «sólo unos meses después de la entronización de Su Majestad Mohamed VI».

Subraya que la autonomía que se le podría conceder al Sahara estaría inspirada en fórmulas similares ya aplicadas en Europa y, más exactamente, «en un país geográficamente muy cercano a nuestro territorio». E insiste en que la concesión de tal autonomía previa consulta cumpliría con el requisito de respetar el principio de autodeterminación.

ABC
25/07/2004



(Doc. 150) ELEMENTOS PARA LA SOLUCIÓN DEL SAHARA 

 
A. RAMOS-YZQUIERDO ZAMORANO, teniente general retirado/

El rechazo a la aplicación del plan Baker II para el Sahara Occidental pone de nuevo sobre el tapete la cuestión saharahui. Es difícil creer que Baker pudiera encontrar una fórmula que satisfaciera las aspiraciones de los dos bandos, pero habría valido la pena intentar su aplicación, pues, tal vez, al terminar su primer periodo de aplicación, algunas de las dificultades existentes actualmente se habrían solucionado.

Pero, como se trata de empezar de nuevo, habrá que volver a considerar los factores que participan en la cuestión.

El primero, un territorio, la antigua colonia española del Sahara Occidental. Este factor continúa invariable: su extensión y sus riquezas siguen siendo conocidas desde hace tiempo.

A continuación, tres poderes políticos directamente implicados: Marruecos, el Frente Polisario y España. Luego, la ONU, como árbitro reconocido por las tres partes, y tres naciones con una gran influencia: Argelia, Francia y Estados Unidos.

El factor último, el más importante, es una población, la saharaui, con una entidad sin determinar cuantitativamente y con características próximas a las de la población del sur de Marruecos y Argelia, tanto étnicas como culturales y religiosas.

Estos factores que, al final, se reducen a dos, población y territorio, son los que habrá que combinar para conseguir un acuerdo que contente a todas las partes.

A vueltas con el censo

La población saharaui ha sido, hasta el momento, el mayor escollo para llegar a una solución -aunque fuera de compromiso- por su negativa a aceptar el censo de la ONU que tomaba como punto de partida el español de 1976. El censo es el nudo gordiano del problema, y la dificultad para realizarlo viene dada por las fronteras artificiales que se establecieron en el momento de la colonización.

Los nómadas que habitaban en el Sahara Occidental no tenían como límites meridianos y paralelos, sino que su territorio estaba determinado por unas costumbres que asignaban determinadas zonas de pasto a las tribus: una costumbre con fuerza de ley. Estas zonas venían marcadas por la posibilidad de que en alguna parte de ellas lloviera en el curso del año, lo que daba lugar al traslado de la tribu hacia la zona de pastoreo. Eran áreas que rebasaban ampliamente hacia el este, norte y sur las fronteras actuales del Sahara Occidental.

Cuando España y Francia acabaron con el nomadismo y lograron que la población fuese cada vez más sedentaria, unos quedaron en territorio marroquí, otros en tierra mauritana, otros en zona argelina, e incluso en Mali, al tiempo que una gran parte quedaba en territorio administrado por España. El censo español comprendía, sobre todo, a la población que, de una manera más o menos fija, eligió vivir en lo que se llamó Sahara Occidental, lo cual no quiere decir que los que se asentaron en otros territorios próximos no fuesen también saharahuis. De ahí la dificultad para realizar un censo fiable. A esta dispersión de la población se une la necesidad de hacer compatibles los acuerdos y contratos de cada una de las administraciones de los países en que vivía esta población con conceptos diferentes en cuestiones de familia y parentesco. El nuevo censo de la ONU de 1999 ha tenido grandes problemas. Hoy, este censo queda de nuevo obsoleto, pero se podría tomar como base de partida de una solución para por todos.

No hay solución militar

El Frente Polisario no tenía un porvenir muy claro cuando aceptó el plan Baker como base de discusión. La exigua parte de territorio del antiguo Sahara Occidental en su poder, el hacinamiento de su gente en campamentos insalubres, y la relativa despreocupación de Argel -con problemas internos más acuciantes- junto con la apertura de horizontes que viajes y estudios han proporcionado a la juventud saharaui, le empujaba a salir del callejón sin salida en que se encontraba, pues la solución militar no es posible ni en el pensamiento más optimista.

Marruecos, que también tiene problemas internos, aglutina a su población en un ideal nacionalista ante el problema de lo que ellos llaman sus «provincias del sur». Le favorece el hecho de que, en virtud de los acuerdos de Madrid y la retirada de Mauritania, está en posesión de la mayor parte del territorio, desde luego la más rica.

Su mantenimiento le obliga no sólo a un esfuerzo militar, sino también a otro económico para favorecer a la población saharaui mediante la construcción de infraestructuras, viviendas gratuitas, exenciones de impuestos y diversas ayudas financieras y culturales con la clara finalidad de asegurarse su adhesión. Para ello cuenta también con una baza muy importante: el Rey de Marruecos es también el jefe espiritual de los saharauis.

El Gobierno marroquí está convencido de que el paso del tiempo juega a su favor y desanima a los saharahuis, como lo demuestra la deserción de alguna figura importante del Polisario. Tiene la certeza de que estas deserciones irán en aumento. Y por ello no le corre ninguna prisa aceptar un acuerdo, apoyado como está por Estados Unidos y Francia que le consideran una pieza clave en el tablero político del Magreb.

El otro factor, el terreno, es el sujeto pasivo, que admite la solución que se busque. Sólo queda después la tarea de convencer de la bondad de esta solución a los componentes activos. En principio, marroquíes y polisarios reclaman la totalidad del territorio de la antigua colonia, y no aceptan su división, que ya fue planteada con una línea de separación desde el norte de Villa Cisneros hasta el sur de Guelta Zemmur.

Esta separación dejaba para Marruecos la zona rica, le aseguraba los fosfatos de Bu Craa y, muy probablemente, los yacimientos petrolíferos. Al sur quedaba la antigua zona de los Ulad Delim que podría servir para el nomadeo, si es que este modo de vida aún puede ser adoptada por los saharauis, lo que parece muy improbable. Al sur habría también alguna riqueza pesquera en la costa... y nada más. La vida en esta zona reduciría a la población saharaui a una situación de pobreza aun mayor que la de los mauritanos. Tal división del territorio sería injusta.

Y si no se divide el territorio, queda como única salida la solución política. La más viable es una autonomía dentro del Reino marroquí. Los grados de tal autonomía serían las bazas a discutir, pero modelos los hay abundantes: las autonomías españolas, los «lander» alemanes, los Estados norteamericanos... El plan Baker plantea la celebración del referéndum dentro de esa autonomía tras un número no muy largo de años. Es indudable que en ese momento el censo podría ser mucho más fiable, como lo es que podría verse favorecida la captación de voluntades por Marruecos para sus tesis, pero ése es el riesgo que tendría que correr el Frente Polisario a cambio de la salida del agujero de Tinduf.

El inconveniente de esta solución es que Marruecos no quiere oír hablar de la posibilidad de independencia de estos territorios, aunque la probabilidad de perder el referéndum al cabo de cinco o diez años sea remota. Motivo por el que la ONU y las naciones con influencia en la zona tendrían que hacer denodados esfuerzos para convencer a los marroquíes de la conveniencia de aceptar tal solución.

Papel de España

España, cuyo interés estratégico está en un Magreb en paz y desarrollado económica y políticamente, puede y debe colaborar con la ONU en los esfuerzos por hallar una solución viable. Al fin y al cabo, España devolvió la administración de la colonia a la ONU. Pero sería un error creer que tenemos alguna deuda contraída con la antigua población del Sahara Occidental. Les dimos todo lo que pudimos y, en un momento complicado para la situación interna española, nos rechazaron. No son creíbles las protestas actuales de amistad, lo que no impide que, ahora como entonces, intentemos mejorar las condiciones de vida del pueblo saharaui.

Francia, con grandes intereses económicos y culturales en Marruecos, no ha variado su postura de apoyo incondicional a las intenciones marroquíes. Y no hay por ahora ningún indicio de que, en un futuro próximo, pueda cambiar.

Por otro lado, el apoyo de Marruecos a la posición norteamericana en Oriente Próximo induce a Estados Unidos a considerar al Reino alauí como un aliado privilegiado. A la vez que intenta favorecer los tímidos intentos de la Monarquía marroquí de conducir su país hacia un régimen lo más parecido posible a una democracia occidental, sin que tal viaje provoque una desestabilización que convierta el norte de África en otro polvorín y fuente de terrorismo. El hecho de que Baker se haya retirado del escenario indica, quizás, la percepción por Estados Unidos de que el problema no tiene la capacidad de desestabilizar la zona y que, además, la idea musulmana del tiempo tiene poco que ver con la del mundo occidental.

ABC
25/07/2004

 


(Doc. 149) El nuevo «talante» marroquí 

Marruecos lanza una ofensiva de encanto para reconciliarse ante la opinión pública española después de que el Gobierno de nuestro país diera por enterrado el plan Baker -y su referéndum- para el Sahara. Conseguido el objetivo, ahora toca ser buenos amigos. Hasta la siguiente

ALBERTO SOTILLO

RAB AT. Las autoridades marroquíes no son nada dadas a la Prensa. Sin embargo, durante dos días, un grupo de periodistas españoles hemos vivido al frenético ritmo que imponía una media diaria de cinco entrevistas con ministros, incluido el jefe del Gobierno, Driss Yetú. Además, de una cena con lo más selecto del mundo de los negocios y de la Prensa. Todo ello en un permanente ir y venir entre palacios y sensacionales residencias rara vez abiertas a forasteros.

Hay que reconocer que se han volcado. Sus discursos eran agotadores, cargados de circunloquios evasivos. Pero por algo hay que empezar. También hubo un tiempo en el que la OTAN celebraba una rueda de Prensa al año, y ahora casi pasa lista para que no falte ninguno de «sus» periodistas.

La ofensiva de encanto de Marruecos, sin embargo, no parece que tenga que ver con ninguna nueva estrategia informativa. Más bien era evidente el esfuerzo oficial por reconciliarse ante la opinión pública española después de que el Gobierno de nuestro país dé por enterrado el plan Baker y les permita así consolidar su soberanía sobre el Sahara. Ahora toca enterrar los cuchillos, y recordar que los buenos vecinos están obligados a llevarse bien.

Después de tanta entrevista con la autoridad, ya casi podíamos improvisar nosotros mismos el nuevo discurso alauí. Empieza por la proclamación de que «no hay marcha atrás» en el proceso de reformas. Continúa por la reafirmación de «la especificidad del modelo marroquí» para la democracia.

Llega después la queja por los prejuicios de tantos españoles a la hora de valorar la realidad de Marruecos. La reafirmación de la voluntad de cooperar en la lucha contra el terrorismo y la inmigración ilegal, que tanto preocupan a nuestro país. La glosa de dos vecinos condenados a convivir hasta la eternidad. Y la enfática recomendación de que los periodistas seamos más positivos para ver si así superamos viejas rencillas.

Es el nuevo talante con el que Marruecos quiere abrir una nueva etapa en sus relaciones con España. Otro rasgo del régimen, no obstante, se nos revela en estos días. El tiempo no existe para los gobernantes marroquíes. Una respuesta se puede prolongar durante 30 minutos de circunvoluciones que atraviesan periodos de calma, de tormenta, de tedio y de gran brillo.Ese mundo sin prisas viene muy a cuento de los últimos acontecimientos que han rodeado el cambio de actitud marroquí. El régimen ha aguantado impertérrito casi 24 años hasta conseguir enterrar la idea del referéndum para el Sahara. Y no tiene reparos para esperar todos los años que haga falta hasta que la propia ONU bendiga de una vez por todas su soberanía sobre el Sahara.

Sus interminables circunloquios terminan siéndoles de gran rentabilidad. Cuentan con que el tiempo siempre juega a su favor. Ahora vivimos un momento dulce en su discurso. Aunque nunca olvidan su objetivo. En estos momentos toca hablar «sin agresividad», pero la consolidación de su soberanía sobre el Sahara no les impide avisar de que suscitarán de nuevo la cuestión de Ceuta y Melilla, «sin acritud». El circunloquio pasa de un talante a otro, pero nunca olvida su objetivo final.

El áulico mundo en el que hemos vivido estos días, sin embargo, no deja de ser una isla en un entorno mucho más turbulento. Más allá de la amena sombra de los palacios late también una sociedad golpeada por el paro, atenta al integrismo religioso, tal vez más deseosa de nuevos horizontes que de efusiones nacionalistas. Y para la que sí que cuenta el tiempo.

ABC
25/07/2004

 

(Doc. 148) EL SAHARA OCCIDENTAL: UN CONFLICTO QUE NO CESA 

 
Por FERNANDO ARIAS-SALGADO Embajador de España

 TODO parece indicar que el Gobierno del PSOE presidido por el señor Rodríguez Zapatero se dispone a intentar, en un ejercicio de voluntarismo político, resolver, con una fórmula imaginativa, el enquistado conflicto del Sahara Occidental. Esta voluntad política es, en mi opinión, encomiable y a priori debería ser apoyada por la opinión pública española, tan sensible ante este tema.

Como es sabido, España, potencia «colonial» primero desde finales del siglo XIX y potencia «administradora» después, cuando el Sahara Occidental fue declarado «territorio no autónomo» por las Naciones Unidas, asumió ante la comunidad internacional el compromiso solemne, «la misión sagrada de civilización», de proteger los intereses de la población saharaui y desarrollar sus instituciones políticas para conducirla hacia la «plenitud del gobierno propio» (art. 73 de la Carta de las Naciones Unidas).

Es un hecho notorio que este compromiso se incumplió el 14 de noviembre de 1975 con la firma por el último Gobierno del régimen de Franco de los llamados «acuerdos de Madrid» con Marruecos y Mauritania. Las circunstancias políticas internas españolas y el contexto internacional de «guerra fría», que prevalecía en esa época en los procesos de descolonización dirigidos por las Naciones Unidas, «forzaron» la retirada unilateral de España del Sahara Occidental. Esta retirada, que se consumó el 26 de febrero de 1976, dejó sin resolver desde el punto de vista de la legalidad internacional vigente en las Naciones Unidas el futuro del territorio, al no haberse podido celebrar por las razones antes señaladas el referéndum de autodeterminación previsto en las Resoluciones de la Asamblea General de la ONU.

La guerra que se desencadenó a continuación entre Marruecos y Mauritania por un lado, y el Frente Polisario apoyado por Argelia por otro, duró, con altos y bajos, quince años; dispersó a la población saharaui y provocó daños incontables a la economía de las partes contendientes, así como miles de víctimas inocentes. El enfrentamiento entre Marruecos y Argelia durante estos años provocó una inestabilidad permanente en el Magreb e incidió en el proceso de integración regional africano, consagrando una rivalidad y una desconfianza profundas entre ambos países vecinos que se ha mantenido hasta la fecha.

Desde el alto el fuego entre Marruecos y el frente Polisario en el año 1991, los Secretarios Generales de la ONU han intentado solucionar este conflicto «territorial», que contrapone en África el derecho de autodeterminación de las «poblaciones originarias» del Sahara Occidental con los derechos «históricos» alegados por Marruecos para justificar en su día la Marcha Verde, la guerra, la ocupación subsiguiente y la anexión de facto del Sahara Occidental, al que oficialmente se califica de «provincias del sur».

El conflicto originario sigue, por tanto, vigente en la actualidad, hasta el punto de que la negativa de Marruecos a aceptar el Plan Baker II se ha basado esencialmente en su rechazo a la opción «independencia» contenida en el referéndum previsto al final del periodo de autonomía saharaui de cuatro años.

En este complejísimo contexto internacional e interno, la posición española desde 1976, calificada como de «neutralidad activa», había conseguido, con sucesivas adaptaciones a la realidad, conciliar, sin perjuicio de la existencia de pequeñas crisis «controladas» en sus relaciones bilaterales con Marruecos, su apoyo al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui con sus intereses esenciales, políticos, estratégicos, económicos, comerciales, culturales, etc...

La agresión terrorista a los Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, al cambiar el contexto internacional con la aparición de un nuevo elemento -el terrorismo islámico radical- que afectaba a la seguridad de todos los Estados del Magreb (Casablanca, 16 de mayo de 2003), añadió una dificultad más a los esfuerzos de las Naciones Unidas para aplicar a este conflicto la legalidad internacional. Desde esta perspectiva, los «riesgos» de aplicar la primera fase del Plan Baker II han contribuido, sin duda a fundamentar el rechazo de Marruecos a la aceptación de este Plan.

En términos generales esta era la situación de la que se partía cuando se produce la dimisión del señor Baker, por causas todavía no aclaradas oficialmente. En cualquier caso esta dimisión demuestra que los Estados Unidos, árbitro indiscutible en este conflicto en el contexto internacional actual, han renunciado, como solicitaban, el Secretario General de las Naciones Unidas y el propio Baker, a «imponer políticamente» a Marruecos el Plan de Paz Baker II, a pesar de la aceptación del mismo por parte del Frente Polisario y Argelia. Ello demuestra, en mi opinión, que Marruecos tiene hoy por hoy la llave de cualquier acuerdo sobre el Sahara Occidental que intente modificar el statu quo actual, y que por lo tanto cualquier propuesta o iniciativa sobre esta cuestión para poder prosperar debe ser negociada con Marruecos, teniendo en cuenta la legalidad internacional vigente las resoluciones del Consejo de Seguridad y la política interior de regionalización marroquí con las reformas democráticas impulsadas por el Rey Mohamed VI.

España ha contribuido decisivamente, tanto en el Consejo de Seguridad como bilateralmente, en la formulación de una política de firmeza pero también de prudencia, en el tratamiento de esta cuestión. En la cumbre de Marrakech celebrada el 8 y el 9 de diciembre de 2003, el comunicado conjunto aprobado por el presidente Aznar y el Rey Mohamed VI daba fe de la convergencia recíproca de las posiciones española y marroquí sobre este conflicto, con la aceptación de una solución política consensuada justa y definitiva en el marco de las Naciones Unidas y respetando la legalidad internacional. A pesar de una cierta ambigüedad en los conceptos, este texto abría una vía nueva de participación activa española en una negociación constructiva que el propio Rey de Marruecos se comprometió a impulsar.

Desde la dimisión de Baker no es descartable que Marruecos haya matizado su posición, pero en mi opinión sería un grave error no aprovechar la estructura básica del Plan Baker II para construir unas instituciones democráticas en el Sahara Occidental que permitieran al pueblo saharaui reunificado el mayor autogobierno posible en la administración de sus asuntos propios y en la gestión de sus recursos naturales. Si como decía Benito Juárez, el «respeto al derecho ajeno es la paz», en la solución de este conflicto el ejercicio del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui no sería incompatible con su libre aceptación de instituciones democráticas constitucionalmente garantizadas en el ejercicio de sus competencias por el propio Rey de Marruecos. Sería una formulación jurídica competencial moderna de los vínculos históricos de «vasallaje » que con mayor o menor efectividad rigieron las relaciones de las tribus saharauis con el Imperio Cherifiano.

La democracia como marco de la convivencia pacífica entre saharauis y marroquíes, en una región con instituciones propias y garantías constitucionales adecuadas para salvaguardar su especifidad histórica, puede ser la fórmula «imaginativa» que contribuya a derribar el muro de desconfianza que hasta ahora ha impedido un diálogo sereno y constructivo entre todas las partes directa o indirectamente afectadas por este conflicto.

Si una solución «política» de estas características, o similares, que sin duda exige de todas las partes generosidad y visión de futuro, prosperase por iniciativa española en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que presidirá España el próximo mes de septiembre, quedarían en mi opinión reparadas, al menos en parte, las terribles consecuencias que tuvo y todavía tiene para una parte del pueblo saharaui refugiada en Tinduf el incumplimiento por España en su día de las obligaciones que le imponían, como potencia administradora del territorio, la Carta y las Resoluciones pertinentes de la ONU.

ABC
25/07/2004





Segunda-feira, Julho 19, 2004

(Doc. 147) La TRAICIÓN al PUEBLO SAHARAUI 


Cuando el Gobierno español abandonó el Sáhara en 1976 , contrajo la obligación moral de proteger a la población saharaui. Zapatero ha dado un giro de 180 grados para complacer a Marruecos y a Francia..¿Cuales son las contrapartidas que no se han contado para esta traición al pueblo saharaui?
 
Cuando el Gobierno español abandonó el Sáhara en 1976 , contrajo la obligación moral de proteger a la población saharaui. Todos los Gobiernos desde la etapa de Suárez han defendido el principio de autodeterminación. Zapatero ha dado un giro de 180 grados para complacer a Marruecos y a Francia.Podemos preguntarnos: ¿Por qué el Señor Zapatero no ha nombrado ni una sola vez el derecho de autodeterminación del pueblo Saharaui ? -¿Qué derechos podría tener Marruecos sobre el Sáhara Occidental si lo invadió el año 1975 y lo ocupa todavía hoy en contra de la legalidad internacional? El pueblo saharaui fue traicionado por España, invadido por Marruecos y Mauritania, obligado al exilio, ocupado ilegalmente por Marruecos que viola constantemente los más elementales derechos humanos, y que continúa en ésta situación desde hace casi 29 años esperando que se cumplan las resoluciones de Naciones Unidas.
 
La revista Autogestión en su número de febrero de 1996, recogía el discurso de Felipe González pronunciado 20 años antes (en noviembre de 1976) en su visita al Sahara Occidental:
 
“Hemos querido estar aquí hoy 14 de noviembre de 1976 para demostrar con nuestra presencia, nuestra repulsa y nuestra reprobación por el acuerdo de Madrid de 1975.El Pueblo Saharaui va a vencer en su lucha, y va a vencer, no sólo porque tiene la razón sino porque tiene la voluntad de luchar por su libertad.Quiero que sepáis que la mayor parte del pueblo español, lo más noble, lo más bueno del pueblo español es solidario con vuestra lucha.Para nosotros no se trata ya de derechos de autodeterminación, sino de acompañaros en vuestra lucha hasta la VICTORIA FINAL.Como parte del pueblo español, estimo vergüenza que el Gobierno no haya sólo hecho una mala colonización sino una peor descolonización, entregándoos en manos de gobiernos reaccionarios como los de Marruecos y Mauritania.Pero debéis saber que nuestro pueblo también lucha con ese gobierno que dejó en manos, al pueblo saharaui, de gobiernos reaccionarios.A medida que nuestro pueblo se acerca a la libertad, será mayor y mas eficaz el apoyo que podamos prestar a vuestra lucha.El partido esta convencido de que el Frente Polisario el guía recto hacia la Victoria Final del pueblo saharaui y está convencido también que vuestra república independiente y democrática se consolidará sobre vuestro pueblo y podréis volver a vuestros hogares.Sabemos que vuestra experiencia es la de haber recibido muchas promesas nunca cumplidas. No prometeros algo sino comprometerme con la historia. Nuestro partido estará con vosotros hasta la victoria final”
 
El 20 de diciembre de 2001 el diario La Razón recogía las tesis mantenidas por ex presidente González y el nuevo secretario general Zapatero en su visita al Reino de Marruecos. Respecto al problema del Sahara se han aliado con las tesis alauitas del Plan Baker, que no aboga por el referéndum para la autodeterminación. En noviembre de 2001 el señor Rodriguez Zapatero se negaba a recibir al Frente Polisario para no enemistarse con Marruecos. Al tiempo que las multinacionales petroleras Total Fina, Elf y un consorcio de empresas norteamericanas están haciendo prospeciones en aguas saharauis e instalando plataformas para la extracción del crudo. Tratan de favorecer la tercera vía que promueve Baker Y Koffi Annan que permita una zona autonómica dependiente de Marruecos incumpliendo la resolución de la ONU y sirviendo a los intereses imperialistas.
 
Esto es uno de los episodios más crueles de la traición del felipismo, abandonando al pueblo oprimido saharaui en manos de los intereses del imperialismo.
 
El silencio sobre el caso del Sáhara es una gran canallada. Se ha sabido que en 1975, el entonces secretario de Estado, Henry Kissinger, hombre ligado a la trilateraly al club de Bilderberg forzó la retirada del territorio del Sahara " en condiciones y bajo formas penosas" y el acuerdo de Madrid para su entrega a Marruecos fue negociado junto al subdirector de la CIA, Vernon Walters (Washintong Post, 3/4/1983). Ya en los años 60 las multinacionales dedicadas a la explotación minera habían puesto sus ojos en el Sáhara occidental, país rico en importantes yacimientos de petroleo, uranio, vanadio, zinc, magnetita, oro, plomo... y los más importantes del mundo en fosfatos. El imperialismo había planificado muchos atrás su entrada en el Sáhara español, Felipe González y el Juan Carlos olvidarían sus promesas al pueblo saharaui entregándolos al gobierno marroquí sin antes concederles el derecho de autodeterminación. El 2 de abril de 1983 Felipe González recibía la primera condecoración de su carrera de manos de Hassán II de Marruecos. (Diario 16, 3/4/1983).
 
Según cuenta recientemente el diario ABC ( 29/04/2004), el embajador de Marruecos ante la ONU, Mohamed Benouna, se mostró exultante ante la llegada del gobierno socialista al poder y el giro en la política española hacia su antigua colonia. Benouna resaltó el énfasis que hizo Zapatero en Casablanca en "iniciar un diálogo intenso para llegar a un acuerdo entre las partes".
 
Para el diario de Vocento "el acercamiento a Francia y a Marruecos, uno de los ejes de la política del Gobierno socialista, empezó a cobrar cuerpo no sólo con la visita que Zapatero hizo al vecino del sur, en la que no mencionó el Plan Baker y pidió que ´no haya posturas absolutamente irrenunciables´, sino en el Consejo de Seguridad de la ONU".
 
Según el ABC, la postura mantenida por España fue una rotunda sorpresa para algún embajador árabe y para los representantes del Polisario. Los representantes españoles no hicieron mención al plan elaborado por el ex secretario de Estado James Baker.
 
Ahmed Bujari, representante del Polisario ante la ONU, no ocultaba su desazón ante lo que calificó de "giro anunciado públicamente por los nuevos gobernantes españoles. Ya ni siquiera se refieren al Plan Baker y lo sustituyen por un llamamiento que es la cuadratura del círculo: un gran acuerdo entre las partes".
 
Y en estos días de julio se confirma el viraje de la política exterior española sobre el Sáhara, pasando a estar alineada con los intereses de Marruecos. Zapatero sugirió que el Plan Baker está muerto, porque hay partes -en referencia a Marruecos- que no lo aceptan y considera que no es necesaria ya la consulta sobre la autodeterminación. Moratinos ha defendido que la celebración de un referéndum era inoportuna porque podría constituir una provocación para el Ejército marroquí. Y abogaba por un "afrancesamiento" de nuestra política en el norte de África (EL MUNDO , 15 de julio de 2004)
 
Solidaridad.net
 
 

Quinta-feira, Julho 15, 2004

(Doc. 146) España plural en serio  


ALBERT BRANCHADELL

Albert Branchadell es profesor de la Universitat Autònoma de Barcelona y presidente de Organización por el Multilingüismo.

En el debate de investidura José Luis Rodríguez Zapatero se comprometió a hacer todo lo posible por incluir el catalán en la Constitución europea. En cumplimiento de esa promesa, el Gobierno español solicitó que el artículo que enumera las 20 lenguas oficiales de la Unión Europea, además del gaélico irlandés, incluyera también a las lenguas españolas que son oficiales en diferentes comunidades autónomas de acuerdo con sus estatutos. Como es sabido, ese objetivo no se ha logrado, y el único beneficio del que gozarán el catalán/valenciano, el gallego y el euskera es una traducción de la Constitución, previa solicitud del Gobierno.

En un análisis a corto plazo, todos los que habían confiado en Zapatero tienen razón de sentirse defraudados, pero con un poco más de perspectiva el fracaso es un hito histórico: ningún Gobierno anterior, ni durante las negociaciones para la adhesión de España, ni al hilo de las sucesivas ampliaciones de la Unión, solicitó nunca el reconocimiento para el catalán/valenciano, el gallego y el euskera que se ha solicitado hogaño.

Más allá del hito histórico, la disposición de Zapatero a introducir el catalán/valenciano, el gallego y el euskera en las instituciones europeas incide de modo palmario en un debate que se ha abierto en la nueva etapa política de España, que no es otro que el del reconocimiento de las lenguas diferentes del castellano en las instituciones españolas. Plantear la posibilidad de que los ciudadanos españoles de lengua catalana/valenciana, gallega o vasca pudieran dirigirse a las instituciones europeas y recibir respuesta de ellas en su lengua propia nos recuerda que esos ciudadanos no gozan de ese derecho respecto a las instituciones centrales de su propio Estado. A día de hoy, la única institución central del Estado que admite escritos en lenguas españolas diferentes del castellano es el Senado, según un método pintoresco: si un ciudadano de Barcelona se dirige en catalán/valenciano al Senado, el Senado remitirá el escrito al Parlamento de Cataluña, sito en Barcelona, que lo traducirá al castellano y lo devolverá a Madrid, para que la Cámara alta pueda responder al ciudadano... en castellano.

Sin menoscabo de los esfuerzos que habrá de seguir ejerciendo el Gobierno para acercar el catalán/valenciano, el gallego y el euskera a la condición de lenguas oficiales de las instituciones europeas, parece llegado el momento de abordar con seriedad la posición de esas lenguas en las instituciones españolas. No hay que ver ahí ninguna concesión a nacionalismos exacerbados; se trata más bien de una exigencia democrática. En un primer nivel, Zapatero debe dar concreción en lo lingüístico al concepto de "España plural" con que se alzó victorioso (especialmente en Cataluña) el 14 de marzo; en un segundo nivel más profundo, se trata de arbitrar las medidas de acomodación características de las democracias plurilingües avanzadas (como Bélgica, Suiza o Canadá).

La promesa hecha por Zapatero se enfrentaba a unos plazos muy breves y a unas dificultades políticas de mucha enjundia; introducir el plurilingüismo en España está libre de ambos escollos. En cuanto al tiempo, tenemos toda una legislatura por delante, y en cuanto a los acuerdos, existe una mayoría en el Congreso de los Diputados como mínimo tan amplia como la que permitió la investidura del presidente del Gobierno. En este punto no deberíamos descartar el apoyo del Partido Popular. No olvidemos que el término "España plural" lo lanzó el PP en 1999, presentando una ponencia con ese título en su XIII Congreso Nacional. Y no olvidemos tampoco que el PP contribuyó a la unanimidad con que distintos parlamentos autonómicos se dirigieron al Congreso en la pasada legislatura con la demanda de que los sellos españoles incorporen todas las lenguas de España.

¿Cómo debería articularse este proceso? Aunque la expresión se ha devaluado en los últimos meses, lo que necesita el plurilingüismo en España es una hoja de ruta que, con el máximo consenso, fije las metas que se desean conseguir, los plazos y acaso también las razones, para acallar las voces que ven en la promoción de las lenguas españolas diferentes del castellano el mismísimo espectro de la sedición. Trazar y pilotar esta hoja de ruta sería un cometido apropiado para el Observatorio de Diversidad Lingüística, una promesa electoral del PSOE que todavía no se ha llevado a la práctica. Por suerte, la política comparada ofrece ejemplos muy desarrollados de estados plurilingües, y el mismo régimen lingüístico de la Unión Europea podría ser otra referencia a considerar.

Una primera fase en este proceso podría afectar al ámbito simbólico. Introducir el catalán/valenciano, el gallego y el euskera en las monedas de euro es un cambio que podría realizarse sin coste alguno en una próxima emisión de monedas; hacer lo propio con los sellos de correos podría hacerse mañana mismo. De hecho, en cuestión de horas Correos cambió el sello monolingüe que tenía preparado para la boda del Príncipe por uno que desea felicidades en las cuatro grandes lenguas españolas; a ese sello solo le faltó que "Correos" y "España" también apareciesen en catalán/valenciano, gallego y euskera. De hecho, el mismo nombre del Estado es uno de los primeros ámbitos que debería pluralizarse. Otro ejemplo podría ser el pasaporte, que da cancha a un sinfín de lenguas europeas y omite las lenguas españolas diferentes del castellano.

Encauzado el ámbito simbólico, sin costes significativos pero con efectos de largo alcance en el imaginario colectivo, en una segunda fase habría que abordar el plurilingüismo en las instituciones elegidas directamente por los ciudadanos, donde además ya existe un consenso emergente para hacerlo. Nos referimos al Senado pero también al Congreso, puesto que no existen sistemas parlamentarios bicamerales en que sólo una de las cámaras aplique un régimen plurilingüe. En ambos casos, el referente europeo sería instructivo: si el Parlamento Europeo funciona con 20 lenguas, ¿por qué no habrían de funcionar nuestras Cortes con solo cuatro lenguas en liza? Naturalmente, el plurilingüismo de las Cortes acarrearía el de sus publicaciones y el del Boletín Oficial del Estado, que tendría otro precedente en el Diario Oficial de la Unión Europea. Y puestos en perspectiva europea habría que planear también la regulación del derecho de petición tanto en las Cortes como en el resto de instituciones del Estado. Si Zapatero estaba dispuesto a aceptar que los ciudadanos españoles se dirigieran en catalán/valenciano, gallego o euskera al Defensor del Pueblo europeo, ¿por qué no habrían de poder hacer lo mismo con el Defensor del Pueblo español?

El régimen lingüístico de esas otras instituciones sería el objeto de una tercera fase más compleja. Aquí habría que determinar el grado y los modos de plurilingüismo de órganos tan diversos como la Presidencia del Gobierno, los distintos Ministerios o los órganos judiciales centrales, sin olvidar una institución tan emblemática como la Casa Real. Es difícil de entender, por ejemplo, que la página web de la Casa Real se pueda consultar en inglés pero no en las lenguas de una buena parte de los súbditos de S. M. el Rey, lenguas cuya existencia fue impasiblemente ocultada, por cierto, en el último enlace real.

El objetivo final de la hoja de ruta que proponemos debería ser llevar el concepto de "España plural" a sus últimas consecuencias en el plano lingüístico. Haciéndolo, España acabará abrazando un régimen de cuádruple oficialidad, que hará caer por su propio peso la oficialidad del catalán/valenciano, el gallego y el euskera en Europa. Zapatero tiene planteados muchos retos; tomarse la "España plural" en serio es acaso el de mayor calibre. Pasqual Maragall, citando la Oda a Espanya de su abuelo, lo ha dicho bien claro: España debe escoger entre los primeros versos (escuchar a los hijos que le hablan en lengua no castellana) y el último (el conocido "Adéu, Espanya!"). Y el momento de optar es ahora.

El País
15/07/2004


Quinta-feira, Julho 08, 2004

(Doc. 145) En plena ola de autoestima nacional, los portugueses reclaman a España la villa pacense de Olivenza, su Gibraltar particular 


Entre las pancartas que adornaron las gradas del España-Portugal, podían leerse consignas guerreras (“Aljubarrota 2004”) y también reivindicaciones políticas (“Olivenza, tierra portuguesa”). Y justamente la cuestión de Olivenza, “el Gibraltar portugués”, ha vuelto hace unos días a la Asamblea de la República lusa. El país vecino sigue reclamando la soberanía del pueblo pacense, aunque con poco énfasis.

La ciudad fronteriza de Olivenza dista apenas unos kilómetros de Badajoz, del río Guadiana y de la raya de Portugal. Por su emplazamiento y por su historia, el pueblo es representativo de la permeabilidad de las fronteras, pues en Olivenza han convivido lenguas y estilos arquitectónicos durante siglos.

De fundación templaria, la ciudad ha cambiado de manos en diversas ocasiones a lo largo de la historia. En el año 1297, por el tratado de Alcañices, Olivenza y otras plazas españolas pasan a ser portuguesas. En 1567, el Duque de San Germán recupera la tierra oliventina para la Corona Española, hasta que en 1688 se firma en Lisboa el tratado de paz que devuelve la soberanía portuguesa a la plaza de Olivenza. En 1801 España y Francia declaran la guerra a Portugal; tras esta breve “guerra de las naranjas”, el extremeño Godoy vuelve a anexionarse la comarca sirviéndose del Tratado de Badajoz.

Las reivindicaciones portuguesas recurren en última instancia a las resoluciones del Congreso de Viena (1815) para pedir la soberanía sobre la villa pacense. La polémica continúa por no quedar en claro la aceptación de España de los puntos que en Viena aludían a la cuestión de Olivenza. Desde entonces, Portugal insiste en que el pueblo fronterizo es por derecho de soberanía lusa, en tanto que España no reconoce la existencia de un litigio sobre el tema.

Recientemente, el asunto ha vuelto a la prensa por las polémicas declaraciones de Máximo Cajal, ex asesor diplomático de Zapatero. Cajal, de discutida trayectoria en Exteriores, pide la negociación de todas las fronteras españolas; también Ceuta, Melilla y Gibraltar, además de Olivenza. Las heterodoxias de Cajal le apartaron, finalmente, del grupo de consejeros del hoy presidente.

También en los informes de la CIA se recogió hace poco, y para sorpresa de muchos, el tema de Olivenza como un conflicto de gran actualidad entre ambos países.

En Portugal, una iniciativa ciudadana reunió en torno a las 5.000 firmas para que la cuestión oliventina fuese tratada en la Asamblea de la República. Durante mucho tiempo, el Gobierno portugués –y notablemente Durao Barroso- han afirmado su voluntad de no hacer un problema bilateral de este litigio. La postura oficial, al menos hasta ahora, pasaba por la reivindicación tácita del territorio, sin malgastar esfuerzos en cuestiones consideradas poco prácticas y potencialmente problemáticas.

En estos últimos días, sin embargo, y coincidiendo con la ola de autoestima que recorre el país, “el Gibraltar portugués” ha vuelto a figurar al lado de otras quejas recurrentes contra España: algunas históricas, como el comportamiento de los Austrias españoles, y otras actuales, como la fuerte presencia comercial española en el país vecino.

Por el momento, el parlamento portugués ha pedido a su gobierno una toma de postura oficial respecto de Olivenza. A la espera de un pronunciamiento oficial, en los discursos se ha subrayado la necesidad de definir una posición para contribuir al entendimiento entre los dos países sin dejar de lado la historia de cooperación entre los pueblos que conviven a uno y otro lado de la frontera que marca el Guadiana.

El Confidencial
01/07/2004


(Doc. 144) EL SUBMARINO 



Por Jaime CAMPMANY

LOS ingleses vuelven a llevar a Gibraltar el submarino «Tireless» después de mandar allí a la princesa Ana, que no sé yo cuál de las dos visitas es más desagradable y resulta más peligrosa. La avería del «Tireless» en el sistema de refrigeración pudo repararse felizmente, aunque costó un año de tener el submarino fondeado en el puerto gibraltareño. Una avería en el sistema de refrigeración de la princesa Ana, con lo mucho que ha montado a caballo, habría podido obligarnos a soportar un período de fondeo de dos años por lo menos. No hubo avería, gracias a God, y no hubo fondeo. En esa ocasión, nos salvamos. Pero no quiero pensar lo que sucederá en las playas del Estrecho y en el litoral del califato si un mal día hacen chispum el submarino «Tireless» o la propia princesa Ana. Ese día Isabel Pantoja se queda sin voz y los Domeq sin caballos.

Lo peor de este jodido submarino es que no es amarillo sino nuclear. Al fin y al cabo, un submarino yellow lo único que hace es arruinar el paisaje y traer la jettatura a la gente de teatro que lo mire, porque el amarillo en un escenario tiene efectos tan maléficos como los que produce la presencia de Luis Yáñez. Y no me negarán ustedes que es una gaita que los ingleses tengan Gibraltar, en la misma carne de España, para fondear y reparar submarinos nucleares. Encima de quedarse con la Roca de Tarik y montar allí un paraíso fiscal, dedican el puerto a taller de reparaciones de submarinos nucleares. Serán cabritos. Que se lleven los submarinos nucleares a Liverpool, coño, y que los fondeen allí, a la vera del equipo de Owen.

Las autoridades españolas del Ministerio de Exteriores, o sea, las gentes de Moratinos, han expresado al embajador inglés, un imperturbable británico llamado Wright o así, el disgusto del Gobierno español por el fondeo del «Tireless». En lenguaje diplomático, eso de «expresar el disgusto» quiere decir que estamos cabreados, pero que nos aguantamos. Es decir, ha hecho lo mismo que hizo Josep Piqué cuando la otra visita del submarino pero sin saludarle con el «bon día». El disgusto español se lo ha puesto mister Wright sobre el nalgatorio. Y cuando ha terminado la diplomática conversación, ha pedido otro té de las cinco, aunque no era la hora. Total, que el disgusto español, a mister Wright, jaspe.

La verdad es que este negocio de Gibraltar lo hemos llevado los españoles muy mal desde el primer momento. Cuando yo era muchacho me llevaban por la calle cantando aquello de que por todos los confines se oye el grito de que seas español, pero como si nada. Franco dijo aquello otro de la «fruta madura», y la Roca sigue verde y dura como la piedra. Castiella hizo un Libro Rojo muy esclarecedor, pero ya no lo recuerda nadie. Los ingleses hicieron el aeropuerto, ahora han hecho el paraíso fiscal y el taller de reparaciones nucleares, y nosotros ya ni cerramos la verja, ni hacemos el cinturón industrial ni le escribimos madrigales a la princesa Ana. Y además no sabemos conservar nada de lo que cogemos. Nos hemos venido de Iraq sin quedarnos siquiera con un pozo de petróleo. Ya verán ustedes cómo los ingleses se instalan allí, y ya no hay quien los eche.

ABC
08/07/2004


(Doc. 143) EL INCANSABLE 



Por Ignacio CAMACHO/

Expertos en la provocación, maestros de la altanería, soberbios e impertérritos peritos en arrogancia gestual, nuestros teóricos aliados británicos han vuelto a mandar al «Tireless» (el Incansable) de excursión por Gibraltar para demostrar cuánto les conmueve la indignación española, recientemente expresa con ocasión de la visita de la Princesa Ana a los actos del tricentenario de la ocupación de La Roca. Esta vez, al menos, el submarino no viene averiado: su reactor nuclear, reparado in situ durante la larga estancia de hace tres años en la ensenada del Peñón, no pierde ya aceite atómico por las muy contaminadas aguas del Estrecho. Todo un detalle.

No cabe la más mínima duda de que el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, está dispuesto a encabezar una nueva manifestación como la que protagonizó entonces para reclamar al Gobierno de la nación que exigiese la inmediata retirada del sumergible. Hombre coherente como es, Chaves tiene plena conciencia de que la nueva escala del «Tireless» constituye una humillante bravata, una desafiante ofensa a la dignidad de Andalucía que tiene la obligación de denunciar con la máxima firmeza. Y sabe con absoluta certeza que sus conciudadanos no entenderían que transigiese con la provocación para no poner en aprietos al nuevo Ejecutivo socialista.

Por eso, y a pesar de su aparente silencio complaciente, los andaluces de bien no albergan la menor incertidumbre de que su presidente acudirá de inmediato a Algeciras, con determinación no menos incansable que el dichoso submarino, para denunciar, como en la anterior ocasión, este flagrante atropello simbólico.

Porque se trata del mismo Gibraltar, el mismo submarino y el mismo presidente de la Junta. Y nadie podría comprender una reacción diferente por el solo hecho de que haya cambiado el color político del Gobierno de España. ¿O sí?

ABC
08/07/2004


Domingo, Junho 20, 2004

(Doc. 142) UMA ÉPOCA DE CONTRASTES  

Espanha - O desenvolvimento e as ameaças de acções terroristas

A Espanha vive uma época de contrastes. O desenvolvimento do país tem sido contrariado por revezes como os atentados terroristas de Madrid, registados a 11 de Março de 2004, em que morreram 201 pessoas e 1500 ficaram feridas. Apesar das contrariedades a nação cresce a bom ritmo e, entre os países da União Europeia (UE), nos últimos oito anos foi o segundo estado-membro que mais cresceu, só atrás da Irlanda.
Pedro Catarino

O Marquês de Pombal (na foto), em Lisboa, e a Plaza Mayor, em Madrid: duas imagens de marca das capitais de Portugal e Espanha
O optimismo é a palavra de ordem. Miguel de Santiago, conselheiro da Embaixada de Espanha é o porta-voz dessa onda positiva e ao CM apresenta as razões: “Os crescimentos da procura interna e o ‘boom’ registado no sector da construção”.

O saneamento das finanças públicas, que o ano passado culminou com um ‘superavit’ orçamental no final do ano de 2003 é um outro factor que faz respirar de alívio os espanhóis.

Para que a expansão seja total, aqueles que comandam os destinos do país estão agora empenhados em fazer acelerar os factores de crescimento nas zonas mais pobres e deprimidas como sejam a Extremadura, a Andaluzia e as ilhas Canárias.

Agressividade empresarial e uma política de marketing de qualidade explicam, por exemplo, a autêntica invasão espanhola a que Portugal está sujeito em vários domínios da economia.

Para trás ficaram anos sombrios na história de Espanha, com a passagem por uma guerra civil que colocou espanhóis contra espanhóis entre 1936 e 1939 e, logo a seguir, a entrada num período negro em que vigorou a ditadura do general Franco (1939-1974/75).

Hoje o optimismo é extensivo ao facto de a organização terrorista ETA, que defende a independência do País Basco, não protagonizar “nenhum atentado há mais de um ano”, como se congratula Miguel de Santiago.

MENOS AGRESSIVIDADE

Este responsável da embaixada espanhola na capital portuguesa tem uma explicação para o sucedido: “A ETA vive uma profunda crise por falta de novos elementos. Os mais jovens estão presos e o apelo para o recrutamento de reservistas que integrem o movimento não tem tido o êxito esperado”. As autoridades admitem que no seio da ETA há cada vez mais apoiantes de métodos pacíficos.

Os tempos são agora de expectativa com a subida ao poder de um governo conduzido pelo socialista José Luis Zapatero, que interrompeu oito anos de liderança do conservador José Maria Aznar .

COMPARATIVO ENTRE OS DOIS PAÍSES

PORTUGAL

Capital - Lisboa

População - 10.102.022

Área Geográfica - 92,391 km2

Clima - Temperado marítimo

Densidade - 112 h/km2

Temperatura média anual na capital - 17º centígrados

Moeda - Euro

Alfabeto oficial - Latino

Nível de alfabetização - 92,5%

Modalidades desportivas mais populares - Futebol, hóquei em patins, ciclismo e atletismo.

Fronteira - Apenas com a Espanha

Religião - A esmagadora maioria da população é católica

Dia nacional - 10 de Junho



ESPANHA

Capital - Madrid

População - 39.630.000

Área geográfica - 504.780 km2

Clima - Temperado

Densidade - 78,5 h/km2

Temperatura média anual

em Madrid- 14,7º centígrados

Moeda - Euro

Alfabeto oficial - Latino

Nível de alfabetização - 96%

Modalidades desportivas mais populares - Futebol, ciclismo, basquetebol, ténis, pelota basca, hóquei em patins, voleibol e natação

Fronteira - Portugal, França, Andorra, Reino Unido e Marrocos

Religião - 95% católicos, 1,2% islâmicos

Dia nacional - 12 de Outubro

Mário Aleixo
Correio da Manhã
20/06/2004



(Doc. 141) LISBOA PERDE CENTROS DE DECISÃO  


A Somague era à escala nacional um gigante da construção. Foi mesmo a empresa que mais aproveitou o Euro’2004 e entre outras obras destacam-se a construção do novo Estádio da Luz e o Estádio do Dragão.

Diogo Vaz Guedes vendeu a Somague à espanhola Sacyr
Mas, em Dezembro último, mudou de dono e agora pertence a um colosso espanhol, a Sacyr Vallehermoso, que assumiu 93,97% da construtora nacional. A família Vaz Guedes permanece, por sua vez, na estrutura accionista do grupo espanhol com uma participação de 5,334%.

O exemplo do que aconteceu à construtora Somague repete-se um pouco por todo o tecido empresarial português. A força dos grupos empresariais hispânicos é tão poderosa que vários movimentos de académicos e empresários nacionais têm desenvolvido um esforço conjunto para sensibilizar tanto o Presidente da República, Jorge Sampaio, como o primeiro-ministro, Durão Barroso, para a manutenção dos centros de decisão em mãos nacionais.

Primeiro foi criado o Grupo dos 40, depois uma geração mais recente de empresários e académicos traçaram metas num grupo chamado ‘Compromisso Portugal’. Um dos rostos emblemáticos desta iniciativa é Diogo Vaz Guedes, curiosamente o presidente da agora maioritariamente espanhola Somague.

A 8 de Junho último, em Bragança, o ‘Compromisso Portugal’ pela voz de António Carrapatoso sublinhou que “as pequenas e médias empresas têm de se virar para Espanha e tentar vender os seus produtos” em cidades como Leon, Salamanca, ou Zamora, que estão mais próximas do que Lisboa ou Porto. “A aposta no mercado espanhol deve ser, aliás, adoptada pelas empresas de todas as regiões raianas”, defendeu.

João Saramago

Correio da Manhã
20/06/2004


(Doc. 140) MADE IN SPAIN FASCINA PORTUGAL  


A invasão dos produtos espanhóis é fortemente sentida na carteira dos portugueses. Segundo os últimos dados disponíveis para este ano pelo Instituto Nacional de Estatística (INE), diariamente cada nacional comprou 2,90 euros de mercadorias aos ‘nuestros hermanos’.

Por sua vez, para o outro lado da fronteira cada português apenas vendeu 1,80 euros de produtos nacionais. Ou seja, a balança está desequilibrada em prejuízo do bolso de cada português diariamente num valor de 1,10 euros.

O domínio espanhol sobre aquilo que importamos é significativo. Os produtos ‘made in Spain’ representam 37 por cento do total, não existindo qualquer outro país que venda tanto para Portugal. Assim, em termos figurativos, em cada 100 euros de importações, 37 deles vão para Espanha. A dimensão da procura portuguesa é tal que o nosso pais representa um mercado mais importante para Madrid que toda a América Latina junta.

Bem exemplificativo do poder espanhol em Portugal é a área da cidade de Lisboa que abrange a Praça de Espanha, o Bairro Azul e a Avenida António Augusto Aguiar. Na Praça está instalada a representação diplomática espanhola, no palácio da Palhavã.

No topo Norte do Bairro Azul foi recentemente erguido um novo quarteirão de edifícios que constitui a sede nacional do banco espanhol Santander. No topo Sul do mesmo bairro, com acesso à Avenida António Augusto Aguiar, está fixado o maior espaço comercial na Península Ibérica dos grandes armazéns El Corte Inglés.

Do lado Ocidental da mesma artéria ficam vários estabelecimentos de venda de roupa de origem espanhola: Zara, Cortefiel, Pull and Bear e Springfield.

Esta representação no espaço urbano tem também a sua expressão nos dados estatísticos. Ao nosso país, nos três primeiros meses deste ano, chegaram 2,670 mil milhões de euros de produtos espanhóis. Por sua vez, só conseguimos expedir para o outro lado da fronteira 1,590 mil milhões de euros.

Segundo os dados divulgados pelo Instituto Nacional de Estatística, a Espanha é o principal parceiro comercial de Portugal. O país que conta com cerca de 41 milhões de habitantes é o nosso primeiro fornecedor e também o maior cliente. Apesar da diferença entre o que vendemos e compramos ser bastante desfavorável para Portugal, contudo, ano após anos o País está a reduzir a margem negativa.

No primeiro trimestre deste ano as exportações portuguesas para Espanha cresceram 12 por cento face ao período homólogo do ano anterior. Por sua vez as importações tiveram um aumento de 4,6 por cento. Desta forma, o saldo negativo de Janeiro a Março de 2003 foi de 1,131 mil milhões de euros. Um valor que caiu para 1,079 mil milhões nos três primeiros meses deste ano.

Em termos de investimento, os portugueses parecem agora descobrir que também têm unhas para tocar a guitarra espanhola, pelo que, em 2001, Portugal foi mesmo o maior investidor estrangeiro em Espanha.

Mas as diferenças perduram: enquanto do lado de cá existem mais de três mil empresas espanholas, em Espanha as portuguesas rondam às quatrocentas (ver caixas), comparava recentemente o jornal ‘La Gaceta de los Negócios’.

Desde o peixe congelado, a empresas de viagens ou de segurança privada, os espanhóis cedo perceberam que os nacionais estão fascinados pelo ‘made in Spain’.

ZARA E SANTANDER LIDERAM NO NOSSO PAÍS

O grupo espanhol de pronto-a-vestir , Inditex, proprietário de lojas como Zara e Pull and Bear, trabalha desde 1975 na área do desenho, do fabrico e da distribuição e depressa integrou o mercado europeu. Em Portugal conta com um total de 199 lojas, assumindo uma importante quota de mercado na área do retalho. Amâncio Ortega, proprietário da Inditex, é um dos maiores investidores em Portugal. Com a aposta na indústria têxtil nacional, consegue arrecadar a totalidade dos lucros. Só no primeiro trimestre deste ano, o grupo espanhol obteve resultados líquidos que rondaram os 98,5 milhões de euros. Já o grupo Totta, que permaneceu ao abrigo português até à década de 80, depois da privatização e de várias manobras de compra e venda passa a ser propriedade espanhola, através da sua venda, por parte de António Chanpalimaud, ao grupo Santander. Os espanhóis detêm agora um dos cinco gigantes da banca portuguesa.

MARCAS NACIONAIS NO MERCADO VIZINHO

Várias empresas portuguesas já começaram a desenvolver estatégias de expansão para território espanhol. Com uma estratégia de internacionalização direccionada para a expansão, a empresa Delta Cafés atingiu o mercado espanhol ainda na década de 80. Com uma forte presença no mercado da exportação em vários países, a empresa dispõe de uma forte rede de agentes distribuidores que representam e comercializam a marca Delta. Detentora de um lugar no ‘top ten’ das marcas comercializadas em Espanha, a Delta regista uma forte presença nacional neste mercado, marcado pelas marcas regionais, o que lhe permite assegurar uma sólida rede de distribuição por toda a Espanha. Com base em Badajoz, a Novadelta Espanha gere todo o negócio de distribuição directa neste país.

A Galp entrou no mercado petrolífero espanhol no início dos anos 90 atingindo, em 1995, o quarto lugar daquele mercado, com uma quota de 2%. Esta penetração de mercado acontece com o investimento feito em 180 estações de serviço, distribuídas por várias regiões autónomas de Espanha. Este crescimento de mercado fica a dever-se às várias aquisições que têm sido efectuadas pela empresa, detendo agora uma quota no retalho que ronda os 4%. Com a compra da BP Enertica, a Galp atinge uma quota de 11% na área grossista, a mesma que tem em Portugal.

QUANTOS DE CADA LADO

PORTUGUESES EM ESPANHA

São 47 064 os portugueses que vivem como emigrantes em Espanha, segundo os dados divulgados pela Direcção-Geral dos Assuntos Consulares e Comunidades Portugueses referentes ao ano passado. Entre os emigrantes provenientes dos países da União Europeia a comunidade portuguesa é a quinta mais representativa depois do Reino Unido, Alemanha, Itália, e França. À nossa frente estão também os marroquinos, equatorianos, colombianos, peruanos, chineses e romenos. A maior parte dos emigrantes nacionais trabalham na agricultura e pescas, minas, construção civil, hotelaria, indústria metalúrgica, comércio e serviços. Os principais pontos de destino são as grandes cidades (Barcelona, Madrid e Valência), o País Basco, as Astúrias, Galiza, Extremadura, Andaluzia e Castela/Leon.

ESPANHÓIS EM PORTUGAL

A espanhola é a comunidade proveniente dos países da União Europeia que mais tem crescido em Portugal, ficando apenas abaixo da inglesa. Em 2002, eram 14 479, últimos dados disponíveis segundo o Instituto Nacional de Estatística. À frente dos espanhóis figuram também os ucranianos, brasileiros, angolanos, cabo-verdianos, guineenses e romenos. Por actividades profissionais a área da saúde é aquela que conquista mais espanhóis para trabalharem em Portugal, sobretudo enfermeiros e médicos. Os serviços são a segunda mais significativa. Bem representada está também a restauração que ocupa uma geração mais velha, sobretudo constituída de galegos. Os distritos onde vivem mais espanhóis são Lisboa (60 por cento da comunidade), Porto, Faro, Coimbra e Setúbal.

João Saramago / E. F.

Correio da Manhã
20/06/2004


Sábado, Junho 19, 2004

(Doc. 139) Nelson de Matos dispensado  


Dom Quixote perde um dos mais importantes editores de literatura portuguesa

ANA BAIÃO

Um braço-de-ferro com o gerente ditou a saída do editor da Dom Quixote

A administração do grupo espanhol Planeta dispensou os serviços do director editorial das Publicações Dom Quixote, Nelson de Matos. Fontes da empresa afiançam que a decisão foi tomada na sequência de uma crescente incompatibilização entre Nelson de Matos e o novo gerente da Dom Quixote, João Paixão. No braço-de-ferro que se seguiu, a administração apoiou o gerente, abrindo a porta à saída do editor.

A Dom Quixote é uma das maiores editoras a operar em Portugal, tendo sido adquirida pelo Grupo Planeta em 1999. Considerado o mais importante editor de literatura portuguesa, Nelson de Matos manteve-se, no entanto, como seu director editorial, função que ocupava desde 1981.

No princípio deste ano, porém, o grupo espanhol nomeou um novo gerente. Ao contrário dos dois antecessores, a escolha recaiu sobre um português, João Paixão. Ex-gerente da Gillette Portuguesa, não se lhe conhece qualquer ligação profissional à área editorial.

Desde a semana passada que Nelson de Matos está oficialmente dispensado de comparecer na empresa. O mesmo acontece com a sua mulher, Maria Georgina Martins, que era a directora de produção. A saída oficial do editor estará para muito breve.

As Publicações Dom Quixote viram o dia em 1965, pela mão da cidadã dinamarquesa Snu Abecasis (que viria a ser companheira do líder do PSD Francisco Sá Carneiro, com quem de resto morreria no trágico acidente de Camarate). Vindo da Moraes, Nelson de Matos entrou na Dom Quixote há 23 anos e acolheu na editora um núcleo muito representativo da literatura portuguesa, que nunca deixou de alargar. Entre os autores mais consagrados da editora incluem-se António Lobo Antunes, José Cardoso Pires, Natália Correia, Manuel Alegre, Maria Velho da Costa, David Mourão-Ferreira, João de Melo, Lídia Jorge, Nuno Júdice e Inês Pedrosa.

TEXTO DE JOSÉ PEDRO CASTANHEIRA

Expresso
19/06/2004




Sexta-feira, Junho 18, 2004

(Doc. 138) "¡Mamá, un gallego!" 

         Cando o meu amigo Euxenio me contou o que lle pasara había uns meses, a verdade é que me deu a risa. Entrou el nunha tenda de electrodomésticos das Travesas e estaba a falar cun dependente cando un neno que ía coa nai sinalouno co dedo e exclamou: "¡mira mamá, un gallego!"
         Xa me tiña esquecido da anécdota, se non fose porque o outro día estaba eu coa miña filla no parque infantil da Miñoca e un neno de cinco anos, co que acababa de intercambiar algunhas palabras, me fitou dende o alto do tobogán. Cando me tivo ben observado preguntou: "oye, ¿tu eres gallego?", eu, algo sorprendido, resposteille: "eu si, e ti?", el, moi seguro de si e seguindo a miña mirada perplexa, foi remarcando: "pues yo soy español... español... de España, ¿sabes?".
         A verdade é que isto me sobrepasa. Non o entendo. Sabía que en Vigo case ningún neno sabe enfiar tres palabras seguidas en galego, e os poucos que o fan son o resultado dunha vontade infatigábel das súas nais e pais, sabía que na maioría das escolas este idioma estúdase como unha lingua estranxeira máis pero cuns cantos graos de esixencia menos, sabía que a política lingüística deste país está dirixida a que o galego desapareza como lingua viva a medio prazo entre moita pompa, luces e cores para que non nos decatemos demasiado; sabía todo isto, pero o que nunca fun quen de imaxinar era que o sistema educativo chegase a acadar uns resultados tan brillantes en idades tan prematuras.
         Ademais de non o falaren, non soamente se conseguiu que estes rapaces sintan o idioma propio da súa comunidade histórica como algo alleo, senón que, dando un salto de xigante, chegan a identificar ás persoas que o falan como elementos exóticos, foráneos, tan estranxeiros como un inglés ou un subsahariano.
         Pregúntome se estes dous relatos son anecdóticos, puntuais, ou se realmente responden a un patrón que se repite. Poderíamos preguntarnos até que punto está estendido este modelo, onde se produce e a qué realidade responde. Cabería preguntarse tamén se isto é aceitábel, correcto, ou se hai que corrixilo e como. Ou quizais non deberíamos preguntarnos tantas cousas, porque na realidade, dun xeito ou doutro, todos sabemos as respostas, e tampouco é que nos interesen demasiado, ¿ou si nos interesan? ¿A vostede interésanlle?

X. COMESAÑA PEDREIRA (Vigo)
Carta ao director do Faro de Vigo,
03/06/2004

Terça-feira, Junho 15, 2004

(Doc. 137) España y Portugal debaten su papel en la OTAN y la UE 


La Academia de Yuste abre su programa de verano analizando la seguridad y defensa europea en el siglo XXI

MERCEDES BARRADO TIMÓN/YUSTE

El papel de la Unión Europea y su relación con la OTAN está siendo analizado desde ayer y desde diversos puntos de vista en el primer curso de verano que organiza la Academia de Yuste.

La consejera de Presidencia de la Junta de Extremadura, Casilda González, presidió en la mañana de ayer la apertura de los cursos en un acto al que también asistieron la vicerrectora de Extensión Universitaria, Pilar Mogollón y Antonio Ventura, director de la Fundación Academia de Yuste.

Estuvieron en el acto el contralmirante Jaime Rodríguez-Toubes, director del Instituto Español de Estudios Estratégicos del Ministerio de Defensa y el general José Eduardo García Leandro, del Instituto de Defensa Nacional portugués (IDN). Ambos institutos celebran anualmente reuniones para estudiar el tema de la seguridad, pero es la primera vez que representantes de ambos organismos expondrán sus posiciones ante alumnos y profesores en el marco de unos cursos de verano.

Superpotencia

El general García Leandro cree que la guerra de Irak ha dañado alianzas como la misma OTAN y la UE y cree que en la grave crisis desencadenada hay responsabilidad de «algunos componentes de la administración americana y de algunos países europeos». Para el general «el buen funcionamiento de EE.UU. es importante para todos nosotros como gran superpotencia: si EE.UU. funciona bien todos nos beneficiamos y si funciona mal o lo hace mal en Irak, es malo para todos».

Por su parte, el contralmirante Rodríguez-Toubes opinó que tanto EE.UU. como Europa están tratando de recomponer los daños ocasionados por el desencuentro sobre Irak. «La cultura occidental que es Europa y EE.UU. tiene problemas muy serios que atacar conjuntamente como el terrorismo internacional. En la mentalidad de todos está construir más que destruir».

Por su parte, la consejera Casilda Gutiérrez estimó que la aprobación de la Constitución Europea es imprescindible para el éxito de la ampliación de la UE y pidió cooperación judicial en la lucha contra el terrorismo.Dijo que «Europa no debe sustituir a la OTAN, sino complementarla».

HOY
15/06/2004


Quinta-feira, Junho 10, 2004

(Doc. 136) Camôes e o Día de Portugal 


Por Avelino Abuín de Tembra

O 10 de xuño de 1580 morría en Lisboa Luís de Camôes. Aniversario 420 de Luís de Camôes. A 36 anos de distancia da morte -posterior, 1616- de Cervantes e Shakespeare. Os outros dous emblemas das linguas imperiais da época. A semellanza de Camôes con Miguel de Cervantes resulta inaudita. Son como vidas paralelas. Segundo se desprende das anotacións dalgúns biógrafos, cando, de volta de Macau en dirección a Goa, o barco naufragou no delta do Mekong, Camôes dificilmente puido salva-lo manuscrito de Os Lusíadas. En cambio, si desaparecería unha das súas musas inspiradoras, Dinamene, a 'moça china', figura notable da lírica camoniana.

Con Os Lusíadas Camôes converteuse no maior poeta épico do Renacemento. Moi superior ó español Ercilla, autor de La Araucana, a quen probablemente coñeceu na corte filipina de Lisboa, entre 1563 e 1566. As oitavas reais de Os Lusíadas non teñen parangón nas letras ibéricas. Para Os Lusíadas Camôes inspirouse na Eneida de Virxilio a través de Tasso e Ariosto.

Os Lusíadas foi publicada en 1572. Camôes gozou da especial estima real e aprecio dos seus contemporáneos. Cualificárono 'Príncipe dos poetas'. Un relator, Diogo do Couto, afirma: "En Mozambique achamos aquel Príncipe dos poetas do seu tempo, meu matalote e amigo, Luís de Camôes, tan pobre que comía dos amigos e para se embarcar para o reino, xuntámoslle os amigos toda a roupa que houbo mester, e non faltou quen lle dese de comer''... Camôes acabou de retocar Os Lusíadas precisamente en Mozambique. En Portugal finou 'en pura pobreza', segundo a frase literal de Diogo do Couto.

Todo contribúe na vida de Camôes para se transformar en símbolo da grandeza de Portugal. No barco no que retornaba de Macau a Goa ía de capitán Lionel de Sousa, como un alter ego dos discípulos de Henrique o Navegante e da escola oceánica de Sagres. Tanto Macao como Goa son dous fitos da presencia de Portugal no mundo. O poeta lírico Camôes chorou a Diamene en versos doridos e consternados. Impresiona aquel exactísimo soneto Alma minha gentil, que te partiste, / tâo cedo desta vida, descontente, / repousa lá no ceu eternamente / e viva eu cá na terra sempre triste...

Tense a Camôes como un eximio poeta épico e a fe que o foi en grao excelso. En cambio, esquécese con demasiada frecuencia que Camôes é tamén un dos maiores poetas líricos de Europa. Camôes é un dos sobranceiros poetas da lírica da dor. Latexan nos seus versos o desespero, o desalento, a postración. A dor en Camôes, sen deixar de ser dramática, excitada e trémula, resulta máis humana, natural e incluso dura. No desprezo. No desterro. No cárcere. No periplo aterrador do cabo das Tormentas. Na estadía en Asia. No abandono de Moçambique. Na pobreza final. Coitado! Que em um tempo choro e rio; / espero e temo, quero e aborreço; / juntamente me alegro e me entristeço; / confio de uma coisa e desconfio... Afortunado continuador de dous poetas extraordinarios: Bernardim Ribeiro, autor das églogas máis fermosas, e Sá de Miranda, eximio petrarquista. Introductor das formas italianas en Portugal, que florecerían exuberantemente en Luís de Camôes.

A vida de Camôes non está definitivamente concluída. Un admirable experto -Guilherme Sork- puntualiza severamente: "Na vida de Camôes case todo, con poucas excepcións, é conxectura, suposición, hipótese inferida por cálculos de probabilidade''. No seu espírito, vasto, profundo, ecuménico e renacentista culmina a mente de Portugal. "Na vida de maruxo e de soldado -afirma Sork-, que sucou as ondas de tres océanos e percorreu milleiros de leguas en tres continentes, refulxe a coraxe varonil dos lusitanos''.

Nin se coñece o ano -verosimilmente 1524- nin o lugar do seu nacemento: Coímbra ou Lisboa. Fálase tamén da ascendencia galega de Camôes. Difícil de demostrar. Un tal Vasco Pérez de Camôes, trobador e fidalgo, foi partidario do rei Fernan V o Inconstante nas tres guerras contra os monarcas casteláns. Vasco Pérez afincaríase por breve tempo en Portugal. Tívoo que abandonar a uña de cabalo por se mostrar favorable á raíña rexente Leonor de Aragón na confrontación co Mestre de Avís. Parece ser que en Portugal deixou a prole. A única constancia existente deste Vasco Pérez de Camôes é a 'Carta al condestable don Pedro de Portugal' de Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana. Tamén hai unha concisa referencia no Cancioneiro de Baena. Nada se sabe tampouco qué tipo de estudios realizou. A erudición renacentista que posuía vincula a Camôes ás letras, a mitoloxía, a cosmografía, latín, italiano e castelán. Densa preparación que presupón estudios regulares e continuados.

En 1547 foi desterrado ó Ribatejo por ums amores no paço da Rainha. A muller amada era Catarina de Ataide, a 'Natercia' da súa poesía pastoril. Tamén se dan indicios de que puidera tratarse da infanta María, filla de Manuel I. Se ben Joâo III o expulsa de Lisboa por tres anos en 1553, Camôes deixaría voluntariamente Portugal desde 1557. Non retornaría á patria ata 1569. Son os tempos do triunfo literario. Os monarcas sucesores concédenlle unha modesta pensión de 15.000 reis. A penuria en que vive Camôes é proverbial. En Ceuta perde un ollo polas débedas. Preso en Macau por malversación de fondos públicos, como 'Provedor-Mor de Defuntos e Ausentes'. Preso igualmente en Goa, por pequenos caudais. En Goa permanecería tres quinquenios. Cando retorna a Portugal desembárcano en Mozambique por causas ignotas.

A vida de Camôes extinguiríase o 10 de xuño de 1580. Portugal nunca o deixou de venerar. Xúntanse en Camôes tódalas virtudes e carencias. Oliveira Salazar creou o 'Día da Raça' para a conmemoración da morte de Camôes. Hoxe proclámase 'Día de Portugal'. Tal vez mañá se poida ver por qué.

Luis de Camôes simboliza e compendia toda a historia de Portugal desde os afastados tempos de Afonso Henriques. A batalla de Ourique de Afonso Henriques contra a raíña Teresa (1138) pode considerarse como o feito fundacional de Portugal. Existen algúns historiadores portugueses que prefiren tomar como punto definitivo de partida o duro combate de Aljubarrota -reinado de João I de Avís-, capitaneado por Nuno Alvares Pereira. Agosto de 1385. Garantida para sempre a independencia da nación. Parece demasiado tarde para a epopea de Portugal. Ían transcorridos case tres séculos de dificilísimo camiño.

Os episodios máis relevantes da grande epopea portuguesa. Teresa e o romance co conde galego Fernán Peres de Traba. A sabedoría do rei Dinís. A raíña imposible que foi Inés de Castro. A conquista de Ceuta. O desastre de Alcazarseguer. A colonización dos arquipélagos de Madeira e Açores. África e a India. O cabo da Boa Esperanza. A lenda do preste João. Personaxes da indubidable categoría do infante Henrique, Bartolomeu Dias, Pero da Covilhã, Vasco da Gama, Albuquerque, Francisco de Almeira, Álvares Cabral... Guimarães, Coímbra, Lisboa. Todo o devir de Portugal está contido e minuciosa e poeticamente referido en Os Lusíadas de Luis de Camôes. Incluídos moitos lances míticos. Vasco navega polo Índico. De pronto, Luso, fillo de Baco, somete polas armas un territorio que acabaría denominándose Lusitania. Lance de Adamastor. O odio relixioso e a traizón. As envexas e as desconfianzas. A hospitalidade portuguesa.

Os vivos cromatismos de Camôes. O orballo, as lágrimas e as flores. Os loiros cabelos, o verdor dos prados, os rumores agudos. O tintineo dos címbalos e o son das trompetas. O ouro, a púrpura e a prata. Banquetes de manxares riquísimos servidos con viños aromáticos en ánforas de diamante. Melódicas voces que profetizan novas conquistas lusitanas. Os numes pagáns acompañan sempre, en contra ou a favor, ós portugueses. 1102 oitavas reais e 8.816 versos. Dez cantos. O discurso que Camôes lle dirixe ó rei Sebastián -oitava 152- ten este texto suplicante: "Facede, señor, que nunca máis poidan dici-los asombrados alemáns, galos, italianos e ingleses, que os portugueses valen máis para obedecer que para mandar''. Tres oitavas despois confesa: "Teño para vos servir un brazo exercitado no manexo das armas. Para vos cantar, unha mente consagrada ás musas... En vós aparecerá retratado Alexandre sen envexa-la gloria de Aquiles''. Nace aquí unha boa parte do 'mesianismo sebastianista' que mantería vivas en Portugal as ansias de independencia ata 1640, coa proclamación de João IV.

Desde a Eneida de Virxilio non había ningún poema épico nacional. Os Lusíadas deron realidade a un afán compartido de ter un canto de exaltación da patria á altura das súas proezas e fazañas. Os Luísadas é como unha documentada biografía da nación. Un tributo de recoñecemento e de loanza ó eterno Portugal. Porque a exploración da ruta marítima da India representa o epílogo dunha serie ininterrompida de sacrificios. O apoxeo da tenacidade e da valentía lusitanas.

Unha manchea de homes case anónimos nos confíns do universo orbe. Camôes nunca considerou a un home portugués no seu poema. Un heroe único. Camôes viu nel a toda a comunidade humana de Portugal: a Raça.

Desde a República -1910-, o 10 de xuño, aniversario da morte de Camôes, era considerado en Portugal como o 'Día da Raça'. Idea reforzada pola república unitaria e corporativista de 1926. A república do 25 de abril de 1974 declarouno 'Día de Portugal'. Está pendente de ratificación política pola CPLP: Comunidade de Países de Lingua Portuguesa. O recente protagonismo de Timor Leste reforzou as teses da harmonía.

Iniciativa da Sociedade de Geografía de Lisboa, 1964, elaboradora do anteproxecto, con propostas inequívocas de convivencia. A evolución política dos papeis lusófonos impoñía rumbos diferentes. Ultimamente, toma vigor unha tendencia a considera-la lingua e a cultura portuguesas como un elemento de cohesión. Existe un patrimonio portugués espallado por Asia, África e América.

Coa adhesión de Portugal á UE, o portugués pasou a ser unha das tres linguas obrigadas en varios medios de difusión europeístas. Se, por fin, se logra que Brasil se integre na CPLP, os avances para a consonancia e a concordia lingüística serán importantes. As suspicacias de Brasil son sorprendentes cando Brasil celebra o quinto centenario da chegada de Álvares Cabral. As raíces de Portugal mantéñense latexantes nas antigas colonias do ex imperio. Existe mesmo un curioso proxecto do Gabinete Portugués de Leitura para potencia-la homoxeneidade. A través do libro, as transmisións televisivas e radiofónicas, a música e a prensa. O xornalismo portugués ha considerar "unha conveniente avaliación, incluíndo unha dualidade lingua portuguesa-política de cada país, e considera-lo relativismo cultural presente''.

Non se encontran edicións galegas de Os Lusíadas. Non as hai. Que se saiba, as edicións españolas de Os Luísadas foron seis. Desde a primeira de Luis Gómez de Tapia, baixo o rótulo de La Lusíada, Salamanca, 1580, ata a de Ildefonso Manuel Gil, Madrid, 1955. Nas linguas da península existe unha edición recente de Boreal-Aurora, que o propio cronista prologou. Sobre texto facsímile de Pedro Crasbeeck, Lisboa, 1609. Esta publicación resulta cara e pouco manexable. En todo caso, había que promove-lo achegamento de Camôes e Os Lusíadas ós centros de ensino medio e superior de Galicia.

Nada máis fermoso que ler uns versos na lingua de Galicia escritos por Camôes. Por exemplo, estes do Canto X, oitava 145: "Non maís, Musa, non máis, que a Lira teño / destemperada e a voz enrouquecida, / e non do canto, mais de ver que veño / canta-la xente xorda e endurecida; / o favor con que máis se acende o enxeño / non o dá a Patria, non, que está metida / no gusto da cobiza e na rudeza / dunha austera, apagada e vil tristeza''. A pretensión de canta-las glorias nacionais quedaba cumprida. Os nautas e mareantes lusitanos quedaron enaltecidos coa maior homenaxe que se lles podía tributar: con Os Lusíadas.

¡Gloria a Camôes e a Portugal por sempre eternamente!

El Correo Gallego
11 e 12/06/2000






Quarta-feira, Maio 26, 2004

(Doc. 135) José María Aznar o la herencia franquista 


Dante Sanjurjo (*)

Presidente de Gobierno español desde 1996, José María Aznar ha impuesto una política de corte nacionalista, católica y basada en la seguridad pública que podría inspirar a otras derechas europeas. La cara neofranquista del personaje suele ser cuidadosamente ocultada por los medios.

Nacido en Madrid en 1953, fue educado en la escuela privada católica y se licenció en Derecho en 1975. Convertido en inspector fiscal, fue destinado a Logroño en 1978. Fue allí donde, en 1979, ingresó en Alianza Popular, partido fundado dos años antes por notables franquistas. El joven José María hizo allí los amigos necesarios para ser nombrado, dos meses más tarde, secretario general de ese partido en La Rioja. Su presidente, Manuel Fraga, ex ministro de Franco, se encargó desde entonces de asegurar la ascensión del que «le tomará el relevo».

El abuelo de José María, Manuel Aznar, recibió el Premio de Periodismo Francisco Franco antes de ser nombrado embajador y, después, director de "La Vanguardia" por el Caudillo. Su padre se movió también en el mismo entorno pero no llegó a ser un fascista.

Durante los «años de plomo» que precedieron la muerte del dictador en 1975, José María militaba en el Frente de Estudiantes Sindicalistas, organización católica de extrema de- recha, cuando otros se arriesgaban a desafiar al régimen.

¿Error de juventud? Tal vez, pero todavía el año pasado Aznar concedía desde su Gobierno subvenciones a la Fundación Franco «dedicada a la divulgación del conocimiento humano, político y militar» del Caudillo.

Cuando, en 1985, Aznar toma la dirección de Alianza Popular en Castilla-León, sus responsabilidades se amplían. Su ascensión fulgurante es, sin embargo, paralizada de golpe en 1986, cuando Fraga se ve obligado a dimitir. Pero el presidente de Galicia vuelve a conquistar la cabeza de AP en 1989; refunda el partido creando el PP y convierte a Aznar en su delfín.

Candidato del partido a las elecciones generales, fracasa ante los socialistas del PSOE, dirigidos por el avispado Felipe González. A partir de 1990, Aznar es elegido presidente del PP y aglutina las corrientes liberales, demócrata-cristianas y ex franquistas en torno a un proyecto de centro-derecha.

Este hombre «nuevo» da una imagen moderna de la derecha. Pero esta modernidad no es más que apariencia: bajo su dirección, el partido ­en el que no se alza ninguna voz disonante­, se niega obstinadamente a votar cualquier moción que condene el franquismo. Los últimos «ex» fascistas no abandonarán el PP hasta 1999. ¿Es casual que ningún partido de extrema derecha se haya creado en España?

Para ganar sus primeras elecciones, Aznar amplía sus miras. Este hombre de pequeña estatura, sin carisma, que sonríe poco y escatima conscientemente sus gestos, quita pasión al debate político. Valiéndose de su experiencia como inspector fiscal, promete a los españoles una gestión honesta, justo en una época en la que el PSOE se encuentra abrumado por los escándalos de corrupción. Conduce al PP de victoria en victoria hasta las elecciones legislativas de 1996 en las que, un año después de haber escapado a un atentado de ETA, es nombrado presidente de Gobierno con una mayoría relativa en el Congreso.

Animado por el Opus Dei, pero a su pesar, Aznar forma una coalición con nacionalistas vascos y catalanes. Comienza una política moderada para los ricos y dura para los pobres que conlleva privatizaciones, ruptura social y criminalización de los movimientos sociales.

Aznar reduce el paro, pero aumentado la precariedad. Los jóvenes no pueden encontrar una vivienda, el endeudamiento de los hogares se dispara, disminuye la cobertura social y los impuestos locales e indirectos aumentan para que el impuesto sobre las personas físicas descienda. A pesar de todo, a partir de 1999, los resultados se dejan notar. España entra en la zona euro y el problema de la seguridad desplaza a un segundo plano al paro, que era la preocupación máxima de los españoles.

Aznar apuesta, entonces, por la severidad y endurece las prácticas judiciales y policiales, pero sin grandes resultados. Aunque las cárceles desbordan de detenidos la delincuencia persiste.

El presidente del Gobierno hace frente a esta situación con «maniobras de distracción». De una parte, criminaliza a los inmigrantes y procede a millares de expulsiones; por otro, eleva la tensión en el País vasco.

Así, hace tambalear el proceso de paz «al estilo irlandés» iniciado en 1998, cierra periódicos y organizaciones independentistas sin que haya proceso alguno, prohíbe el partido Batasuna. Además, rompe el diálogo con el Gobierno Vasco, en manos de los nacionalistas moderados, haciendo la amalgama entre éstos y ETA.

A continuación, para tranquilizar a los españoles, convierte la unidad de la patria en el primer tema de campaña. Utiliza su nacionalismo como recurso frente al enemigo interno ­los vascos­, y al enemigo externo ­los inmigrantes­, ayudado en ello por el laxismo de los socialistas. Para cubrir todos sus flancos, Aznar instala, poco a poco, un verdadero «Estado-PP». En conse- cuencia, la prensa se mantiene discreta respecto a los escándalos de corrupción de la derecha.

En las elecciones legislativas del 2000, Aznar obtiene de nuevo la mayoría, esta vez absoluta. Con ese triunfo, ya no le hacen falta alianzas. Organiza un traslado masivo de alumnos de la escuela pública hacia la privada y restablece la enseñanza obligatoria de la religión, bajo la autoridad de los obispos que acaban de despedir a una profesora de Málaga por su ideología comunista. Aznar estigmatiza también la homosexualidad y las uniones extramatrimoniales. En una España donde todavía existen plazas y calles que llevan el nombre de Franco, puede, incluso permitirse rebasar todos los límites.

De hecho, en 1999, intenta restablecer la censura en la prensa y mientras la Policía tortura a inmigrantes y a vascos, el presidente cultiva la impunidad indultando a los que han sido condenados. Rehabilita a Melitón Manzanas, ex colaborador de la Gestapo y conocido torturador asesinado por ETA en 1968. Amnistía Internacional se rebela.

Católico practicante, jefe autoritario, nacionalista español en pugna sin cuartel contra vascos y «moros», José María Aznar muestra su faz más oscura, netamente neofranquista.

Sus métodos podrían convertirse en ejemplo en otros lares. De ahí que la gran complicidad que ha compartido con Nicolas Sarkozy, a quien ha condecorado personalmente con el mayor distintivo civil en España, sea un motivo real de preocupación. -

(*) Extractos principales del perfil de José María Aznar, que bajo la firma de Dante Sanjurjo publicó la edición del 11 de marzo de la revista francesa "Politis" (nº 792).

Gara.net
26/05/2004



(Doc. 134) Amnistía Internacional alerta sobre el recorte de libertades en Euskal Herria 


La organización Amnistía Internacional (AI) denuncia en su informe anual, el "recorte de las libertades" producido en el Estado español en 2003, algo que para el director de la sección española, Esteban Beltrán, ha motivado un "deterioro de los derechos humanos". Así, se refiere al cierre de "Euskaldunon Egunkaria", a la ilegalización de partidos políticos, a las denuncias de torturas presentadas por ciudadanos vascos y a la lucha armada de ETA, entre otros aspectos.

El Informe Anual 2004 presentado hoy en y referido a la situación de los derechos humanos en todo el mundo, concluye que las acciones de los grupos armados "y el número cada vez mayor de violaciones que cometen los gobiernos, se han unido para producir el ataque contra los derechos humanos y el derecho internacional humanitario más sostenido de los últimos cincuenta años".

En este sentido, Beltrán señaló que en el Estado español se cumple la tendencia que denuncia el informe en el resto del mundo y considera que 2003 ha sido "un año malo para los derechos humanos".

El documento de Amnistía Internacional se centra en la situación de "crisis" vivida en Euskal Herria y afirma que "una serie de incidentes plantearon nuevas amenazas para la libertad de expresión y de reunión".

Así, se refiere al cierre de "Euskaldunon Egunkaria" y señala que supuso "una medida que ha traído graves consecuencias para la libertad de expresión".

Asimismo, se refiere a las ilegalizaciones de ciertas opciones plíticas en Euskal Herria, "bajo pretexto de apoyar grupos como ETA". En concreto, destaca "los intentos de impedir la expresión de sentimientos nacionalistas".

En cuanto a la tortura, AI señala que muchos de los detenidos en 2003 a los que se les aplicó la "ley antiterrorista" denunciaron malos tratos (cita expresamente a los responsables de "Egunkaria")

En este sentido, destaca que el Estado español hace caso omiso a las denuncias de malos tratos y que no se toman las medidas necesarias para la erradicación de estas prácticas. Recuerda las medidas recomendadas por la Comisión Europea para la Prevención de la Tortura. En este contexto, hace referencia a la incomunicación, y subraya que,el Gobierno español, lejos de adoptar las medidas recomendadas por la Comisión, ha llegado a prolongar el periodo de incomunicación de los detenidos.

En otras cosas, el informe se refiere también al atentado contra el jefe de la policía municipal de Andoain, Joseba Pagazaurtundua, muerto en febrero de 2003 y que para Amnistía Internacional constituyó "un claro ataque a estas libertades y al derecho a la vida".

Otro de los temas denunciados en el informe es el que hace referencia a la situación de las "víctimas olvidadas" del régimen franquista, que "todavía no han recibido justicia, verdad ni reparación".

Gara.net
26/05/2004


(Doc. 133) La delegación del Consejo de Europa recibe quejas sobre el trato al euskara 


La delegación del Consejo de Europa recibe quejas sobre el trato al euskara

En Gasteiz le fueron expuestas denuncias que afectan a instituciones de la CAV

El secretario general de Kontseilua, Xabier Mendiguren, trasladó ayer a la delegación del Consejo de Europa encargada de evaluar el cumplimiento de la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minorizadas, su preocupación por la situación del euskara en diversos ámbitos. Mendiguren se centró especialmente en la situación de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, y abordó sectores como la Administración, Osakidetza, la Justicia, la enseñanza o la Ertzaintza.


GASTEIZ

La delegación del Consejo de Europa encargada de evaluar el cumplimiento de la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minorizadas, prosiguió ayer la ronda de contactos que mantiene con diversos organismos e instituciones de Hego Euskal Herria. En este camino, la delegación europea mantuvo encuentros con organizaciones como Kontseilua y Behatokia, con Eudel y con representantes de los departamentos de Cultura, Educación y Justicia del Ejecutivo de Lakua.
A este respecto, el secretario general de Kontseilua, Xabier Mendiguren, informó que había trasladado a sus interlocutores su preocupación porque «el euskara, siendo una única lengua, en estos momentos se encuentra repartida en dos Estados y en cinco regímenes jurídicos distintos», y destacó que «cuando damos información sobre una zona determinada, existe el riesgo de que se pierda la visión de conjunto de la lengua. Después de esta constatación, Mendiguren señaló que «he tratado de centrarme en la realidad de la CAV», y enumeró los diferentes sectores a los que se refirió durante su intervención.

«He subrayado la preocupación que nos crea la situación de Osakidetza», comentó, y recordó que «durante veinte años no ha tenido la dignidad de llevar a cabo un plan de euskaldunización, y ahora, de prisa y corriendo, se ha preparado un decreto». Añadió que «eso sí, después de sacar 1.800 plazas en las que el euskara no ha tenido más que el valor de un mérito». Otro de los ámbitos que trató fue el de la Justicia. «Nosotros queremos una Justicia en euskara, queremos jueces, fiscales y todo el sistema en euskara, porque tenemos todo el derecho a ello», enfatizó.

También se refirió a la educación, especialmente a «las lagunas que existen en FP y las que quedan en la Universidad». Además, abordó la situación en la Ertzaintza, «que da la impresión de creer que puede imponer el uso del castellano». En cuanto a la situación en la Administración, destacó que en «en una población que tiene más de un 30 por ciento de euskaldunes, la Administración no ha llegado en su euskaldunización más allá del 12%».

Para atajar esta situación, entre otras medidas Mendiguren abogó por «hacer un examen del corpus jurídico, para conseguir las garantías necesarias lingüísticamente» y reclamó a Lakua «una política interde-partamental, porque muchos departamentos no tienen una política coherente».

Pegenaute reclama «respeto a la realidad constitucional»

IRUÑEA

Tras reunirse con la delegación del Consejo de Europa que está analizando el cumplimiento de la Eurocarta, el director general de Política Lingüística del Ejecutivo de Iruñea, Pedro Pegenaute, reclamó que «se respete la realidad histórica e institucio-nal de Navarra». «Agradecemos la venida para ver la obra que se está aquí haciendo, que, una vez más hay que decirlo, busca la igualdad de todos los navarros ante la ley», destacó Pegenaute.
Precisamente, la eliminación de la discriminación positiva hacia los euskaldunes, reconocida explícitamente por Pegenaute, es una de las denuncias de los grupos euskaltzales del incumplimiento por el Gobierno navarro de la aplicación de la Carta Europea sobre Lenguas Regionales o Minorizadas.

En la misma comparecencia, Stefan Oeter, miembro de la delegación del Consejo de Europa en representación de Alemania, subrayó que durante esta visita habían mostrado su interés por la situación que vive actualmente el euskara en Nafarroa en ámbitos como la enseñanza, la Administración pública o los medios de comunicación.

Significativamente, el Gobierno navarro ha recibido numerosos críticas por sus medidas contra el uso del euskara en estos ámbitos.

Por su parte, Philip Blair, alto funcionario del Consejo de Europa, explicó que el objetivo de esta visita era conocer de primera mano la realidad lingüística del euskara en Nafarroa, que definió como «mucho más compleja que en otras comunidades autónomas».

Contacto con los medios de comunicación en euskara
M.D.

IRUÑEA

Antes de reunirse con Pedro Pegenaute en Iruñea, la delegación del Consejo de Europa mantuvo un encuentro con representantes de medios de comunicación en euskara de Nafarroa, como Euskalerria Irratia, "Nabarra" o Ttipi-Ttapa.

En este contacto, denunciaron que en los últimos años el Gobierno navarro ha reducido notablemente los recursos que destina al fomento del uso del euskara y que en las normativas legales aprobadas recientemente, el Ejecutivo que preside Miguel Sanz ha eliminado la declaración que subraya la necesidad de impulsar los medios de comunicación en lenguas minorizadas, recogida también en la Eurocarta y que anteriormente sí aparecía.

Según fuentes de la reunión, los representantes de los medios expusieron que «mientras nosotros intentamos fomentar el euskara, el Gobierno trata de mantenerlo oculto en un rincón».

Gara.net
25/05/2004


Terça-feira, Maio 25, 2004

(Doc. 132) Apareamiento de Parásitos 

No llovió en Madrid, Madrid lloró ayer por el insulto, lloró por la presencia en su suelo de las personas más deleznables del mundo, lloró por el maquillaje que más que embellecer, ridiculizó la ciudad, lloró por sentir de nuevo las ruedas del Rolls Royce del dictador sanguinario Franco, pisando su asfalto y por volver a ver abierto el balcón desde el cual alzaba el brazo ejecutor, esta vez ocupado por sus herederos los Borbones. El cielo de Madrid desató su ira frente a tal humillación, descargó con toda su fuerza las lágrimas de todos los que han padecido y padecen las miserias y sufrimientos que generan todos los que fueron invitados al bodorrio.

Tampoco estuvieron el millón y medio de personas que esperaban que fueran a aclamar a "sus amos y señores", hubo más público extranjero fotografiando a los personajes cual si de La Cibeles se tratara que pueblo ensalzando a los parásitos.

En el otro lado estuvimos nosotros, el "Movimiento popular contra la boda real", diciéndole al mundo que no queremos ser súbditos de nadie sino ciudadanos libres.

El día de la víspera reclamamos las calles y las ocupamos. La puerta del Sol estaba llena de gente que hablaba en grupos, otros que paseaban dando vueltas hasta el momento en que un compañero exhibió la tricolor, en ese momento la policía y los medios de comunicación corrieron hacia él y todos los que estábamos dispersos por la plaza, nos agrupamos para arroparle al grito de "España mañana será republicana". Desde ese momento empezamos a corear gritos contra la monarquía y por la República, empezaron a hondear las banderas poniendo color al triste paisaje de un Madrid engalanado de la manera más rancia y hortera. Por la calle Preciados llegaban los compañeros de Samba da rua poniendo la nota musical y se encontraron con el cerco policial que les impedía acceder a la plaza, fuimos a su encuentro rompiendo el cerco, la policía estaba desconcertada pues no sabían cómo controlar la situación sin armar una batalla campal a los ojos de los medios de comunicación de casi todos los países del mundo. Una vez agrupados, volvimos a Sol y recorrimos algunas calles en un ambiente reivindicativo y festivo, los vivas a la República retumbaban erizando los pelos, los más veteranos se emocionaban al ver la presencia mayoritaria de jóvenes, algunos sin haber cumplido la mayoría de edad.

Al día siguiente, mientras lloraba Madrid, intentábamos acceder hasta la Plaza del 2 de Mayo donde íbamos a realizar una concentración con actuaciones musicales y teatrales, entre los fuertes controles policiales. Ya habían empezado durante la semana a perseguirnos mientras pegábamos carteles, pidiéndonos documentación y comprobándola, requisando en algunos casos los carteles y amenazando en otros. A la salida de las bocas del metro cercanas a la plaza había policías con detectores de metales, en cada esquina había policías que nos pedían la documentación y nos registraban las mochilas y los bolsos, en las calles de acceso a la plaza había furgonetas y policías volviendo a pedir documentación y registrando nuevamente las mochilas y tratando de intimidar, sobre todo a los más jóvenes, con malas maneras diciéndoles que estaba por ver que pudieran desplegar sus banderas republicanas y queriéndoselas arrebatar en muchos casos. A pesar de los impedimentos la plaza acabó llenándose de manifestantes y de medios de comunicación. Las lágrimas que caían del cielo no nos permitieron montar el sonido, ni actuar a los actores y cantantes, pero no nos importó coreamos consignas y cantamos alegres el "que llueva, que llueva" sabiendo que más les aguaba la fiesta a ellos que a nosotros. Leímos unos poemas y el manifiesto unitario con un megáfono de mano haciendo gala de la sencillez y humildad del pueblo frente al despilfarro de los monarcas y su séquito, también soltamos ramilletes de globos rojos, amarillos y morados "de Madrid al cielo" que se abrieron paso entre las lágrimas acercándose a las nubes oscuras, revolucionarias, mientras alguien comentaba: "que la República llegue hasta Marte".

Después algunos nos fuimos a comer paella a Rivas, escenario de una de las más heroicas batallas republicanas, la del Jarama, en un ambiente de camaradería. Por la tarde y aunque en un principio hubo un malentendido con el ayuntamiento de Rivas y los organizadores del concierto de Muguruza por haberlo incluído en la propaganda de los actos contra la boda real, la verdad es que el polideportivo estaba a rebosar y repleto de banderas republicanas lo que generó una satisfacción en el cantante vasco que afirmó que era un honor estar actuando el día de la boda real en el Madrid del "No pasarán".

Parece mentira pero según pasaban las horas y los invitados se iban volviendo a sus respectivos lugares de origen y los de aquí se iban despojando de vestidos y coronas, Madrid, poco a poco, iba dejando de llorar.

ÓSCAR GALLEGO


(Doc. 131) «Lisboa não tem uma estratégia para novas relações com Madrid»  


Portugal «não tem uma estratégia para a nova realidade da abertura de mercados, da globalização e da competitividade no espaço ibérico», ao contrário da Espanha que soube «antecipar-se às mudanças e explorá-las vantajosamente» - disse o ex-secretário de Estado dos Negócios Estrangeiros, Luís Amado, no decurso de intervenção na conferência «Portugal e Espanha», na Sociedade de Geografia de Lisboa.

Amado revelou, a partir da sua experiência de governante no tempo da Executivo socialista de António Guterres, que essa «insegurança estratégica» dos governos portugueses conduziu, algumas vezes, a «uma relação de desconforto» perante os governos de Madrid, que sempre manifestaram, nas relações internacionais e na sua política externa, grande «segurança» quanto ao seu papel internacional.

Amado disse que, para além da vantagem inerente ao facto da sua dimensão económica e demográfica, a Espanha «fez reformas a tempo e nós não», adaptando-se «muito rapidamente» às novas realidades externas (espaço europeu e globalização). E chamou ainda a atenção para o facto de «o mercado ibérico» ser uma delas.

Nos planos político e cultural, para impedir a centralização da representação ibérica em Madrid, Luís Amado defendeu que «onde a Espanha está temos de estar nós (Portugal), senão poderá haver a tendência para ela nos representar».

O ex-governante socialista afirmou ainda que a alteração «da matriz tradicional de relacionamento» entre os dois países fez passar essa matriz de um certo «divórcio», para uma «convergência» e depois para «um desiquilíbrio peninsular», nos últimos 20 anos. E salientou que o Governo e os empresários espanhóis se anteciparam aos portugueses no desenho de uma nova matriz de relacionamento.

Amado sublinhou que os portugueses têm de passar da ideia de «ameaça» para a de «oportunidade», quando encaram as relações de mercado entre os dois países. E, em termos políticos, de definir quais «as áreas de cooperação» e aquelas em que a ideia de cooperação não serve os interesses nacionais.

O historiador António José Telo, que interveio antes de Luís Amado, salientou também ter havido uma «mudança substancial» nas relações Madrid-Lisboa, desde há 20 anos, com a entrada dos dois países na Comunidade Europeia, depois União Europeia - processo que «não tem a ver com Espanha», mas sim «parcialmente» com a UE e sobretudo com a globalização. Telo coincidiu com Amado na necessidade de Portugal encarar positivamente as relações entre os dois países, no momento em que «o centro da UE se desloca para Leste».

A conferência sobre as relações Portugal-Espanha fez parte do ciclo de conferências sobre a política externa portuguesa, organizado pela comissão de relações internacionais da Sociedade de Geografia de Lisboa, iniciado em 2003, e que prossegue no dia 17 de Junho.

JOSÉ MANUEL BARROSO

Diário de Notícias
25/05/2004


Segunda-feira, Maio 24, 2004

(Doc. 130) Respuesta a don José M. Méndez Méndez 


RAMÓN ROCHA MAQUEDA/ALCALDE DE OLIVENZA

Disculpe el tratamiento. Lo normal sería 'querido vecino', pero no puedo hacerlo así porque usted no reside en San Francisco de Olivenza, ni está empadronado, ni paga impuesto alguno que ayude a corregir las diferencias que alega en su visceral escrito.

Ignoro a qué se refiere con eso de la tala de árboles, pero tenga por seguro que si hubiera que instalar alguna industria que mejore la calidad de vida de los vecinos se estudiaría el caso. Antes está el trabajo que alguna sombra para los que vienen de fuera y en raras ocasiones. Las instalaciones deportivas (campo de fútbol, pista polideportiva, vestuarios...) todos los años se arreglan. Pero no somos responsables de que no se utilicen por falta de equipos. No creo que exista un solo oliventino que sienta desprecio por sus raíces portuguesas. Todo lo contrario: se mantienen, cultivan e incrementan día a día. Pero este lapsus es perdonable porque usted no vive en esta tierra.

Le doy la razón en que las pedanías de Extremadura merecen un tratamiento específico para todas ellas. Pero le diré que las inversiones del Ayuntamiento de Olivenza en San Francisco equivale en los dos últimos años a 183,81 euros por vecino, cuando la media para los ciudadanos de Olivenza es de 65,50 euros. Este solo dato invalida su carta. Pero usted conoce, además, las inversiones que se hacen todos los años. Actualmente el antiguo secadero de tabaco se está remodelando como segundo centro cultural. Sin olvidar el privilegio que tienen los vecinos de San Francisco al adquirir un solar de 240 m2 por 240 euros.

Más que sus despropósitos me preocupa la barbaridad de recordar a los extremeños el luctuoso suceso de Puerto Hurraco, que todos debemos olvidar. Amplía usted este desagradable comentario comparando mi mandato al de los emperadores romanos. Le contesto recordándole que soy elegido democráticamente cada cuatro años y que, en las últimas elecciones municipales, el porcentaje de votos del colegio electoral de San Francisco de Olivenza para la candidatura del PSOE, que tuve el honor de encabezar, fue de 71,62% de los votos emitidos. Este veredicto popular algo debe decirle.

HOY
19/05/2004


(Doc. 129) Vecinos de segunda 


JOSÉ MARÍA MÉNDEZ MÉNDEZ/SAN FRANCISCO DE OLIVENZA

Mis entrañas ya no consiguen sujetar por más tiempo este grito de rabia. Vivo, con otros 600, en San Francisco de Olivenza, aunque Ramón Rocha se ha empecinado durante su mandato en borrarnos el "de Olivenza". Pese a pagar los mismos impuestos, en este humilde y olvidado rincón sí se permite la tala indiscriminada de árboles, las mismas tristes instalaciones deportivas se caen a trozos desde la prehistoria, no se organiza jamás una actividad cultural, a los municipales se les borró nuestra ubicación en sus mapas y, desde la 'ciudad de dios', creen arreglarlo todo con una mísera dádiva para nuestras sencillas fiestas patronales y con las ilusorias e idénticas promesas de cada víspera electoral.

Don Ramón ha hecho incontables progresos en su 'ciudad de dios', pero olvida a estos ciudadanos de segunda de su municipio. El oliventino medio se caracteriza, además de por su amexicanado acento, por girar la cabeza con cierto desprecio hacia todo lo portugués, olvidando toda la cultura, historia y valiosa tradición que a ellos les debe, de la misma forma que don Ramón tuerce la vista, con una mueca de malestar, a sus convecinos de segunda cuando le pedimos que arregle las aceras de nuestras calles. Quizás sólo algo así como un 'puertohurracazo' fuera capaz de devolver la vista a nuestro amnésico alcalde.

Creo que don Ramón, como sucedía con los emperadores romanos, ha prolongado ya demasiado su mandato.

HOY
14/05/2004


Domingo, Maio 23, 2004

(Doc. 128) La monarquía zozobra entre la indiferencia y la lluvia 


Higinio Polo

Terminado el almibarado despliegue informativo de todas las cadenas de televisión y casi todos los periódicos, cerrados los salones donde se había concentrado una significativa parte del parasitismo social europeo, abandonados los cursis adornos que llenaban las calles de Madrid, pagados con recursos públicos, y vueltos a casa los miles y miles de policías que aseguraban un vergonzoso despliegue de inutilidad, apenas queda nada de ese enlace entre un Borbón y una periodista, por mucho que en los días siguientes -lo sabemos- las revistas del corazón sigan llenando páginas y las mismas cadenas de televisión hinchen horas de programación con la repetición hasta el empacho de unas escenas de mal cuento infantil.
Las imágenes y los comentarios de los periodistas destacados ante la boda de Felipe de Borbón y Leticia Ortiz eran reveladores: pese al obligado entusiasmo con que debían servir el ritual, las calles de Madrid mostraban la certidumbre de la indiferencia popular, y todo se resolvía con la insistencia hasta el hartazgo de las ridículas pamelas de las señoras y las anécdotas sobre la colocación de los invitados en el banquete. Hay que recordar que, en su obsequioso entusiasmo, algunos medios de comunicación y algunos portavoces habían especulado con que las calles quedarían congestionadas con un millón de personas al paso del cortejo. Nada de eso se ha visto. Al contrario: había más policías que ciudadanos jubilosos. Recuérdese que, según cifras oficiales, se habían movilizado casi veinticinco mil policías y funcionarios de la seguridad. Las escuetas imágenes, poco repetidas, mostraban unas calles casi vacías, y el recurso a las escenas aéreas se revelaba, así, inútil.

Una costosísima campaña de propaganda monárquica naufragaba, gracias a la lluvia, sin duda, pero también por la indiferencia popular. La burla que los ciudadanos españoles han tenido que soportar, en la mayor y más extravagante operación publicitaria de los últimos años en España, recibía así una cumplida respuesta de los ciudadanos de Madrid. En la España de los contratos basura, de la precariedad laboral, de los diarios accidentes mortales de trabajo, de la vergonzosa especulación inmobiliaria, lo más cutre y siniestro del país, los tiburones que medran en las dificultades del ciudadano, los empresarios que se enriquecen con el trabajo ajeno, los sujetos que derrochan los recursos que un buen gobierno destinaría a otros asuntos más urgentes, sonreían satisfechos por asistir al banquete, por pertenecer a la camada de esa familia real que, una vez más, mostraba su absoluta displicencia por los problemas reales del país.

Mucho tendrán que trabajar, a partir de mañana, las cucamonas de palacio y los gabinetes de propaganda para convencer al país de que esa ridícula ceremonia religiosa y esos insultantes festejos de exaltación monárquica que han congregado a un completo cuadro de esperpentos surgidos del Antiguo Régimen, han tenido alguna utilidad. Para la historia, no quedará nada, excepto la avidez de una familia que España no merece soportar, y la evidencia de que, un cuarto de siglo después, la entronización de un rey decidida por el viejo dictador fascista y la recuperación de una herrumbrosa institución como la monarquía, es contestada cada vez con más fuerza por la población.

En su perseguido día de gloria, la monarquía española quedaba marcada por la zozobra, entre la indiferencia y la lluvia.

La Insignia
23/05/2004


(Doc. 126) Comunicado del 'Movimiento Popular contra la Boda Real'  


Apareamiento de parásitos...

El próximo 22 de Mayo, se casan Felipe de Borbón y Leticia Ortiz. Lo que debiera ser un enlace civil entre dos ciudadanos, se ha convertido en un grotesco, zafio y carísimo espectáculo de exaltación de los valores más reaccionarios.

El lujo de la ceremonia y el derroche de dinero público para pagarlo, resultan insultantes al contrastarlos con la realidad de millones de ciudadanos que ven continuamente mermados sus derechos sociales y no pueden desarrollar plenamente sus expectativas vitales en una coyuntura de precariedad laboral, carestía y endeudamiento crecientes.

Denunciamos, también, el burdo intento de manipulación de los criminales atentados del 11 de marzo que costaron la vida a 192 trabajadores.

Ya es suficiente escarnio sufrir la ostentación continua del estilo de vida degradado y derrochador de una minoría ociosa y enriquecida con la especulación y la explotación de nuestro trabajo, en momentos tan cercanos a aquellas dolorosas jornadas. Tener que soportar, además, los cínicos homenajes a las víctimas de una casa real que guardó silencio, a pesar de su alta responsabilidad estatal, cuando el pueblo se oponía masivamente a la agresión contra Irak, lo consideramos un insulto.

El hijo de Juan Carlos I manifestaba a la prensa al presentar a Leticia Ortiz "...Mi matrimonio supondrá un eslabón más en la cadena que nos engarza con la historia...". Y la historia ha enseñado a nuestro pueblo que la monarquía ha estado siempre asociada y lo sigue estando al dominio de una deleznable minoría reaccionaria.

No se trata, por tanto de un acto más: Felipe de Borbón se casa para perpetuar una dinastía ilegítima que reina en España por imposición del régimen franquista. Una dinastía asentada sobre la violación de la soberanía de los pueblos del Estado español que nunca han sido consultados sobre su opción al respecto.

Con el paso de los años el sistema monárquico ha ido enseñando su verdadera cara; se ha transformado en una caricatura de democracia ritual y formal en la que, sistemáticamente, se ignoran los principales anhelos populares. Ninguno de los grandes problemas a los que hacemos frente han encontrado solución en estos 25 años de monarquía borbónica.

Con el paso de los años, miles de ciudadanos, principalmente jóvenes, han ido comprendiendo que no nos enfrentamos a la acción individual de determinado gobierno o personalidad, sino a la acción coherente y unida de un sistema dispuesto a todo para defender los intereses de una minoría oligárquica y reaccionaria.

Cada vez más ciudadanos han comprendido que no es posible avanzar en el camino de la emancipación, sin conquistar un nuevo marco verdaderamente democrático que permita recuperar a los pueblos del Estado español el control de sus destinos.

A las organizaciones y gentes de la izquierda que suscribimos este comunicado nos importa un bledo que Felipe de Borbón se case o se empareje con quien sea; trabajamos y trabajaremos por acabar con tutelas odiosas. No somos súbditos de un régimen anacrónico, sino ciudadanos libres dispuestos a luchar por el futuro.

¡¡Abajo la monarquía!!

¡¡Viva la república!!

Unidad Civica porla Republica


(Doc. 125) ESPAÑA: Más allá de la boda real 


Joaquín Roy

El sistema político español es una monarquía parlamentaria, anclada con la aprobación de la Constitución de 1978. Aunque los mecanismos constitucionales reservan el ejercicio de las funciones gubernamentales al presidente del gobierno, las legislativas al Congreso de los Diputados, y las judiciales a los tribunales, en buena distribución al estilo de Montesquieu, conviene no perder de vista que la monarquía disfruta de un lugar primordial, no meramente ceremonial o simbólico, sino esencialmente legal.

La monarquía detenta dos funciones pivotales. La Corona es la máxima representación del Estado de cara al exterior (y muy especialmente hacia los países iberoamericanos, según mención explícita constitucional). El monarca es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, como detentadoras del núcleo de soberanía dura (el monopolio de la fuerza) delegada por los ciudadanos. Entre sus funciones específicas destaca el nombramiento del presidente del gobierno, previa presentación de la decisión del Congreso (según los resultados de las elecciones o los compromisos postelectorales) y la prerrogativa de declarar la guerra y hacer la paz (previa autorización de las cortes, claro está).

Todos estos poderes y privilegios (como recibir embajadores y aprobar los tratados internacionales) están visiblemente a un valor simbólico, ya que todo el edificio constitucional y político español gira alrededor de la competencia de las cortes, como receptora de la soberanía nacional. Pero desde el punto legal, las especificidades en que la monarquía tiene una función explícita se convierten en cruciales y su potencial violación traspasaría el umbral de la anticonstitucionalidad.

El futuro de la institución monárquica depende, en gran manera, de cómo se desarrolle el guión tras la boda del príncipe Felipe de Borbón y Letizia Ortiz. Ambos son sumamente inteligentes y despiertos. El, porque ha tenido que cumplir con unas reglas drásticas toda su vida. Ella, porque debió de tomar una decisión de vértigo, que la catapultaba a ser Reina de España.

Conscientes de lo que se juegan, el Príncipe y la Princesa de Asturias serán escrutados por la prensa y los ciudadanos, ganándose el futuro puesto a pulso, con un precedente impotente. El listón de la corrección y efectividad se lo han puesto muy alto los padres del novio.

Paradójicamente, las reticencias y las críticas a su futuro papel detentador de la monarquía no vendrán de liberales o de la izquierda, ni siquiera de los partidos explícitamente republicanos, sino de los conservadores y de los “monárquicos de toda la vida”. Estos, reforzados por la nobleza dinosáurica, han permanecido discretamente mudos durante este largo cuarto de siglo, a la espera del primer error del rey Juan Carlos o la reina Sofía. Impecables en su función (sobre todo ella, calificada certeramente por su marido en una rarísima entrevista como “una gran profesional”), el resquemor por no haber establecido una “corte” se lo pueden traspasar a la joven pareja, y sobre todo a Letizia Ortiz (por su origen plebeyo, su previo divorcio, y su naturalidad independiente).

La izquierda, sobre todo el entorno de los socialistas, ha sido el más firme apoyo de la monarquía, a la que vislumbraron tempranamente como aliada y garantizadora de la consolidación de la democracia, en estadio precario durante los primeros años de la transición. Esto se vio cristalinamente en el intento de golpe de Estado de 1981, frenado de cuajo por el propio monarca. Escarmentado en su abuelo Alfonso XIII, que perdió el trono por alentar la dictadura del general Miguel Primo de Rivera (padre del fundador de la Falange), Juan Carlos también estaba consciente de que la familia de su mujer perdió el trono de Grecia cuando su hermano Constantino se confabuló con los coroneles.

Cuando se cumplan las medidas sucesorias, rebasada la luna de miel entre el pueblo español y la familia real, errores más insignificantes no van a ser permitidos por el pueblo español. Menos monárquicamente embelesado que el británico, los españoles tienen menos paciencia: con un 10% de las travesuras reales en Londres, la monarquía española se habría terminado en unas semanas. Felipe y Letizia lo saben y son conscientes. Se van a tener que ganar el puesto a diario.

Joaquín Roy es catedrático ‘Jean Monnet’ y director del Centro de la Unión Europea de la Universidad de Miami.

La Opinión Digital
19/05/2004


Sábado, Maio 22, 2004

(Doc. 124) A Boda vai ser uma overdose 


Não é verdade que no próximo sábado todos os caminhos vão dar a Madrid. É que naquele dia há pelo menos um homem que vai fugir da capital espanhola como o diabo da Cruz. Responde pelo nome de Isabelo Herreros e é secretário- geral da Esquerda Republicana.

“ Estarei em Toledo e vou aproveitar para ler e escrever” disse ao Correio da Manhã o rosto da oposição à monarquia em Espanha. E não vai ver televisão? “Nem pensar. Aquilo vai ser uma verdadeira overdose”, responde sem pestanejar. Deve ser caso único em Espanha mas a sua atitude até se compreende. “Há cinco meses que não se fala noutra coisa. Até parece que neste país não há mais qualquer outro tema de interesse”, acrescenta.

Isabelo Herreros recebeu o Correio da Manhã nas magníficas instalações do Ateneu de Madrid. Ali sente-se como peixe na água já que está escoltado por retratos de alguns dos nomes ilustres da causa republicana. “Este aqui é Manuel Azana e foi presidente da república entre 36 e 39”, diz, com uma ponta de orgulho, ao mesmo tempo que aponta para um retrato que decora as paredes da sala. Foi a última vez que os republicanos estiveram no poder. Desde então vivem uma autêntica travessia do deserto, com o futuro encalhado num glorioso passado. Mas Herreros acredita que os ventos começam a mudar. E que o casamento de Felipe e Letizia pode vir a ser o primeiro passo de uma longa caminhada.

O secretário-geral da Esquerda Republicana não tem dúvidas em relação ao casamento real. “Há muita gente que questiona o dinheiro que se está a enterrar nesta boda”, protesta. Mas vai mais longe: “O facto de ser uma cerimónia exclusivamente católica, rodeada de um forte aparato militar também fere a sensibilidade das pessoas”. É por tudo isso é que lá no fundo acredita que o tiro ainda pode sair pela culatra. Que é como quem diz que o “enlace matrimonial” pode servir para alimentar ainda mais o sentimento republicano em Espanha. “As gerações mais novas, as que não viveram a guerra e a ditadura, e que por isso não têm medos, vêem cada vez mais a monarquia como um anacronismo. Não compreendem porque é que não podem eleger o sistema que os governa”, começa por explicar. E para carimbar a sua tese avança com dois exemplos bem elucidativos. “As sondagens que durante muitos anos estiveram ‘estancadas’ em 12 a 15% de republicanos saltaram agora para os 25 por cento”, afirma. E acrescenta: “Se reparar bem vai notar que nas grandes manifestações dos últimos tempos, como é o caso das contra a guerra, só se vê a bandeira republicana”.

No entanto Isabelo Herreros não alimenta grandes expectativas. Pelo menos a curto tempo. “Apesar da forte sensibilidade republicana, os espanhóis são ‘Juancarlistas’ uma vez que nutrem um profundo respeito pelo rei, devido ao seu passado em favor da consolidação da democracia no país”. Um cenário que segundo ele pode começar a mudar no dia em que Felipe das Astúrias subir ao trono. Mas antes que o sonho republicano possa vir a ser uma realidade é ainda preciso mudar muita coisa. “Existe uma espécie de tabu em Espanha. O Parlamento recusa-se a discutir tudo o que envolve a monarquia. Não se fala no assunto nem mesmo quando os amigos do rei Juan Carlos aparecem envolvidos em casos de corrupção”. O mesmo, aliás, acontece com a Imprensa. “Nunca houve um debate na Televisão sobre a monarquia”. Mais: “Apesar de fazermos comunicados todos os dias apenas somos citados na Imprensa alternativa”. Muito pouco para este jornalista de profissão que sonha um dia ser presidente da república.

Correio da Manhã
18/05/2004



(Doc. 123) As políticas das ex-potências coloniais europeias para o «Continente Negro»  


A INICIATIVA da Grã-Bretanha de dar primazia às questões de desenvolvimento de África na agenda internacional em 2005 será compatível com as rivalidades e as políticas de outros parceiros europeus, que querem manter os seus «domínios reservados»? Eis um ponto da situação.

GRÃ-BRETANHA: uma agenda ambiciosa

TONY Blair, primeiro-ministro britânico, prometeu nesta semana colocar os problemas de África no topo da agenda internacional, quando assumir a presidência do G8 e da União Europeia, em 2005. A promessa foi proferida por ocasião do primeiro encontro da Comissão para África, que deve elaborar um relatório que servirá de base a uma agenda para reformar o continente.

O objectivo, disse Tony Blair, é o de dar aos líderes africanos «o caminho para a casa na colina, aonde eles tentam chegar».

Com os trabalhistas no poder, desde 1997, o Reino Unido é dos estados que mais gastam na cooperação para o desenvolvimento em África, e que manifesta interesse em combater a pobreza no continente. Blair foi um dos instigadores da iniciativa «Parceria para África». Mas a sua estratégia africana é criticada, por fazer depender a sua ajuda de programas de privatizações e reduções de despesa pública que têm o efeito de destruir sistemas de saúde e educação públicas já de si vulneráveis.

FRANÇA: as tentações do «gendarme»

A FRANÇA continua a ser um dos países mais influentes em África, apesar de ter decidido desde há alguns anos acabar com a imagem negativa que a dava como uma espécie de «gendarme» do continente, onde era suspeita de organizar golpes de Estado a seu bel-prazer. Mas a recente crise na Costa do Marfim e a acumulação de suspeitas de ter permitido o trágico genocídio da etnia tutsi no Ruanda realçaram que a antiga estratégia definida após a II Guerra Mundial ainda não terminou completamente.

Com uma política de cooperação que se mantém muito activa, sobretudo na África francófona, Paris alargou desde há anos a sua esfera de influência aos países lusófonos. Em Angola, onde a França tem interesses importantes no petróleo, assiste-se actualmente a uma minicrise diplomática a propósito do caso «Falcone», processo judicial a decorrer em Paris relacionado com a venda ilegal de armas russas a Luanda.

Estas crises, sobretudo a do Ruanda e a da Costa do Marfim, têm enfraquecido a imagem da França no continente. Mas Paris deseja continuar a ser o elo mais forte na ligação da UE a África, onde acima de tudo deseja impedir que os EUA estendam a sua influência.

ESPANHA: tensões com Marrocos

Até recentemente, a política externa espanhola encaminhava os seus projectos relacionados com o problema do Sara Ocidental mais pela via do Plano Baker, favorável à celebração de um referendo de autodeterminação no território. A esta fórmula opõe-se frontalmente Marrocos.

Desde a chegada de Zapatero ao poder, as teses parecem ter evoluído para soluções mais próximas às apoiadas por Marrocos, ou seja, anexação do Sara com um estatuto de ampla autonomia.

Mas as relações com Rabat estão sujeitas a uma permanente tensão, devido a Ceuta e Melilla, cidades espanholas no Norte de África, objecto de reivindicação por parte de Marrocos. Esta questão é que gerou a grave crise da pequena ilha de Perejil, em 2003. O permanente fluxo de imigrantes ilegais é outro foco de conflito.

Espanha mantém uma difícil relação com a Guiné-Equatorial, devido à obsessão do ditador Teodoro Obiang pela sua segurança. Isto leva-o a atribuir sistematicamente todos as tentativas de golpe de Estado que denuncia, e são muitas, aos serviços secretos espanhóis.

Madrid continua a gastar muito dinheiro em cooperação com a Guiné, apesar da evidente aproximação de Obiang (enriquecido com a recente exploração de petróleo) a França. Espanha pressiona para conseguir a democratização do país.

ITÁLIA: a actividade das ONG

A POLÍTICA externa italiana em África segue várias orientações: a das ex-colónias e suas vicissitudes posteriores (Etiópia, Somália, Eritreia); a dos países que, através do apoio prestado durante a Guerra Fria pelo então Partido Comunista Italiano (PCI), contavam com guerrilhas comunistas locais (Angola, Moçambique); e a dos novos países surgidos nas últimas décadas como eventuais potências económico-energéticas. A estas junta-se ainda a participação de Roma na cooperação que a União Europeia presta ao continente africano, que muitas vezes é administrada a partir dos governos regionais de Itália.

Os fundos económicos de Itália destinados ao continente são repartidos em 40% para a África subsariana e em 25% para o Médio Oriente e outro tanto para o norte de África. O continente absorve também a maior parte das intervenções das Organizações Não Governamentais (ONG) italianas. Os principais beneficiários são o Congo, Moçambique, Angola e Uganda. Graças às pressões da sociedade civil, o orçamento geral do Estado de 2003 manteve a promessa de cancelar progressivamente a dívida externa dos países africanos. A venda de armas italianas ao continente baixou em 2002 para 1% das exportações bélicas.

BÉLGICA: dar o lugar ao Benelux

A FILOSOFIA de intervenção de Bruxelas em África é semelhante à de outras ex-potências coloniais. O que difere são os meios e, portanto, a capacidade de intervenção. País de pequena dimensão e de recursos limitados, a Bélgica tem uma actuação pragmática, condicionada pela vizinhança dos «gigantes» Alemanha e França. Daí a prioridade dada à posição de grupo no âmbito da Benelux. Neste quadro, os três países dividiram a África ao sul do Sara em «zonas de concentração». Os belgas escolheram sobretudo a África Austral, devido aos interesses económicos na sua antiga colónia do Congo, quase um subcontinente. E estão em Angola, que tem fronteira com o ex-Zaire.

Angel Luis de la Calle, Daniel Ribeiro, Eunice Goes, Fernando Jorge Pereira e Rossend Domenech

Expresso
08/05/2004



(Doc. 122) As promessas que Zapatero não cumpriu  


Bernardo Ribeiro da Cunha*

«A retirada espanhola do Iraque não foi o cumprimento de uma promessa eleitoral de Zapatero, mas o rompimento de três promessas feitas aos espanhóis.»


CONTRARIAMENTE ao que pareceu, a ordem do primeiro-ministro espanhol para a retirada das tropas espanholas do Iraque não foi o cumprimento de uma promessa eleitoral. Pelo contrário, significou o rompimento de três promessas feitas aos espanhóis.

A primeira era dar um prazo à ONU para se encarregar da situação política e militar no Iraque. O final desse prazo, como foi anunciado por Zapatero em entrevista na «El País» de 21 de Março, coincidiria com o final do mandato das forças espanholas no Iraque, que terminava no próximo dia 30 de Junho.

A segunda era trabalhar com os parceiros e aliados na questão iraquiana.

A terceira dizia respeito à cooperação com a oposição. No dia 14 de Março, Zapatero disse: «A minha prioridade absoluta será combater todas as formas de terrorismo e, já a partir de segunda-feira, procurarei a unidade das forças políticas. Unidos, venceremos o terror».

Em vez de tudo isso, Zapatero ordenou uma retirada unilateral e imediata do Iraque, sem sequer agendar uma discussão parlamentar prévia sobre o assunto.

A justificação para a retirada das tropas, que consta igualmente da declaração do primeiro-ministro espanhol: «Não é previsível que se venha a adoptar uma resolução da ONU que se ajuste ao conteúdo a que ficou condicionada a nossa presença no Iraque». Ora isto equivale a executar-se uma hipoteca com base na conjectura de que não será previsível o cliente vir a pagar o empréstimo no dia do vencimento. E contradiz afirmações proferidas na entrevista de 21 de Março, onde o actual primeiro-ministro espanhol, referindo-se à possibilidade de as Nações Unidas se encarregarem do Iraque antes de 30 de Junho, dizia: «O meu sentimento é de que é possível».

Também o ministro dos Assuntos Exteriores e Cooperação espanhol procurou justificar a decisão, dizendo que «existe um terrorismo no Iraque, mas é um terrorismo que afecta a sociedade iraquiana. Devemos empenhar-nos em reforçar a luta internacional contra o terrorismo nas zonas que consideramos prioritárias e é aí que a Espanha assumirá os seus compromissos com firmeza e sobretudo com uma enorme determinação». No entanto, com estas duas frases, apenas conseguiu reconhecer a necessidade de uma luta internacional contra o terrorismo, já sobejamente conhecida, e simultaneamente admitir que só será levada a cabo seriamente quando afectar directamente o seu país.

O ministro da Defesa espanhol, por seu lado, enunciou um plano de retirada dos militares espanhóis do Iraque em que esta começaria no dia seguinte, se estenderia por um prazo de um mês e incluiria um percurso terrestre até um país vizinho. Este plano de retirada, que punha em causa a própria segurança das tropas espanholas, foi qualificado de «brutal» e motivou um telefonema de Bush a Zapatero pedindo que a retirada espanhola fosse efectuada de forma coordenada de maneira a não pôr em perigo as outras forças da coligação no Iraque. O próprio candidato democrata à presidência dos EUA, John Kerry, afirmou: «Lamento a decisão do primeiro-ministro Zapatero. A Espanha e o mundo inteiro estão interessados em reconstruir um Iraque que não seja um refúgio para os terroristas e um Estado falhado».

Independentemente da motivação que possa ter causado a «débâcle» espanhola, esta revela uma fragilidade inesperada à qual os portugueses, mais do que ninguém, não podem deixar de responder com demonstrações de solidariedade e de respeito pela soberania espanhola que marquem simultaneamente a nossa determinação relativamente aos objectivos prosseguidos no Iraque. São necessários gestos concretos de apoio, entre os quais se poderia incluir a oferta, ao Comando Conjunto da Força, de apoiar a segurança da repatriação dos soldados espanhóis. Isto além do estudo de novas formas de cooperação militar após a transferência do poder que ocorrerá previsivelmente a 30 de Junho.

Sabemos que podemos contar com os militares da GNR desdobrados no terreno. A incógnita reside a nível político, em especial na oposição mais radical que não compreendeu ou não quer compreender aquilo que está em jogo actualmente no Iraque. E os nossos militares sabem-no. O comandante do subagrupamento Alfa da GNR após ter conhecimento da retirada espanhola, disse: «Vamos continuar a nossa missão. A nossa permanência não está, aqui, posta em causa. Parece que em Portugal é que é posta em causa. Aqui não».

* Diplomata, docente universitário

Expresso
15/05/2004




(Doc. 121) Delgado era vigiado pelos franquistas desde 1958 


Humberto Delgado era vigiado, pelas autoridades espa- nholas de Francisco Franco, desde 1958, por ser tido como "um agitador" que mantinha contactos regulares com a oposição ao regime franquista.
A revelação foi feita, ontem, na Fundação Mário Soares, na apresentação do livro: "O outro caso Humberto Delgado - Arquivos policiais e de informação", escrito pelo historiador Jiménez Redondo, que a Junta da Extremadura editou.
"Quando entra em contacto com a oposição franquista, ele converte-se numa ameaça e passa a ser seguido pela polícia e pelos serviços secretos. Os registos são quase diários. Até sobre o que Delgado pensava, o que pressupõe que houvesse delatores em seu
redor", disse o historiador.

Desabafos a Herrera

Também a filha do general, Iva Delgado, que apresentou a obra, sublinhou a sua "grande supresa" ao saber que o pai era investigado pelas autoridades espanholas, desde 1958 - ano em que concorreu a presidente da República, contra Américo Tomás -, por o considerarem "como a primeira pedra de uma conjura comunista", pois ele pretendia derrubar as duas ditaduras ibéricas, justificou. "Em Portugal, achava-se que as eleições não serviam para nada, mas para os franquistas fortaleciam a oposição".
Iva referiu ainda a amizade que uniu o pai ao general Emílio Herrera, um opositor de Franco. "Entenderam-se bem porque ambos eram aviadores. Havia, entre eles, uma empatia pessoal e também ideológica".
Por isso, Delgado escreveu a Herrera, a 14 de Novembro de 1960, contando-lhe que estava a preparar o assalto ao navio Santa Maria. E também por isso, Herrera lhe respondeu, após a operação, a 23 de Fevereiro de 1961, que entendia "a decepção que lhe causou a conduta de um dos seus companheiros", dizendo que, além dos ditadores, também tinham de lutar contra "os ciúmes, a inveja e a traição de alguns colaboradores, que são um inimigo mais difícil de combater do que Salazar e Franco".
Apesar da vigilância sobre Delgado, o historiador disse que as autoridades espanholas não participaram no crime e "até ficaram surpreendidas por a PIDE ter ido tão longe".
Como o assassinato de Delgado e da secretária Arajayr Campos ocorreu em Fevereiro de 1965, Iva anunciou que, em 2005, 40 anos após o crime, tenciona lançar um livro com as memórias da mulher que morreu ao lado do general.

Alexandra Marques

Jornal de Notícias
13/05/2004


Quarta-feira, Maio 19, 2004

(Doc. 120) El puerto seco (de Oporto en Zamora) costaría 12 millones y podría distribuir 200.000 toneladas de mercancías al año 

Los promotores buscarán financiación de la UE para que subvencione el 50% de la iniciativa

El puerto seco costaría 12 millones y podría distribuir 200.000 toneladas de mercancías al año

Cámara de Comercio, Cámara de Propiedad Urbana y Caja Rural estiman que el proyecto podría especializarse en la manipulación de productos agroalimentarios

El puerto seco de Oporto en Zamora supondría una inversión inicial de 12 millones de euros, aunque la mitad se intentará sufragar a través de fondos europeos. Así al menos está planificado en el estudio de viabilidad encargado por la Cámara de Comercio, Caja Rural y Cámara de la Propiedad Urbana a la empresa Axel Logis, en el que se establece que el resto de la financiación recaería en una institución de carácter público, mientras que la gestión correspondería a la iniciativa privada. A pesar de que con el 50 por ciento de la ocupación total y la distribución de 50.000 toneladas de mercancías al año la plataforma logística sería rentable, el informe de viabilidad estima que el puerto seco tendría capacidad para 200.000 toneladas anuales. Los promotores del proyecto anunciaron durante su presentación que el puerto seco podría especializarse en «la manipulación de productos agroalimentarios», con el objetivo de «generar valor añadido» a través de la actividad empresarial que se crearía en torno a la plataforma logística, en palabras de Manuel Vidal, presidente de la Cámara de Comercio de Zamora.
La ventaja fundamental con la que cuenta la provincia a la hora de acoger la dotación logística, a decir de los promotores, es la buena conexión con Europa a través de las infraestructuras viarias y ferroviarias, con el paso de una línea de alta velocidad por la capital en un breve espacio de tiempo. Es más, para Manuel Vidal, la situación geográfica de la provincia, en el cuadrante Noroeste de España, hace que «Zamora sea una emplazamiento idóneo para reducir distancias entre los principales puntos de interés comercial e industrial». Máxime cuando el principal destino y origen de las mercancías que se distribuyen desde el puerto seco de Leixoes, en Oporto, es el Norte de Europa. Aunque la ubicación se mantiene en "secreto", los impulsores de la iniciativa la sitúan cerca de la capital, por la necesidad de conectar el puerto seco con la Nacional 122, que llegará hasta la frontera portuguesa, la Nacional 630, el ferrocarril de transportes de mercancías (Oporto-Vigo-Orense-Zamora), y el Tren de Alta Velocidad (TAV). Para su puesta en marcha, el secretario de la Cámara de Comercio, Javier Díaz señaló la necesidad de contar «con 40 hectáreas de terreno», de las que una parte se reservaría para futuras ampliaciones y para zona industrial, disponible para aquellas empresas que quieran desembarcar en la provincia y necesiten parcelas de gran tamaño.
La plataforma logística se dividiría en otras cuatro partes: un centro logístico, orientado a la distribución y almacenamiento, terreno en el que podrían instalarse todas aquellas empresas destinadas a la transformación y terminación de productos más servicios aduaneros y paraaduaneros; un centro de transportes, que estaría principalmente al servicio de los transportistas de largo recorrido y carga completa; otra parcela para servicios administrativos, y un centro intermodal de mercancías para el intercambio de los productos entre carretera y ferrocarril. Esta dotación estaría formada por vías de acceso a la red general y la llamada «playa» de contenedores para las labores de carga y descarga.

El modelo de gestión combinaría la iniciativa pública y la privada
Una parte fundamental del estudio de viabilidad del puerto seco de Zamora, un volumen que abarca 500 páginas, se destina al modelo de gestión del proyecto. Según el informe, una sociedad promotora de carácter público debería encargarse del 50 por ciento de la financiación total, de la comercialización, construcción de la plataforma y urbanización de los terrenos. Los promotores privados, por otra parte, gestionarían la parte logística, de transporte y servicios administrativos.
La empresa Axel Logis, que ha elaborado el extenso documento, ha tomado como referencia experiencias similares en otras provincias, caso del puerto de Coslada, para determinar los gastos e ingresos que supondría la iniciativa, que sería rentable en un umbral de no más de 15 años. Según los datos aportados, el puerto seco tendría rentabilidad económica con sólo la mitad de ocupación total y podría atraer inversión europea a través de varias vías: desde fondos Feder, Fondos de Cohesión Social o como un proyecto de cooperación transfronteriza real. Tanto el director de Caja Rural, Cipriano García, como el gerente de la Cámara de Propiedad Urbana, Salvador Prieto defendieron ayer el puerto seco como un proyecto «innovador y muy ventajoso para la provincia».

Presentación ante las autoridades lusas, a las que corresponde tomar la decisión política
Los impulsores del puerto seco no ocultaron que la última decisión para instalar la actividad logística en la provincia corresponde al Gobierno central portugués, por lo que su intención es que el estudio de viabilidad llegue a las más altas intancias lusas. Por ello, se han marcado una agenda para presentar el proyecto tanto a las autoridades portuarias de Oporto, como a los representantes de la Cámara de Comercio y del Ayuntamiento de la ciudad lusa antes de finales de este mes, si la agenda de los portugueses lo permite.

Silvia Fernández
La Opinión de Zamora
19/05/2004


(Doc. 121) El director del Parque do Douro Internacional aboga por una gestión coordinada con los Arribes del Duero 


El director del Parque Douro aboga por una gestión coordinada con los Arribes
El Simposio Internacional sobre Espacios Naturales revela el hecho de que «no hay conservación sin actividad económica»

El representante del Parque Natural Duero Internacional (Portugal), Domingos Amaro, insistió ayer en que «no hay conservación de la naturaleza sin actividades económicas». Desde su punto de vista, es necesario buscar el equilibrio entre la protección de los parques naturales y las actividades económicas.
Así, este responsable medioambiental portugués, quien participó en el I Simposio Hispano-Suizo sobre "La integración social de los espacios protegidos", precisó que desde que se creó el Parque Natural Duero Internacional en el año 1998, su apertura ha redundado en beneficios para múltiples sectores, entre ellos la artesanía y la restauración, aunque los agricultores, que son los «auténticos pilares» de un parque natural no han experimentado beneficios. Por este motivo, en Portugal se ha puesto en marcha un programa de ayudas para que los agricultores mantengan sus tierras cultivadas y para conservar a la población en el ámbito rural, precisó.
Al mismo tiempo, con relación a un nuevo proyecto turístico en el valle del Duero en Oporto, Amaro consideró que esta actividad económica es uno de los componentes para el desarrollo de la región, pero no puede acreditarse que sea la panacea para todos los programas de desarrollo del Duero, ya que tienen que poner en práctica otras vertientes para que exista un desarrollo efectivo.
Este responsable consideró que la frontera de hispano-lusa «es la más antigua del mundo» y, además, está muy afectada por la despoblación, lo que le condena a ser «una de las regiones más pobres», pese a que la creación de parques naturales «aporta una gran valía a la región y beneficios a las zonas rurales».
Amaro abogó por una mayor colaboración internacional ya que, según consideró, hasta el momento actual «han sido más las relaciones personales que institucionales» y debe invertirse la tendencia. Así, se refirió al caso de Las Arribes del Duero y el parque Duero Internacional que «condenan» a ambos países a trabajar conjuntamente.
Desde su punto de vista, sería utópico pensar en una gestión única cuando son dos administraciones diferentes las que están relacionadas con el Duero.
En este sentido, apostó por una gestión coordinada, ya que no puede funcionar de manera diferente Arribes del Duero, por un lado, y de manera distinta, Duero Internacional ya que el espacio natural es el mismo y el río es de los dos países.

La Opinión de Zamora
19/05/2004


Sábado, Maio 08, 2004

(Doc. 118) A nova Espanha 


Por Mário Soares

«A Espanha entra numa nova fase, que terá consequências em toda a Europa e não só.»

TENHO chamado a atenção, nesta coluna, para a realidade espanhola, dada a importância que a política - e as transformações - do país vizinho têm para Portugal. Existe hoje, incontestavelmente, um «mercado ibérico», consequência natural - globalmente benéfica - da adesão simultânea de Portugal e de Espanha à então Comunidade Económica Europeia (CEE), hoje União Europeia (UE). Têm vindo também a alargar-se as relações e a cooperação entre os povos ibéricos, em todos os domínios e, nomeadamente, nos sempre crescentes fluxos turísticos, nos dois sentidos. O intercâmbio fronteiriço, com as diversas Autonomias vizinhas de Portugal, está a tornar-se cada vez mais intenso, marcando quotidianamente os hábitos das populações raianas. E há, entre os dois Estados peninsulares, interesses múltiplos e convergentes em áreas geográficas diferenciadas, como: a Europa, a América Latina, o Mediterrâneo e o Norte de África.

No entanto, nem sempre as relações luso-espanholas são isentas de dificuldades, sobretudo de tipo conjuntural. Justifica-se esta situação, frequentemente, invocando motivos que vêm do passado e que radicam em velhos preconceitos, desconfianças hoje sem razão de ser e em ideias feitas ou humores superficiais.

Mas há outra razão: o desconhecimento que existe em Portugal, relativamente às realidades espanholas - em acelerada transformação - é ainda muito grande. Suponho que em Espanha se passa o mesmo em relação a Portugal. Quer no plano político quer cultural e mesmo na área económica, sabemos pouco quanto ao que se passa no país vizinho e quase nunca acompanhamos, suficientemente de perto, os debates essenciais que aí ocorrem.

Durante o recente período pré-eleitoral, num artigo publicado nesta coluna, levantei o problema das «duas Espanhas», irreconciliáveis, que nos finais do século XIX e nas duas primeiras décadas do séc. XX, preocupou muitos intelectuais, ensaístas e escritores, como: Ortega y Gasset, Unamuno e Salvador de Madariaga; historiadores, como: Sanchez Albornoz, autor de Espanha, um enigma histórico ou Américo Castro, que escreveu sobre A realidade histórica de Espanha; e sociólogos, como: Joaquim Costa e Lucas Mallada, para só citar os maiores, pertencentes à chamada «geração de 1898», émula da nossa «geração de 1870», de Antero, Oliveira Martins, Eça, Batalha Reis, os homens das Conferências do Casino.

Foram essas «duas Espanhas», tão diferentes, que se confrontaram, com intolerável crueldade, na Guerra Civil (1936-1939), tendo a Espanha progressista sido vencida pelos exércitos de Franco e, depois, implacavelmente dominada e oprimida, durante quase quatro décadas. Só com a «transição democrática» de 1976, tão influenciada pela nossa Revolução dos Cravos, isso se modificou. Mas em Espanha, ao contrário do que sucedeu em Portugal, a transição foi «pactuada»: não houve uma ruptura nem, muito menos, uma Revolução.

Levantei então, esta temática, porque na última campanha eleitoral espanhola, dada a crispação política e social criada pelo Governo Aznar - que teve, entre outros, o efeito nefasto de agravar perigosamente o eterno problema das nacionalidades - ressurgiu a questão das duas Espanhas, que voltaram a enfrentar-se, agora, felizmente, apenas no plano eleitoral, dado o quadro democrático e europeu em que vive a Espanha de hoje. Por um lado, com Aznar-Rajoy, esboçou-se o ressurgimento de uma Espanha autocrática, fortemente centralista, reticente em relação à «velha Europa», alinhada, com os ultraconservadores americanos e, no plano económico, com uma política neoliberal, sem excessivas preocupações sociais; por outro, com Zapatero, perfilou-se uma Espanha progressista, europeia, descentralizada, com forte empenhamento social, dialogante com os nacionalismos, procurando encontrar uma solução negociada e pacífica, capaz de fortalecer as Autonomias num âmbito alargado do Estado espanhol.

Ao contrário do que muitos pensavam - mas eu não, permita-se-me a imodéstia - as eleições de 14 de Março deram uma clara vitória ao PSOE, liderado por José Luís Rodriguez Zapatero. Foi a Espanha europeísta e progressista que triunfou no pleito eleitoral, tão tragicamente ensombrado pelos atentados terroristas de 11 do mesmo mês. Sob este aspecto, o civismo e a inteligência do povo espanhol, não se deixando instrumentalizar pelo Governo de Aznar - que quis atribuir à ETA a responsabilidade dos atentados, contra todos os indícios e a própria lógica - constituiu uma extraordinária lição política que importa ter presente e ponderar.

Com a posse do Governo Zapatero, a Espanha entra numa nova fase política, que terá consequências em toda a Europa e não só - já as teve, aliás, nas eleições regionais francesas - e, por isso, deve ser estudada com a maior atenção e rigor em Portugal. Há quem fale mesmo de uma «segunda transição», um novo pacto institucional, que abra um diálogo fecundo com os diferentes nacionalismos, no quadro do Estado espanhol, pacifique o Euskadi e obrigue a ETA a abandonar de vez a via da violência. O caminho é estreito mas não é impossível: pode ser exequível.

No dia seguinte à tomada de posse do Governo - no passado Domingo - Rodriguez Zapatero anunciou a retirada das tropas espanholas do Iraque, conforme a promessa feita durante a campanha eleitoral. Foi um acto corajoso, consequente, oportuno, de grande lucidez política, baseado na convicção de que até 30 de Junho não se modificarão as condições que permitam à ONU assumir a responsabilidade de orientar a pacificação e a reconstrução do Iraque. Realmente assim é. O «atoleiro» do Iraque - «pior do que o Vietname», como disse o comissário europeu, Chris Patten, há poucos dias - não tem solução, a menos que se mude radicalmente de estratégia, por estar errada e só ter conduzido a mais terrorismo e violência. Está, aliás, a impor-se a ideia, nos debates em curso na própria América, que é preciso um «New West», que resulte da indispensável renovação das relações Europa/Estados Unidos, capaz de apresentar um novo rumo no combate ao terrorismo, com credibilidade e reconhecida moralidade perante o mundo islâmico.

Num tal contexto, o Governo português fará bem meditar no exemplo espanhol e no impacto positivo que está a suscitar em toda a parte. Retirar a GNR do Iraque, está a tornar-se um imperativo patriótico e de credibilidade. É sabido que a Guarda foi para o Iraque apenas porque o Presidente da República, se opôs a que para lá fossem as Forças Armadas. Ora, num Iraque mergulhado numa autêntica guerra civil não se compreende o que poderá lá fazer uma força que tem por missão garantir a segurança das pessoas, em tempo de paz. Expõe-se, sem vantagem, a eventuais ataques, para os quais não terá meios de resposta eficazes. Falemos claro. Tratar-se-á de uma medida política sem sentido e perigosa que serve tão só para agradar ao poder americano?

Expresso
24/04/2004


(Doc. 117) «O futuro da Espanha passa por um Estado federal»  


O MODELO de organização política da Península Ibérica, baseado em dois Estados, está em crise e a tendência é para a sua fragmentação em vários pólos, incluindo do ponto de vista político. A tese é defendida pelo general Loureiro dos Santos na sua mais recente obra, Convulsões, Ano III da Guerra ao Terrorismo, lançada na quinta-feira, em Lisboa.

Segundo o general, para quem a evolução dependerá muito das lideranças políticas, Portugal vai ser profundamente afectado política, económica e até militarmente, mas não poderá ficar neutral. «Ser neutral, nestas condições, já é uma posição política» - afirmou Loureiro dos Santos ao EXPRESSO - «Para Portugal poderia ser uma tragédia».

O general defende que o fim das colónias, que sustentavam o modelo bipolar da península (e a que chama de «Tordesilhas»), aliado aos efeitos da globalização e da pertença à União Europeia, fizeram ressaltar a importância das regiões históricas ibéricas, as principais das quais foram definidas ainda no tempo dos romanos.

Essas relações ainda hoje se mantêm, diz Loureiro dos Santos, nomeadamente as que estão ligadas à geografia. «Lisboa e o estuário do Tejo, a Catalunha virada para o Mediterrâneo, a Galiza com as suas rias e natureza atlântica, a região de Sevilha e a sua proximidade do Norte de África são factores permanentes», afirma, salientando que a riqueza actual da região central de Madrid, tradicionalmente pobre e árida, advém do facto de se ter tornado um centro político e de instalação de sedes económicas por essa razão.

Em termos geográficos, Portugal é também uma região, cujo pólo natural é Lisboa, diz o estratego: «Tem uma dimensão considerada crítica, em população e em espaço; ou seja, é suficientemente grande para ter capacidade de competição com outras regiões, mas não demasiado para ela própria ter problemas de fractura interna de espaço». Portugal é, pois, «uma região polarizada, mas homogénea», o que, em princípio, a põe ao abrigo de outras «atracções regionais».

O mesmo não acontece com Espanha. «A tendência natural é que as regiões que no fundo foram antigos reinos se venham a refazer, porque a riqueza está nessas regiões - País Basco, Catalunha, Galiza, Andaluzia», afirma Loureiro dos Santos. «E quem detém a riqueza quer ter uma palavra sobre a sua distribuição, a política fiscal. Actualmente, o País Basco já tem muito, a Catalunha quer mais e vai negociá-lo, a Andaluzia começa a pensar nisso e se na Galiza o fenómeno ainda não é tão forte é porque se deu historicamente a coincidência do líder do Partido Popular ser um galego, Fraga Iribarne».

Pressões regionais

A questão é crucial e será o principal repto para a nova liderança de José Luis Zapatero. Este, aliás, já anunciou uma viragem, prevendo a discussão da Constituição e reuniões mensais com os líderes das regiões e efectuando uma aliança tácita com os partidos nacionalistas, que se materializou com a investidura do novo Governo. Mas a solução, segundo o general, passará por ceder o suficiente para satisfazer certas reivindicações das regiões e manter outras essenciais ao Estado espanhol (política externa, segurança e defesa): «Vejo um futuro federal para o Estado espanhol, com regiões fortes e pujantes que dão dinheiro ao poder político central para aqueles aspectos essenciais».

Para Portugal, a atenção tem que ser máxima, adverte. Do ponto de vista económico, o facto de haver contiguidade de mercado favorece as empresas portuguesas mais do que as espanholas. Mas para tanto é preciso que sejam ajudadas pelo Estado, que tem a obrigação (e tem falhado) de criar todas as possibilidades para as empresas portuguesas prevalecerem no jogo económico com as outras.

Do ponto de vista político, a actual mudança política em Espanha também beneficia Lisboa. «O atlantismo acentuado de Aznar prejudicou-nos, porque tornou difícil a distinção das nossas posições e os EUA tendiam a olhar para a península como uma unidade política», diz Loureiro dos Santos, que justifica a «estridência» de algumas posições portuguesas com essa necessidade de distinção. «Mas regressando Madrid à posição anterior, atlantista moderada, convém-nos - continuamos no mesmo bloco, mas como Espanha está mais voltada para o continente e nós para o mar, é mais fácil separar-mo-nos».

Luísa Meireles

Expresso
24/05/2004




(Doc. 116) Água na fervura das relações ibéricas 


Durão Barroso já falou com Zapatero. Mas Madrid pode recuperar o plano de transvazes e voltar a agitar as relações com Lisboa

JOSÉ Luis Rodriguez Zapatero, que efectua hoje em Rabat a sua primeira visita oficial ao estrangeiro (uma regra tradicional na diplomacia espanhola), poderá visitar Lisboa já nos primeiros dias de Maio. Depois de Rabat, o novo primeiro-ministro espanhol viajará para Berlim, Paris, Roma, Lisboa e Londres, «mas não necessariamente nesta ordem», como indicou esta semana o próprio. O objectivo de Zapatero é mostrar as novas prioridades da Espanha em matéria de política externa.

Além da retirada das tropas espanholas do Iraque, Madrid volta a apostar forte no eixo continental Paris-Berlim. «Com a viragem diplomática espanhola, Portugal volta a ocupar o seu lugar tradicional na Península de aliado privilegiado dos EUA, sem a concorrência da Espanha», comenta um diplomata português.

Quem já tem data marcada para a visita a Lisboa é o novo ministro dos Assuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que avançou ao EXPRESSO: «Em princípio, será no dia 3 de Maio». O novo responsável da diplomacia espanhola confirmou que Zapatero quer encontrar-se «o mais rapidamente possível» com Durão Barroso. «Se conseguirmos acertar agulhas, e em função também da agenda de Durão Barroso, é possível que possamos viajar juntos a Lisboa», disse Moratinos. Sendo de León, Zapatero conhece Portugal mas nunca esteve com Barroso, com quem só falou por telefone.

Para o ministro dos Assuntos Exteriores, a mudança política em Espanha não afectará em nada as relações bilaterais. «Basta ver o que se passou nos últimos 20 ou 30 anos para verificar que as diferenças políticas e ideológicas nunca condicionaram negativamente as relações entre Madrid e Lisboa», diz Moratinos. Assim, Zapatero deverá seguir o exemplo de Felipe Gonzalez, que se entendeu perfeitamente com Cavaco Silva, mas sem chegar talvez às relações de amizade de Adolfo Suarez e Mário Soares, e mais ainda entre Aznar e Guterres.

Água... outra vez?

«A amizade entre Aznar e Guterres e entre Aznar e Barroso foi muito importante para a consolidação das relações entre os dois países», afirmou ao EXPRESSO a ex-titular dos Assuntos Exteriores, Ana Palácio. Aliás, para Ana Palácio, é possível que algumas das medidas anunciadas por Zapatero provoquem «problemas» nas relações com Portugal. É o caso, designadamente, da paralisação do transvase do Ebro. A nova ministra do Ambiente, Cristina Narbona, diz que nada justifica esta «obra faraónica» de 914 quilómetros, com um custo estimado de 4300 milhões de euros. Assim, a «alternativa» do PSOE ao Plano Hidrológico aprovado pelo PP poderia nomeadamente implicar novos transvases do Douro para o Tejo. «Não haverá problemas, porque segundo a convenção em vigor, qualquer intervenção espanhola nas bacias dos rios ibéricos terá de ser aprovada por Portugal», garante, porém, uma fonte diplomática portuguesa. Outra questão sensível é a do TGV, em que Zapatero aposta na mudança de modelo.

Relativamente às críticas de Durão Barroso sobre a retirada espanhola do Iraque, que foram recebidas como uma «ingerência» na política espanhola, Moratinos reitera que não têm qualquer importância. Mesmo assim, é evidente que deixaram um sabor amargo aos novos dirigentes espanhóis. É o caso do «populista» José Bono, novo responsável pela Defesa. que admitiu ao «El País» que «todos os governos são livres para criticar os seus vizinhos», sublinhando, embora, que estas críticas, vindas de um primeiro-ministro de «um país que só tem no Iraque três soldados enquadrados na força militar combinada conjunta», não lhe mereciam grandes comentários...

José Alves, correspondente em Madrid

Expresso
24/05/2004



Domingo, Maio 02, 2004

(Doc. 115) Nuevo rumbo exterior  


Editorial

José Luis Rodríguez Zapatero ha completado esta semana, tras su viaje a Marruecos, una gira europea con el propósito de evidenciar el nuevo rumbo de la política exterior prometido en el programa con que llegó al Gobierno. Como en el caso de la visita a Rabat, las realizadas a Berlín y París han tenido un primer resultado indiscutible: recomponer el diálogo entre nuestro país y sus principales socios y vecinos. Así se ha entendido en cada una de las capitales visitadas por Zapatero, en las que se le ha dispensado un recibimiento por encima de las meras formalidades diplomáticas.

Cumplido el objetivo de restablecer el diálogo en términos alejados de la desconfianza de los últimos tiempos, empieza, sin embargo, la necesidad de concretar la nueva política exterior. En primer término, promoviendo el acuerdo con el resto de las fuerzas parlamentarias, de manera que la recolocación internacional de España goce de estabilidad en el futuro, al margen de cuáles sean las mayorías. A este respecto conviene tener presente que la opción diplomática de José María Aznar durante la última legislatura no fue sólo incondicionalmente atlantista, sino también, y sobre todo, obsesivamente contraria a Francia y, por extensión, a Alemania, los dos principales países de la UE.

El hecho de que Zapatero haya comenzado su ronda por Berlín y París constituye ya un claro mensaje. Frente a la idea de que es posible distinguir entre una vieja y una nueva Europa, ya con 25 miembros, ha querido sumarse a quienes defienden que no puede haber otras diferencias entre los socios que las que deriven de la voluntad que muestre cada uno en favor del proyecto. Para ser consecuente con este principio, la diplomacia española tendría que huir de toda tentación de sustituir la relación privilegiada que Aznar pretendió establecer con Washington por otra del mismo signo con Berlín y París, que sirviese sólo para singularizarse en el seno de esta Europa ampliada. Volver al corazón de la construcción europea, según dijo Zapatero en Berlín, consiste en decidir las estrategias desde una doble responsabilidad: la que obliga a pensar en los beneficios para nuestro país y la que exige considerar el futuro de Europa en su conjunto. El compromiso de facilitar la aprobación de la Constitución bajo la presidencia de Irlanda será una prueba decisiva a la hora de comprobar si la diplomacia española concilia ambas.

La gestión de la guerra de Irak fue el origen de una de las más graves crisis que ha padecido la UE, en parte debida al desequilibrio generado por la súbita aparición de Aznar en las Azores. Con la posición del nuevo Gobierno, estos contratiempos pertenecen al pasado. Pero, lamentablemente, la crisis de Irak está más abierta que nunca. La aspiración de nuestra diplomacia no puede limitarse a dejar de ser un obstáculo para una política europea hacia Irak, sino que debe contribuir a la solución de un problema al que nuestro país no fue por desgracia ajeno. Y otro tanto cabría decir del Sáhara, cuestión abordada por Zapatero con Chirac, en la que sorprende que el jefe del Gobierno español avanzase un plazo de seis meses -una concreción como mínimo innecesaria

- para encontrar una salida satisfactoria para todas las partes.

La Europa que conocíamos no es desde ayer la misma. Y habrá de experimentar, sin duda, otras transformaciones. La actitud del Gobierno socialista contribuye a encarar el futuro de la Unión con mayor esperanza que el inmediato pasado, debido a su firme convicción europeísta. Aunque sin olvidar ni minimizar los problemas que aguardan.

El País
02/05/2004


Sexta-feira, Abril 30, 2004

(Doc. 114) Chirac incorpora «de facto» a España al «eje franco-alemán» 



El presidente francés se deshizo en elogios hacia el español y anunció una colaboración estrecha

El presidente Jacques Chirac bautizó ayer el nacimiento de un nuevo eje franco-alemán aprovechando su primer encuentro oficial con José Luis Rodríguez Zapatero. Chirac emplazó a España a caminar «mano a mano con Francia y Alemania» y Zapatero calificó el encuentro del «mejor punto de partida».




Zapatero y Chirac, en el Palacio del Eliseo, momentos antes de iniciar su encuentro

Javier Gómez
París- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no pudo esconder una notoria mueca de satisfacción cuando escuchó la declaración que Jacques Chirac quiso añadir, sin pregunta previa, al final de la rueda de prensa ofrecida tras el primer encuentro oficial de ambos: «Espero que el presidente regrese a Madrid con el sentimiento de que en Berlín y París hay una voluntad muy fuerte de avanzar mano con mano con España por el camino europeo, de una manera sincera y leal».
El presidente francés quiso reservarse el anuncio de que España pasa a formar parte del eje francoalemán, después de la entrevista sin mayor sorpresa que celebraron anteayer Zapatero y Gerhard Schröder. Fue él quien anunció que los tres países inauguran una nueva «cooperación constante y diaria sobre todos los problemas comunes», aunque no especificó las modalidades de esta estrecha colaboración. La privilegiada relación alcanzará, según confirmó Chirac, al Consejo de Seguridad de la ONU, donde nace una «concertación reforzada» entre los tres socios.
El jefe del Ejecutivo español, que declaró su intención de sentarse a la mesa con Chirac y Schröder desde su entrada en el Gobierno, rindió pleitesía en sus primeras palabras a sus socios al anunciar que «España quiere volver al corazón de la construcción europea, cerca de los grandes motores de la UE: Francia y Alemania».
Zapatero aseguró que la invitación indirecta para subirse al tándem París-Berlín marca «el mejor punto de partida para la recuperación del entendimiento» entre los tres países, muy degradada por las divergencias, tanto en el ámbito comunitario como económico o internacional, del ex presidente José María Aznar con el canciller Schröder y Jacques Chirac.
El jefe de Estado galo, mucho más distendido durante la rueda de prensa que en los últimos encuentros con Aznar, mostró su interés en que los tres países se conviertan «en los artesanos más fieles de una Europa garante de la paz y la prosperidad».
La Constitución europea debería ser aprobada en el Consejo europeo de Dublín, a mediados de junio, a decir de ambos dirigentes. Zapatero constató el «cambio de posición» de España en el sistema de doble mayoría, que Aznar rechazaba, «para buscar el acuerdo y que haya una Constitución europea cuanto antes».
La Carta Magna comunitaria será probablemente sometida a referendo en España, como tenía previsto el Gobierno del Partido Popular. Aunque el presidente del Gobierno consideró «prematuro» confirmar esta votación, modelo por el que han optado otros países europeos como Reino Unido, su voluntad es la de «mantener el compromiso», acordado por la mayoría de fuerzas políticas.
Ninguno de los dos escondió que existen desacuerdos en el capítulo de la financiación europea, que España pretende aumentar hasta por encima del 1,28% del PIB europeo, mientras Francia espera reducirlo al 1%. Aunque parece una de las grandes batallas que se vivirán en un futuro cercano, Zapatero aseguró que «no será una cuestión que separe a la UE». Ambos líderes evitaron profundizar en otros asuntos internacionales como Iraq o el Sahara. Zapatero se limitó a constatar que «la soberanía va a tardar todavía mucho tiempo en volver a manos del pueblo iraquí».
Por último, los dos responsables reservaron un espacio para comprometerse a mejorar aún más la ya fructífera colaboración policial entre ambos países en la lucha contra ETA. «La cooperación seguirá siendo firme y lo más eficaz posible», afirmó Chirac.

La Razón
30/04/2004


(Doc. 113) Inflexión en la política exterior europea 


Editorial

JOSÉ Luis Rodríguez Zapatero completó ayer en París el anunciado giro de la política exterior española en su etapa preliminar, la de declaraciones de intenciones y actos simbólicos. La inició la mañana del 15 de marzo al anunciar que las tropas españolas abandonarían Irak si las Naciones Unidas no asumían el poder político y militar antes del 30 de junio. Ese anuncio fue pronto sustituido por el de la retirada precipitada, sin dar una oportunidad a la ONU de discutir una nueva resolución antes de esa fecha y sin apenas concertación con los países que compartían la misión militar con nuestras fuerzas.

En Marruecos, otro capítulo crucial de la política exterior de nuestro país, el presidente del Gobierno intercambió fórmulas de cortesía y promesas de estrecha cooperación, en una maniobra de malos presagios para las aspiraciones del pueblo saharaui y para mayor regocijo del Rey Mohamed VI y del presidente francés, Jacques Chirac. El movimiento tiene la virtud de acercarnos a nuestros vecinos geográficos más cercanos, pero puede acarrear consecuencias importantes para el equilibrio político y la influencia francesa en la región.

La tercera vertiente de este rotundo giro es lo que el Gobierno denomina errónea y pomposamente «el regreso al corazón de Europa» y que Zapatero escenificó anteayer en Berlín y ayer en París. La UE quiere finalizar su Constitución en un plazo de dos meses. Es una operación de alto riesgo para nuestro país, porque del peso relativo en las instituciones de la UE, último gran asunto pendiente, depende al final el impacto más o menos positivo de las decisiones que se toman en Bruselas sobre múltiples aspectos que afectan a la vida diaria de los españoles. Zapatero confirmó su disposición a acomodarse a la fórmula de la «doble mayoría» para la toma de decisiones en el Consejo de la UE, la propuesta apadrinada por Alemania, Francia, el Reino Unido e Italia, los cuatro países más poblados. Sin embargo, ni él ni su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, han explicado la ecuación que les permite afirmar que tal fórmula no mermará el peso relativo de España en la UE bajo el actual sistema de Niza.

Frente a estas concesiones gratuitas, las amistades europeas del nuevo Gobierno no se han manifestado todavía más que con vagas declaraciones y sonrisas. Los actos van por otro camino, como ocurrió la semana pasada en la negociación de las reformas de los sectores del aceite de oliva, el algodón y el tabaco. Nuestros agricultores se enfrentan ahora a un oscuro panorama a resultas del aislamiento en que acabó sumida la delegación española, dirigida por la inexperta ministra Elena Espinosa.

En apenas unas semanas, el Gobierno ha cumplido con sus promesas de apertura hacia Marruecos y hacia el eje franco-alemán, de abandono de la defensa del equilibrio de poder pactado en Niza, en el que nuestro país salió claramente beneficiado; ha iniciado la retirada precipitada de Irak y ha tensado la cuerda de las relaciones con Estados Unidos. Es una apuesta arriesgada porque sus presuntas «amistades» mantienen, lógicamente, inamovibles sus agendas y sus prioridades. Francia, vecino directo y primer socio comercial de nuestro país, ha demostrado por activa y por pasiva que defiende a menudo intereses contradictorios con los de España. Es el caso en Marruecos, pero también en la política comunitaria, donde obra con Alemania para recortar el presupuesto de la UE y redactar una Constitución que refuerce la influencia del eje. Y ambos parecen apreciar la amabilidad del nuevo inquilino de La Moncloa, que contrasta con el más incómodo José María Aznar.

ABC
30/04/2004


Terça-feira, Abril 27, 2004

(Doc. 112) El ex presidente no ceja  


EDITORIAL

Más allá del natural derecho a expresarse, la elegancia política obliga a los ex presidentes del Gobierno a mantener una cierta discreción durante un tiempo prudencial en sus juicios sobre el nuevo Ejecutivo. A José María Aznar le han bastado nueve días desde que abandonó La Moncloa para salir a escena con un artículo en el que censura en duros términos la decisión de Rodríguez Zapatero de retirar las tropas españolas de Irak. Quizás porque nunca imaginó que tendría que entregar el testigo a un presidente socialista y que éste corregiría tan súbitamente el rumbo de la política exterior, o porque, dado el calendario electoral, cree necesario caldear el ambiente de cara a las europeas del 13 de junio, o porque se ha ido, pero no del todo.

Nada habría que objetar a que Aznar -que criticó al jefe de la oposición cuando viajó a Marruecos- llamara a Bush para mostrar su disconformidad con la retirada si lo hubiera mantenido en la discreción de una conversación entre amigos. Ahora se declara "avergonzado" de la "irresponsable", aunque "legítima" -faltaría más-, decisión de Zapatero. El ex presidente del Gobierno, que aún lo es del PP, sigue sin explicar las razones que le llevaron a enviar fuerzas españolas a Irak, omite toda referencia a las inexistentes armas de destrucción masiva en las que buscó la justificación, ha mimetizado el discurso de Bush sobre "la guerra contra el terrorismo" y repite la teoría del "apaciguamiento de los terroristas" que ya hasta Washington ha abandonado. De todos los argumentos de Aznar, el más grave, por infundado e intimidatorio, es que con la decisión sobre la retirada la seguridad de España se ha reducido.

No deja de ser una sórdida ironía que el político español de la democracia que más ha contribuido a romper el consenso en política exterior ahora revierta este discurso contra Zapatero. Hoy, en el debate sobre la retirada en el Congreso de los Diputados, habrá ocasión de comprobar si el PP ha sacado o no lecciones de lo ocurrido o si, por el contrario, sus argumentos siguen milimétricamente los expuestos por Aznar. Un primer gesto sería que el Grupo Popular aceptase que al término de esta sesión, y no unos días después, el Congreso pueda votar una proposición no de ley sobre esa retirada. Quizá así se podría empezar a recomponer el consenso en política exterior roto por Aznar en esta guerra contra la legalidad internacional, para la cual forzó una falsa unanimidad en el PP, que contrasta con el debate abierto en las filas del partido de Blair o incluso en la carrera diplomática británica, a juzgar por la carta de 52 ex embajadores que le piden al premier una rectificación de su política exterior.

Por desgracia, la mejor prueba de que Aznar se equivocó es lo que está ocurriendo a diario en Irak. Ayer, asediadas en Diwaniya, las tropas españolas mataron a otros seis rebeldes chiíes, en un combate contra una población que las ve crecientemente como fuerzas ocupantes más que como artífices de una democracia. ¿Ha olvidado el ex presidente que mandó a las tropas para "mantener el apoyo humanitario con carácter prioritario"?

El País
27/04/2004



(Doc. 111) Los Cantonalistas 

Se viene extendiendo por España un cantonalismo en crudo que lo mismo puede llevarnos a la guerra civil en seco que a la mar y sus peces. Es como una añoranza general y violenta del cantón de Cartagena, que renace en cada secarral ibérico. Los catalanes recrudecen el catalán y los aragoneses pretenden que en su tierra se hable sólo aragonés, mientras siguen las viejas banderas tiritando bajo el polvo. Los cantonalistas emergen cada día en la España transicional y doña Letizia no va a ser reina de un país serio sino de unos juegos florales. El señor Aznar había conseguido una España presentable, organizada, ambiciosa, pero va a dejar en dos meses una España encrespada, violenta, separatista y doliente. Los cantonalismos, como quiera que se les llame, no son sino localismos hirsutos que pretenden estar siempre presentando armas cuando la verdad es que a Trillo le faltan soldados para rellenar los cuadros.

Hemos confundido definitivamente las geografías nacionales con los iberismos pedernales. Aquí todo el mundo quiere ser de su pueblo más que nadie, y esto nadie se lo discute, pero entonces se cabrea más. La clave de estas rencillas no es una estrategia para erguir nacionalismos, sino una conspiración para hundir la nacionalidad de España, la entidad europea que Suárez, Felipe y Aznar habían conseguido para nuestro pueblo, y que ahí está. Lo que pretende cierta España hecha de resentimiento es que volvamos a ser los escombros de Europa, las traseras de la historia. Y esto se disfraza y dirime como una noble pancarta con bandera municipal.

Estamos viviendo un momento cobarde y traidorzuelo en que se compravende la identidad de España no para recaudar más España sino para aminorar la poca que tenemos. Las autonomías diseñadas por Adolfo Suárez constituyen hoy una jaula de grillos locos donde sólo importa el disparate, la pérdida de identidad, la ganancia local de otra identidad más paleta, pueblerina y egoísta. Culturalmente no hemos avanzado mucho más allá de las casas regionales y la Peña Joselito, pero provincialmente nos consideramos el copón de lo nacional y los más puestos de la región. Franco sospechaba de los judíos y los soviéticos, pero tenía que haber sospechado de los callados provincianos que esperaban el momento de salir con una bandera y una cabra exhibiendo la gloria de su pueblo. Detrás de esos patriotismos siempre hay un alcalde que va a ganar más subvenciones, a transmutarse virginalmente en constructor y levantar, ladrillo a ladrillo, todas las escuelas de la comarca, donde quizá ponga un nombre republicano como seña de antifranquismo.

Así deja España José María Aznar, confiando en la lealtad de su partido, pero todavía debe aprender que el único fiel a su partido es él. La conjura manifiesta de las grandes autonomías y la conjura servil de las pequeñas se resume en una conspiración de concejales para trocear el país en muchos partidos y trocear cada partido en muchos portavoces. Acabar, o sea, con todo lo hecho. Digamos abiertamente que muchos odian la totalidad de España y otros tantos detestan su pluralidad. Ese equilibrio entre estas dos pesas y medidas es nada menos que el equilibrio nacional.

Francisco Umbral. El Mundo, 14/02/2004

Segunda-feira, Abril 26, 2004

(Doc. 110) Secular centralismo español 


Josu Iraeta - Ex diputado de Herri Batasuna

En la historia de España, más allá de lo que han supuesto los diferentes regímenes o sistemas políticos, unos más longevos que otros, lo cierto es que lo que pervive y destaca es el evidente fracaso de su permanente centralismo. A lo largo de la historia, España ha cometido los mayores atropellos, buscando la desaparición de las viejas e ilustres nacionalidades peninsulares, de sus culturas, de sus idiomas, de sus costumbres políticas y jurídicas. También de sus geografías diferenciales, de sus economías propias y peculiares, de sus formas de ser y hasta de vivir.

A pesar de lo que dicen los libros de texto, la decadencia de España como Estado sin raíz popular tuvo inicio con los Reyes Católicos. El error consistió en pretender «domar a Galicia por el rigor del castigo». Esta pareja de criminales, a quienes desde hace algún tiempo algunos pretenden canonizar, además de haber decapitado en Mondoñedo (1483) al Mariscal Pardo de Cela, arrasó las tierras gallegas, descabezó su administración expulsando a sus dirigentes, y buscó con ahínco eliminar tanto su lengua como su cultura

El duro castigo sufrido por el pueblo gallego a lo largo de 500 años (hoy hay evidentes muestras de ello), no es sino un ejemplo de la negra historia de España, que como estado centralista, ha ensayado todas las formas conocidas de gobierno y ha fracasado en todas. Las monarquías cesaristas de los Austrias, la absolutista de los Borbones, el despotismo ilustrado con Carlos III, también la monarquía pseudo democrática-constitucional, incluidos, cómo no, los cuartelazos.

España, como estado centralista, ha puesto en práctica toda forma de dictadura civil o militar, desde el Conde Duque, hasta la de Franco, pasando por las de Narváez y Primo de Rivera, y siempre fracasó.

El motor impulsor siempre ha sido el mismo, los valedores del Estado viejo, caduco y fracasado. Los seño- res semifeudales de la tierra, la iglesia belicosa e intolerante, la gran burguesía hoy escondida en los bancos, la burocracia social, oxigenada y renovada por el Gobierno del PP, proveniente del viejo régimen e incrustada en el actual para combatirlo desde dentro. En definitiva, las fuerzas de la reacción, en guardia permanente contra toda posibilidad de renovación.

Esta terrible y negra historia es difícilmente compatible con una democracia real, de ahí la situación actual de Galicia, Catalunya y Euskal Herria. Para España debiera ser recomendable revisar su historia, volver a su Imperio y estudiar las razones de su decadencia, muchas de ellas vigentes en la actualidad.

Una vez expuestas las bases en las que se sustenta el llamado Estado español, y ahora que nos encontramos ante una «supuesta y nueva» transición política en condiciones similares a 1978, quienes pretendemos de verdad un nuevo marco de relaciones con el Estado español observamos que 25 años después, los mismos de entonces preparan hoy un escenario en el que prioritan también como entonces mantener e interpretar la gestión de lo que desde Madrid permita el nacionalismo español (PP-PSOE), a la incógnita de su verdadero peso específico, en un marco libre y soberano, ejerciendo el derecho a la libre determinación.

El PNV de Ibarretxe e Imaz pretende reeditar una situación similar a la que protagonizaron José A. Agirre y el socialista Indalecio Prieto, hace ya más de medio siglo. El PNV es consciente (como lo somos muchos) de que el Gobierno del Sr. R. Zapatero no está «dotado», como no lo estuvieron sus precedentes, de la convicción democrática necesaria que permita aceptar y respetar la voluntad del pueblo vasco, libre y democráticamente expresada. Más claro, no está capacitado para afrontar la caducidad del modelo de Estado.

De cualquier forma, no es previsible que hasta las próximas elecciones autonómicas en la CAV se concreten acuerdos de índole trascendente. El panorama político actual no recomienda a los copartícipes del próximo Gobierno de Lakua veleidades que frenarían sin duda los objetivos partidistas de ambas formaciones. Tengamos presente que la razón por la que el PSOE vascongado ejerce de abanderado españolista no se basa en otra cosa que en su debilidad con respecto a la posición que ostenta en Catalunya. Allí controlan el proceso y en la CAV ni se aproximan. Por eso el PSOE vascongado pretende liderar el voto español útil, absorviendo el clarísimo «desmarque» que se está dando tanto en el PP como en UA. Sin olvidar que a IU le espera vivir la misma situación ya contrastada en el Estado.

Respecto al PNV, hay que aceptar que tiene el camino bien marcado. No le interesa que cambie nada, pues mientras desde Madrid colaboran neutralizando a la izquierda abertzale, su trabajo se simplifica mucho. Empujar con la reforma estatutaria, buscando generar contradicciones entre quienes apoyan su propuesta «sólo» parcialmente, además de provocar la tensión y el enfrentamiento con el Gobierno de Zapatero como cuña de penetración buscando el voto útil en el entorno de la izquierda abertzale, y así llegar a la pri- mavera del próximo año con el espectro electoral bipolarizado. El PNV sabe que con unos «retoques vistosos» al Estatuto y manteniendo su firmeza amistosa con Madrid, lo ratifican como único valedor posibilista. Y esto, hasta hoy, siempre ha llenado las urnas.

Este es el camino, que seguro nos conduce a una situación similar a la actual dentro de una década, quizá menos. En la izquierda abertzale pensamos que ha llegado la hora de que el PNV supere la influencia de pensamiento de regionalistas como Ramón Sota, aún determinante en la ambigua postura ante la construcción de Euskal Herria. El pueblo vasco no puede cimentar su futuro en función de una alternancia en la Moncloa más o menos retrógrada.

Los abertzales vascos debemos forzar esa situación y éste puede ser un buen comienzo para huyendo de retóricas en busca de espacios nuevos conjugar los objetivos reales y necesarios, con el desarrollo de la acción política. Todo sería más factible si en vez de estar permanentemente definiendo quiénes somos y qué queremos, buscásemos una plataforma de mínimos comunes, sin imposiciones por parte alguna, que permita fortalecer las raíces de un proyecto con el que poder sentarnos representando a una mayoría cualificada de la sociedad vasca.

Gara.Net
26/04/2004


(Doc. 109) Nación Española 


Por LUIS SUÁREZ FERNÁNDEZ de la Real Academia de la Historia

A principios del siglo XVI Maquiavelo advirtió que la Historia, conciencia y experiencia de los seres humanos, es el instrumento más valioso de que pueden disponer los príncipes para el gobierno de su Estado. Un consejo que en nuestros días parece que estamos dejando de tener en cuenta. Burckhardt, probablemente el mejor historiador del siglo XIX, añadió que esa conciencia se presenta como un patrimonio, riqueza que una generación entrega a la siguiente, desde la que es posible levantar el futuro. Sólo los estúpidos son capaces de tirar por la borda esa especie de capital heredado lanzándose tras ella al vacío sin fondo de un mar sin orillas. Y esto es lo que pretenden quienes queman banderas, desvinculándose del tiempo pasado, o inventan una Historia que nunca existió a fin de convocar nuevos sentimientos. Hitler fue un maestro en estas lides. Arrastraba a las gentes invocando fantasmas, pero las masas le siguieron. Tarde llegó la hora del arrepentimiento. Recuerdo la impresión que en mi conciencia dejó, pocos años después de la guerra, la visión de Hamburgo. Me decía a mí mismo que era imposible que estuviera pisando el suelo en que nació la Hansa, viendo las olas que acunaron las panzas de los barcos que movían alimentos para las naciones del Viejo Continente, en un tiempo en que también nosotros, los españoles, estábamos comenzando a tomar conciencia de que lo éramos, vuelta la mente hacia Europa.

El documento más antiguo en que aparece el término «nación española» procede del siglo XIV y aparece referido a la comunidad de marinos y de mercaderes que se instalaron en Brujas. Hacía pocos años que, con este objeto, Diego López de Haro fundara Bilbao, al fondo de una ría que era abra hacia los caminos de un golfo, casi mar, al que Vizcaya daría nombre. Pues aunque el apellido nos informa sin lugar a dudas de que se trataba de un linaje venido del interior los servicios prestados habían hecho que la Corona otorgara al linaje en régimen de herencia el gobierno de uno de los dominios más apreciados. Junto a Vizcaya, Guipúzcoa, también abierta al mar. Y un poco al sur, lindando con ambas, Álava, que iba a dar a la nobleza española algunos de sus apellidos más importantes, en los valles de Mendioz y de Ayala. Tiempo atrás Castilla y Álava habían corrido, juntas, peligros y hazañas derivados del empeño de restaurar la Hispania perdida el 711 a causa de la invasión islámica. Fernán González estaba en la memoria común. Ahora los marinos cántabros, desde Fuenterrabía -que así aparece nombrada en los documentos- hasta Castro Urdiales y Laredo, habían creado una Hansa española. La llamaban Hermandad de la marisma y en sus astilleros comenzaron a fabricar sus barcos, diciendo «cocas» porque era muy difícil pronunciarlo en alemán: «kogge».

Y llegaron a Brujas: hierro vizcaíno, vino del interior y de Francia y lana merina de la Mesta que sostenían el gran comercio lucrativo también para los flamencos. Eran sobre todo transportistas, que en esto consistía la esencia del negocio. Para los empresarios de la tierra ayuda muy preciosa ya que sin las guedejas castellanas no podía seguir progresando su industria textil. Les reconocieron como lo que eran «universidad de mercaderes» y los franciscanos les ofrecieron una capilla en su convento. A la hora de fijar un nombre pusieron el de «nación española» y buscando un emblema cogieron los lobos, que es lo que significa López, y los plantaron delante de una imagen del árbol de Guernica. Tres signos de identidad que ya no se olvidarían. Algunos años más tarde el Rey de Aragón, Pedro «el Ceremonioso», recordó a su yerno, Juan de Castilla que, a fin de cuentas, también sus súbditos eran españoles y alguna parte debían tener en aquel comercio. La propuesta fue lógicamente aceptada y en consecuencia, barcos catalanes y valencianos, pudieron unirse a la flota que, dos veces al año, cruzaba el golfo de Vizcaya. Bonita historia ¿verdad? Y muy aleccionadora pero que, desde luego, no figura en los libros con que ahora se pretende formar la mente de los niños que no deben respirar el «maloliente» olor de una bandera española.

Mal que pese a quienes complacería volver a las viejas rencillas de oñacinos y gamboinos, el término nación española nació vinculado al árbol de Guernica como también la bandera española saca sus colores, segun intuición muy correcta de Carlos III de los de aquella senyera que «bandera nuestra antigua del Principado de Cataluña», enarboló en 1323 Jaime II cuando pisaba playas de Cerdeña emprendiendo la afirmación mediterránea. Algo que deberían saber también quienes ahora la queman. Pues que todo nació de aquella conciencia de unidad que englobaba libertades muy sólidas en la estructura de una Monarquía que invocaba también remotos antecedentes de una nación hispana, llegada hasta nosotros como una especie de síntesis entre romanidad y cristianismo que procuraba encontrar una versión del hombre como dotado de derechos naturales humanos, «derecho de gentes», de los cuales el primero se refiere a la vida.

Hace ahora poco más de quinientos años, en torno a 1470, cuando Isabel y Fernando estaban empezando a construir, con muy escasos medios, esa Unión de Reinos que llegaría a ser la Monarquía española, fueron precisamente los vizcaínos, que acababan de superar la dura prueba de Munguía, los primeros que acudieron a prestar juramento de fidelidad, junto con mis antepasados, los terribles asturianos. Treinta años después volvemos a encontrarlos juntos, pero a las órdenes del Gran Capitán, que estaba construyendo con ellos seguridad para Europa. Y, en aquella ocasión -volvemos a 1472- Fernando prometió, y cumplió, que tan pronto fuera Rey, acudiría a la sombra del árbol para jurar, en castellano, desde luego, los fueros y libertades de aquella tierra que era su patrimonio. Nombre y conciencia constituyen una profunda unidad. Si un día la perdiésemos los primeros en llorar la desgracia serían precisamente aquellos que hoy no parecen entenderlo. La miopía política se paga. Y, si no me creen, lean, despacio, las «Bienandanzas y Fortunas» de Lope García de Salazar y sabrán lo que les espera. Es tópico repetido que los pueblos que olvidan su Historia están condenados a repetirla. Con lágrimas, desde luego.

ABC
25/04/2004




(Doc. 108) Desestimiento irresponsable 


Por JOSÉ MARÍA AZNAR

LA decisión de retirar nuestras tropas de Iraq es legítima. Pero es también una grave irresponsabilidad. Aumenta los riesgos de España y deteriora las relaciones exteriores de nuestro país. Nos aleja de nuestros socios y aliados y no contribuye al consenso en política exterior que se nos había prometido. Supone una falta de solidaridad con el pueblo iraquí y es la mejor noticia que podían recibir quienes atacaron a España el pasado 11 de marzo.

Muchos españoles nos sentimos avergonzados por la retirada de nuestras tropas. Y muchos más estamos preocupados por las consecuencias que va a tener para la seguridad de todos y para la defensa de nuestras libertades frente al terrorismo.

La decisión del 18 de abril es equivocada aunque se corresponda con un compromiso electoral. Hay compromisos equivocados y éste es uno de ellos. Lo es porque por ella hoy estamos peor situados en el escenario internacional. Nuestra seguridad es menor. Somos más débiles, como es más débil nuestra alianza con las democracias más poderosas y antiguas del planeta. Pero no sólo con ellas, sino con la mayoría de las naciones que dentro de muy pocas fechas serán nuestros socios de pleno derecho en la Unión Europea.

La decisión del Gobierno socialista ha sido un golpe a todo aquello que conviene a España y al mundo libre. Porque nos vamos de donde más se nos necesita. Retiramos nuestra presencia, nuestra colaboración y nuestra capacidad de influencia de Iraq. Un país que ha sufrido una de las más crueles dictaduras de la historia y que ahora sufre el acoso del terrorismo y de los nostálgicos del tirano. Si el Gobierno afirma su compromiso con la reconstrucción iraquí y su fortalecimiento institucional, sin duda es un compromiso poco creíble, porque no se corresponde con los hechos. Si el Gobierno quería realizar una declaración de principios en política exterior, no ha podido elegir un momento menos oportuno. Es muy difícil comprender las prisas para tomar una decisión tan grave. Sólo el oportunismo encadenado a unas elecciones marcadas por el terror puede explicar una decisión que se aleja por completo del interés del país.

La retirada de nuestras tropas es lo que deseaban los terroristas. Los que atentan en Iraq contra los iraquíes, y los que atentan en España contra los españoles. Son los mismos. Quieren lo mismo. Tienen los mismos objetivos. Uno de ellos era sin duda nuestra retirada y ya la tienen. No es el mejor paso que se puede dar tras un ataque como el que sufrió España el 11 de marzo. El mensaje que se lanza al mundo es el del desistimiento, pero es también el del valor del asesinato como herramienta para conseguir objetivos políticos. Si España es más débil por nuestra retirada, los terroristas por el contrario son más fuertes. El Gobierno ha tomado el camino del apaciguamiento, un camino que la historia ha revelado como el peor posible ante las amenazas. Porque no aleja el peligro, sino que lo fortalece.

El Gobierno no ha dado más explicaciones que la que corresponde a su compromiso electoral. Si tanto respeto les merecen los ciudadanos, podrían haberse tomado la molestia de explicarles qué alternativa proponen a la del compromiso firme con la estabilidad de Iraq y la lucha en primera línea contra el terrorismo. Si se quiere fortalecer la democracia, la huida de las responsabilidades en la defensa de la libertad en el mundo no parece el camino más aconsejable.

Los iraquíes llevan décadas sin poder expresarse a través de unas elecciones libres. Pero sabemos, por cuantas encuestas se han realizado en los últimos meses, que son conscientes de la necesidad de la presencia de las fuerzas internacionales como garantía de su seguridad frente al terrorismo, así como su voluntad de que traspasen su poder a una autoridad nacional representativa. Es posible que la decisión del Gobierno responda a la voluntad de buena parte de los españoles, pero nadie podrá decir sin mentir que es un gesto amistoso hacia los iraquíes. Porque lo que se les está diciendo es que no pueden contar con nosotros. Se les dice que no vamos a ayudarles a conseguir las libertades que nosotros disfrutamos. Que no estamos dispuestos a correr el menor riesgo por ellos. Nosotros tuvimos una Transición -afortunadamente mucho más pacífica- pero entonces agradecimos mucho todo el apoyo que desde fuera se nos facilitó. Y ahora le negamos esa ayuda a los que la necesitan.

Pero no se trata sólo de ayudar a los iraquíes. Se trata también de trabajar por la seguridad de los propios españoles. Los asesinos terroristas del 11 de marzo no atacaron por nada relacionado con Iraq. De hecho, según las investigaciones, empezaron a tramar los atentados hacia octubre o noviembre de 2002. Que después hayan exigido nuestro abandono de Iraq -también de Afganistán- no es sino el oportunismo de unos criminales dispuestos a sacar partido del asesinato de casi doscientas personas. Y, sin embargo, se les lanza el mensaje completamente equivocado. Aunque no sea ésa la intención de la retirada, se les está dando lo que piden.

¿Está España dispuesta a entregar todo aquello que se le pida mediante el uso de la fuerza, incluido su territorio o su modo de vida libre? ¿A quién vamos a pedir ayuda si volvemos a sufrir ataques? Esas son las preguntas que el Gobierno socialista debía haberse hecho antes de tomar una decisión tan irresponsable.

En su discurso de investidura, José Luis Rodríguez Zapatero habló de consensos rotos en política exterior. Con su decisión -reitero, completamente legítima- no sólo se ha alejado del consenso europeo y atlántico, sino que no ha avanzado un solo paso hacia el consenso nacional. Ha decidido retirar las tropas sin oír al Consejo de Ministros e informado antes a la prensa que al Parlamento. Es más, a pesar de que la única explicación que ha dado ha sido la de «hacer honor a la palabra dada», de hecho ha faltado a ella, puesto que no ha dado la menor oportunidad a que las Naciones Unidas -«o cualquier otra organización de carácter multinacional», en sus propias palabras- tomaran un papel más activo y no ha esperado al 30 de junio.

No debería extrañarle al Gobierno de Zapatero si a partir de ahora nos faltan apoyos esenciales en la comunidad democrática internacional. Cuando alguien abandona su puesto no puede confiar sin más en recibir la ayuda de quien permanece en él. Este motivo habría bastado para pensarse mucho mejor una decisión como ésta.

Creo que España debería mantener otras políticas. Que debería ser más solidaria tanto con las naciones que más han trabajado por las libertades en todo el mundo. Y también más solidaria con quienes aspiran, después de muchos años de dictaduras, a avanzar en sus libertades individuales.

Creo que las decisiones en política exterior deberían ser otras. Creo que deberían basarse más en la defensa de nuestros valores esenciales. Creo que deberían basarse más en la realidad que tenemos ante nuestros ojos, la de una guerra internacional contra el terror. Un terror que quiere precisamente que abandonemos. Apartar la vista, huir de la realidad, no hará que ésta desaparezca, ni siquiera que se retrase, sino que nos tendremos que enfrentar ante ella peor preparados y más inseguros.

ABC
26/04/2004


(Doc. 107) Olivença, Frei Henrique de Coimbra e a Primeira Missa no Brasil 


Mário Rodrigues

«Ao domingo de Pascoela pela manhã, (26 de Abril de 1500), determinou o Capitão ir ouvir missa e sermão naquele ilhéu. E mandou a todos os capitães que se arranjassem nos batéis e fossem com ele. E assim foi feito. Mandou armar um pavilhão naquele ilhéu, e dentro levantar um altar mui bem arranjado. E ali com todos nós outros fez dizer missa, a qual disse o padre frei Henrique, em voz entoada, e oficiada com aquela mesma voz pelos outros padres e sacerdotes que todos assistiram, a qual missa, segundo meu parecer, foi ouvida por todos com muito prazer e devoção.
Ali estava com o Capitão a bandeira de Cristo, com que saíra de Belém, a qual esteve sempre bem alta, da parte do Evangelho.
Acabada a missa, desvestiu-se o padre e subiu a uma cadeira alta; e nós todos lançados por essa areia. E pregou uma solene e proveitosa pregação, da história evangélica; e no fim tratou da nossa vida, e do achamento desta terra, referindo-se à Cruz, sob cuja obediência viemos, que veio muito a propósito, e fez muita devoção. (...)
Acabada a pregação encaminhou-se o Capitão, com todos nós, para os batéis, com nossa bandeira alta.»

(Carta de Pero Vaz de Caminha)

Olivença e o Bispado de Ceuta

Quando Olivença passou a integrar o território nacional, pelo Tratado de Alcanizes de 1297, manteve-se dependente do Bispado de Badajoz, o mesmo sucedendo com Ouguela e Campo Maior, que pelo mesmo acto internacional entraram no espaço de soberania nacional(1).
Idêntica situação viveram as terras de Riba Côa, permanecendo dependentes de Ciudad Rodrigo em matéria episcopal. Esta falta de coincidência entre as fronteiras políticas de Portugal e os limites dos seus bispados e arcebispados tinha outros paralelos mais remotos, não resultando em exclusivo dos acertos territoriais acordados entre D. Dinis de Portugal e D. Fernando IV de Castela. Nos fins do século XIV, com o Cisma do Ocidente e o agudizar do conflito político-militar travado entre Portugal e Castela, desenvolve-se um fenómeno de nacionalização da igreja portuguesa, passando os nossos territórios religiosamente dependentes das dioceses de Tuy, Ciudad Rodrigo e Badajoz a eleger os seus próprios administradores eclesiásticos. O processo culminou com a união das terras de Riba-Côa ao Bispado de Lamego em 1403 e com a transferência de Olivença, Ouguela e Campo Maior para o Bispado de Ceuta em 1444.
Em 1475 Olivença foi desanexada do Bispado de Ceuta, ficando unida ao Arcebispado de Braga. Só no reinado do Rei D. Manuel, Olivença foi reintegrada no Bispado de Ceuta, em resultado de um acordo celebrado em 1512 entre o Bispo desta cidade, Frei Henrique de Coimbra e o Arcebispo de Braga D. Diogo de Sousa. O território de Valença, que em 1444 havia sido incorporado no Bispado de Ceuta, transitou pelo mesmo acordo para a mitra bracarense.
A partir de Frei Henrique de Coimbra os bispos de Ceuta passaram a residir em Olivença. Entre 1513 e 1570 exerceram o seu episcopado nesta vila os bispos D. Frei Henrique de Coimbra, D. Diogo da Silva, D. Diogo Ortiz de Vilhegas e D. Jaime de Lencastre. Nesta última data Olivença foi incorporada na diocese de Elvas, então criada, o mesmo sucedendo com Ouguela e Campo Maior. Pela mesma altura a Diocese de Ceuta foi suprimida, sendo reunida ao Bispado de Tânger.

Frei Henrique de Coimbra e a Primeira Missa no Brasil

O primeiro bispo de Ceuta residente em Olivença, apesar de natural de Coimbra, estava ligado àquela vila alentejana por laços familiares.(2) Antes de assumir a mitra oliventina fora confessor de D. João II, tendo exercido magistério confessional no Mosteiro de Jesus de Setúbal.(3)
Na viagem de Pedro Álvares Cabral que em 1500 rumava até à Índia, Frei Henrique de Coimbra dirigia um grupo de religiosos destinados às missões do oriente. Frei Henrique de Coimbra destacava-se assim como pioneiro entre os missionários portugueses em terras Indianas. Antes disso, na passagem da frota cabralina por terras de Vera Cruz, este franciscano presidiu à celebração da primeira missa rezada nesta região da América do Sul. Estava-se a 26 de Abril de 1500(4).
Em Calecute, dos oito franciscanos que compunham a expedição cinco foram mortos em razão do recontro entre os portugueses e os muçulmanos, na sequência da traição do Samorim.
Nesse incidente foi assassinado o célebre autor da Carta do achamento do Brasil, Pero Vaz de Caminha. Frei Henrique salvou-se a muito custo, regressando a Portugal cumulado de glória pelos muitos elogios que sobre os seus feitos teceu Pedro Álvares Cabral ao Rei Venturoso.(5)
O Rei D. Manuel acabou por escolher Frei Henrique para Bispo de Ceuta, o que foi confirmado pelo Papa Júlio II em 30 de Janeiro de 1505.(6) Ao tomar posse de Olivença, no seguimento do acordado com o Arcebispo de Braga em 1512, Frei Henrique de Coimbra decidiu-se a construir os Paços Episcopais, o Tribunal e o Aljube(7). Pela mesma época se começou a construir a Igreja de Santa Maria Madalena de Olivença, «um dos espécimes mais nobres e mais puros do estilo manuelino»(8), segundo Reinaldo dos Santos; edifício que serviu de Sé Catedral do Bispado de Ceuta durante quase meia centúria, obra para a qual terá sido decisiva a acção do seu primeiro bispo. Como preito de homenagem da catedral ao seu bispo, a Igreja da Madalena, como vulgarmente é chamada em Olivença, guarda no seu regaço os restos mortais do seu notável prelado, a quem a monumentalidade da vila tanto deve(9).
Tão intimamente ligada à história de Ceuta, Olivença tal como a primeira cidade portuguesa de Marrocos vieram a cair nas mãos dos vizinhos espanhóis. Ambas aguardam hoje a sua Libertação. Marrocos continua a reclamar a entrega de Ceuta e Melilla esperando apenas tempo mais azado para o conseguir. Portugal também não esqueceu que Olivença é de direito uma terra portuguesa. E a História ainda não findou para Olivença. A menos que tenha terminado para Portugal!?...
________________

(1) Cf. Matos Sequeira e Rocha Júnior, Olivença, Lisboa, Portugalia Editora, 1924, p. 105.
(2) O seu nome seria Frei Henrique de Vasconcelos. Teve alguns familiares em Olivença, incluindo seu irmão Manuel de Vasconcelos. Vide Amadeu Rodrigues Pires, «Frei Henrique de Coimbra», in Boletim do Grupo Amigos de Olivença, Nº 3/4, Lisboa, 1957, p. 6.
(3) Matos Sequeira e Rocha Júnior, ob. cit., p. 107.
(4) A cruz de ferro forjado possivelmente usada na cerimónia está hoje no Museu da Sé de Braga.
(5) Amadeu Rodrigues Pires, ob. cit. p. 6.
(6) Matos Sequeira e Rocha Júnior, ob. cit., p. 107.
(7) Ibidem.
(8) Reinaldo dos Santos, O Manuelino, Lisboa, Academia Nacional de Belas Artes, 1952, p. 28.
(9) - Frei Henrique de Coimbra morreu repentinamente em 1532. Esteve sepultado na Capela-Mor da Igreja da Madalena, talvez em campa rasa, até 1720. Nesta data terá sido transferido para a Capela do Senhor Jesus, situada na cabeceira da igreja, do lado do evangelho, num sarcófago que tem a inscrição: «AQVI JAZ HO BISPO DE CEITA DOM ANRIQUE FALECEO A 24 DE SETEMBRO DE 1532 ANS». Era Mestre em Teologia. Foi desembargador da Casa da Suplicação, em Lisboa. E por pouco tempo Bispo desta cidade nos últimos anos da sua vida. Vide Fortunato de Almeida, História da Igreja em Portugal, Vol. II, Porto, l968, PÁG. 688.


Domingo, Abril 25, 2004

(Doc. 106) ¿Cambios en España? 


Eneko Herran Lekunberri - Sociólogo

Los resultados de las elecciones españolas del 14-M han abierto una puerta a la esperanza, bien poca cosa si se tiene en cuenta que la esperanza, si bien acostumbra a decirse que es lo último que se pierde, suele ser lo primero que nos echa a perder en tanto que nos empuja a depositar nuestra confianza en elementos ajenos a nosotros mismos, inmovilizándonos en cierta medida y dejándolo todo en manos de un destino que parece hacérsenos más propicio por el mero hecho de estar esperanzados.

Sirva este preámbulo para pintar con un toque de escepticismo mis propias ilusiones con respecto a la nueva etapa recién iniciada, que las tengo. Ya antes de celebrarse los comicios, consideraba como escenario más deseable que el partido ganador (el PSOE, a poder ser) se quedara en torno a los 15 escaños de la mayoría absoluta, hecho que, a la postre, ha salido más o menos calcado. Las mayorías absolutas son una suerte de legitimación del caudillismo en estas «democracias» representativas que padecemos, y para obtenerlas no hace falta acercarse ni por asomo al voto del 50% del electorado (del censo), y ni tan siquiera al mismo porcentaje del voto emitido. Demasiadas facilidades cuando encima se tiende al bipartidismo como copia del modelo USA. También puntualizar que el hecho de preferir al PSOE como ganador no es por estima, sino que tiene mucho que ver con esa teoría del mal menor, muy en boga para todo aquello a lo que se refieren con el pomposo nombre de «asuntos de estado».

Lo cierto es que, al margen de lo puramente deseable, se ha producido el resultado a priori más apete- cible, al menos desde mi punto de vista. Ahora quedan por delante cuatro años en los que deben concretarse una nueva forma de hacer política (talante, Zapatero dixit) y de entender España (¿Nación? ¿Naciones? ¿Nacionalidades? ¿Autonomías? ¿Estado federal? ¿Estados libremente asociados? ¿Estados libremente disociados?...).

Con respecto al primer punto, el del nuevo talante, no cabe sino aplaudir el paso del nuevo presidente al sacar a las tropas españolas de Irak, donde no se les ha perdido nada. Bastante daño han hecho ya con su modesta contribución a una guerra y a una ocupación que, si existiera de verdad una Comunidad Internacional no-títere, debieran estar ya encausadas por crimen contra la humanidad. ¿Dónde están los embargos a Estados Unidos y sus satélites por intervenir en territorio ajeno y soberano sin resolución previa de la ONU?

Y, siguiendo con lo del talante, luego está la promesa de diálogo. ¿Adónde habíamos llegado que el mero hecho de dialogar se nos representa una virtud? El diálogo debe ser un principio fundamental, y su virtud, en todo caso, vendrá marcada por las características del mismo (receptividad, amplitud, capacidad de entendimiento y de llegar a puntos de encuentro, contraste de opiniones diversas, acuerdos...). Si el diálogo prometido se queda en más fotos y en más comidas no pasará de tener un valor tan simbólico como hueco.

¿Y la forma de entender España? ¿Se podrá volver a debatir, como hasta hace no tanto, siempre y cuando se parta y se concluya en el actual modelo impositivo? Es decir, ¿seguirá siendo una grande y libre sin mayores problemas que su articulación o vertebración interna? Dice Zapatero que se le dé tiempo para poder ver la España plural que quiere construir. ¿Y por qué no empieza por reconocer el derecho de autodeterminación para las diversas naciones que dice reconocer conforman el actual modelo de estado? Tal sería el único y verdadero reconocimiento de un estado plurinacional; luego, su misión podría ser la construcción de una España apetecible para que ninguna de las naciones que la conforman quisiera hacer uso de ese derecho. Lo contrario es repetir la misma trampa de siempre: yo voy a trabajar para que todos se sientan cómodos en España, pero, independientemente de que lo logre, no cabe otra opción que pertenecer a ella.

Pero lo más atractivo no es que Zapatero sea presidente, ni tan siquiera que el PP se vea relegado a la oposición (que esto sí que ha estado bien, pero que muy bien). Lo mejor es la posición en que han quedado los pequeños partidos, casi todos adscritos al ámbito de las naciones sin estado. Estos sí que, por una vez, se ven en la mejor situación imaginable en el ámbito del Parlamento español, siendo por tanto a ellos a quienes corresponde presionar lo suficiente como para provocar cambios de calado en la situación actual. El PP se apresuró en cuatro años de mayoría absoluta en un recorte sin tregua de las libertades, tanto individuales como colectivas, que urge restaurar en mucho menor plazo, pues lo contrario implicaría un agotamiento de la legislatura sin más logro que el desandar en parte lo andado. No se puede confiar en que las caprichosas urnas alarguen el plazo en otros cuatro años con las mismas condiciones, así que desde la óptica de esos «pequeños» partidos que ahora adquieren relevancia, la opción a plantear tendrá que ser un órdago si quieren llegar al final de ciclo con al menos unas cuantas piedras de ventaja.

En resumen, que se dan las circunstancias propicias para jugar fuerte, pero el plazo es limitado. Transitando por el camino de la tibieza se acabará el tiempo y estaremos en el mismo sitio, con la agravante de que entonces quizá no se repitan las posibilidades potenciales abiertas para el actual periodo. Esperemos por tanto que no se deje escapar esta oportunidad. Para ello, la presión desde una sensibilidad de izquierdas es clave para un verdadero cambio de talante político. Asímismo, el reconocimiento del derecho de autodeterminación lo es desde una óptica de cambio de modelo de Estado hacia un marco plurinacional y no impositivo o coercitivo.

¿Estarán a la altura? -

Gara.Net
25/04/2004




Sábado, Abril 24, 2004

(Doc. 105) Politica Exterior de España 


DISCURSO DE INVESTIDURA DEL CANDIDATO A LA PRESIDENCIA ,

JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO

Congreso de los Diputados, 15 de abril de 2004


Señor Presidente:

El segundo eje al que dedicará particular atención el Gobierno es el referido a la Política exterior.

En este campo, es hora de recuperar un consenso que nunca debió romperse.

Nada hemos progresado al hacerlo y hemos puesto en riesgo muchos de nuestros intereses más importantes.

Un consenso que, por este orden, debe dejar claro un convencido compromiso europeísta; debe situar en Latinoamérica y el Mediterráneo nuestros centros de atención preferente; debe mantener con Estados Unidos una relación de países socios y amigos basada en la lealtad y la franqueza recíprocas; debe alinearse inequívocamente con la legalidad internacional, con la reforma y reforzamiento de los instrumentos de paz internacionales; y debe, finalmente, hacer de la cooperación al desarrollo un elemento esencial de nuestra política internacional.

Todo ello atendido por un nuevo servicio exterior del Estado, potente y preparado para servir a España en un mundo globalizado.

En este marco, la Constitución Europea supone un hito en el proceso de paz, libertad, progreso y bienestar en cuya implantación y desarrollo estamos empeñados los europeos desde hace ya cincuenta años.

Será el elemento más sólido de unión entre los veinticinco estados que pronto conformarán la Unión Europea.

Convencido de que lo que es bueno para Europa es bueno para España, el Gobierno hará cuanto esté en su mano para asegurar que el proyecto de Constitución Europea se apruebe antes de que concluya la presidencia irlandesa y pueda firmarse en Madrid, como, en homenaje a las víctimas del atentado del 11 de marzo, han previsto todos los Estados europeos.

Me apresuraré a recuperar la presencia institucional, política, cultural y económica de España en Latinoamérica con el fin de contribuir a la proyección definitiva de sus pueblos, consolidar la democracia en todos sus países y sentar con ellos bases reales para la actualización, modernización y eficacia de nuestra comunidad de naciones.

Marruecos exige y merece una atención preferente y unas relaciones que busquen el entendimiento profundo. Así lo expondré a las autoridades marroquíes en la visita que realizaré en los próximos días.

En el Mediterráneo debemos recuperar el objetivo del diálogo, entendimiento y cooperación que supuso la Carta de Barcelona.
En lo que se refiere a la crisis iraquí, no es mi intención reabrir debates pasados.

Todos los españoles conocen mi posición sobre las causas que se esgrimieron para justificar esta guerra y sobre la intervención española en la misma. Hoy, tras recordar a los españoles que han perdido la vida en Irak, tenemos que mirar, unidos, al futuro.

Día a día seguimos siendo testigos del continuo deterioro de la situación en Irak, que se aleja cada vez más de la paz y la estabilidad que todos deseamos.

Puedo garantizarles que mi Gobierno seguirá firmemente comprometido con la estabilidad, la democratización y la reconstrucción de Irak, pero no sin los iraquíes, ni contra los iraquíes.

Es urgente que los iraquíes recuperen su soberanía y puedan organizar libre y democráticamente sus elecciones. España desea un Irak que mantenga su integridad territorial y en el que todas sus comunidades puedan sentirse partícipes de un futuro común.

Este es el objetivo fundamental, con el que estamos plenamente comprometidos, que defenderemos en los foros internacionales y al que prestaremos todo nuestra ayuda.

Mi postura sobre la presencia de tropas españolas en Irak es bien conocida, así como sus argumentos y razones, y no cabe malinterpretarla. No permitiremos que se ponga en cuestión nuestro firme compromiso con la seguridad internacional y en la lucha contra el terrorismo.

Por ello, quiero dejar claramente sentado que España asumirá las obligaciones internacionales que le correspondan en defensa de la paz y la seguridad. Lo hará siempre; con un solo requisito: la decisión previa de Naciones Unidas o de cualquier otra organización de carácter multinacional. En todo caso la participación de las Fuerzas Armadas Españolas en misiones en el exterior se acordará con la participación del Parlamento.

En cualquier caso, nuestra acción privilegiará la diplomacia preventiva y el respeto a los principios de la Carta de las Naciones Unidas frente a la guerra preventiva y al unilateralismo, y hará hincapié en una utilización más eficaz de todos los instrumentos políticos, diplomáticos, económicos y sociales para el arreglo pacífico de controversias. Estoy convencido de que todos necesitamos.

revisar solidariamente la estrategia en la lucha internacional contra el terrorismo.

Y a ello dedicará su esfuerzo mi Gobierno.

También aquí, la opción estratégica por Europa adquiere pleno sentido: al hilo de los acontecimientos de los últimos años y bajo la iniciativa de Javier Solana, la Unión Europea está dando pasos, todavía tímidos pero decisivos, para incrementar su propia capacidad de defensa y seguridad en beneficio de sus ciudadanos y para ejercer un papel relevante en pro de la paz en el mundo.

Esta será, en consecuencia, la guía fundame ntal para la modernización, la formación y el equipamiento necesario para que nuestras Fuerzas Armadas puedan cumplir sus misiones en condiciones de eficacia, pero también en condiciones adecuadas de seguridad y de atención a sus miembros.

Unas Fuerzas Armadas que, en todo caso, multiplican su actividad en beneficio de la comunidad y que merecen y necesitan el afecto, el reconocimiento y el aliento de los ciudadanos. Porque constituyen una pieza fundamental para la seguridad de una sociedad que se siente amenazada.

La recuperación del consenso en política exterior; la prioridad de la visión europea de nuestra política; el compromiso con la aprobación inmediata de la Constitución europea; la atención preferente a Latinoamérica y el Mediterráneo; el respeto escrupuloso a la legalidad internacional; la reivindicación de Naciones Unidas como garante efectivo de la paz y seguridad internacionales, constituyen, pues, los hitos fundamentales de la nueva política exterior.




Sexta-feira, Abril 23, 2004

(Doc. 104) El 'espectáculo' de José Bono  


JOSÉ Oneto

En medio de una gran conmoción internacional por la decisión del domingo 18 de abril del nuevo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de retirar las tropas españolas destacadas en Irak haciendo honor a su promesa electoral; casi en el mismo momento en que el presidente de Estados Unidos, George Bush, tenía el primer encontronazo telefónico con el recién investido presidente socialista por una decisión que el "amo del Imperio" considera insolidaria; mientras gran parte de la prensa internacional anuncia que la débil coalición que se ha ocupado de la invasión de Irak comienza a romperse y otros países anuncian también la retirada de sus tropas, quien tiene que encargarse, con seriedad y profesionalidad, de esa retirada de tropas, el recién nombrado ministro de Defensa, José Bono, montaba una toma de posesión más propia de un teatrillo de Valle Inclán que de un simple traspaso de poderes, que debería haber sido lo más austero y serio posible dada la situación de nuestras Fuerzas Armadas en Irak. Y, sobre todo, teniendo en cuenta que el país todavía no se ha recuperado del shock de la masacre islamista del pasado 11 de marzo.

CANTANTES, folclóricas, artistas, sacerdotes, obispos, nuncios, funcionarios y militares sin graduación asistían a una toma de posesión que más se parecía al bautizo que recientemente montó Bono en la catedral de Toledo, que a un acto castrense en el que se de-
bía haber resumido, con la máxima seriedad posible, la nueva etapa que acaba de inaugurar la presidencia de Rodríguez Zapatero.
No se entiende por qué el intercambio de carteras ministeriales y las tomas de posesión que en todos los ministerios se efectuaron tras la correspondiente jura ante el Rey tuvo que hacerse 24 horas más tarde en el Ministerio de Defensa.
No se entiende la precipitación del domingo, cuando todavía Bono no había tomado posesión del cargo, y sin esperar la preceptiva reunión del Consejo de Ministros que estaba convocada para horas más tarde, a menos que Rodríguez Zapatero quisiera destacar que era una "orden suya", y, una orden, dada, además, al ministro de Defensa que ya había anunciado que hasta el día siguiente no se haría cargo del ministerio.
No se entiende el espectáculo de la toma de posesión, ni las acusaciones de falta de testosterona de los invitados del PP que habían recibido la orden de ausentarse ("Pepe, nos han prohibido asistir", revelaba en público el nuevo ministro refiriéndose sobre todo al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre).
No se entiende la profesión de fe religiosa cuando estamos ante un Estado aconfesional en el que la práctica de la religión es una opción puramente individual e íntima.
No se entiende la apelación al pasado falangista de su padre, al problema de los nacionalismos, al papel que en el acto ocupaba el presidente de la Conferencia Episcopal, Rouco Varela, y el nuncio, Manuel Monteiro, a su insistencia en que no habrá sindicación ni en el Ejército ni en la Guardia Civil cuando es uno de los puntos del programa electoral del PSOE.
En efecto, en su página 50 el PSOE se compromete a que "la ley disciplinaria de la Guardia Civil suprimirá la sanción de arresto para las infracciones de los guardias civiles relacionadas con las seguridad ciudadana, en ese mismo ámbito atribuirá en exclusiva al Ministerio del Interior y mandos de la Guardia Civil las competencias sancionadoras y evitará la concurrencia con el Código Penal Militar. Se regulará el derecho de asociación profesional de los miembros de la Guardia Civil de acuerdo con lo previsto en los artículos 22 y 104.2 de la Constitución, para la representación y promoción de las condiciones profesionales de sus miembros".

Y POR ÚLTIMO, y es lo más grave, no se entiende las prisas por cesar al director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Jorge Dezcallar, en unos momentos de tanta gravedad como los que estamos viviendo para, de un día para otro, colocar, en el lugar más delicado de los servicios de inteligencia a un amigo, Alberto Saiz Cortés, cuyo único mérito es haber sido consejero de Industria y Empleo del Gobierno de Castilla-La Mancha, una actividad muy relacionada con el espionaje y contraespionaje. El perfil de Saiz Cortés, un ingeniero superior de montes que no habla inglés (del árabe no se sabe nada), no es el que debe corresponder al director de nuestros servicios de inteligencia.
Y, sobre todo, no se entiende que ese nombramiento, un nombramiento clave, no haya sido consensuado con la oposición tal como se hizo con el nombramiento de Jorge Dezcallar al aprobarse la nueva ley del CNI.

El Periodico
23/04/2004


(Doc. 103) Portugal vende mais alta tecnologia que Espanha 


Estudo da Comissão Europeia revela

Um estudo da Direcção de Investigação da Comissão Europeia, recentemente divulgado, revela que, em percentagem de exportações, Portugal vendeu em 2001 mais alta tecnologia ao estrangeiro do que a Espanha ou a Grécia. De acordo com este documento, nesse ano 6.8 por cento das exportações nacionais eram de alta tecnologia, enquanto em Espanha esse indicador era de 6.1 e na Grécia de 5.5 por cento. O valor português, contudo, situa-se bastante abaixo da média da União Europeia, que é de 19.8 por cento.
“Acredito que seja essa a realidade”, diz Joaquim Martins, presidente da Cefamol, apontando os moldes, os componentes para a indústria automóvel e produtos de electrónica (como os comandos para televisões) como alguns dos exemplos de alta-tecnologia (high-tech) exportada por Portugal, nomeadamente através das empresas da região da Marinha Grande/Leiria. “Desenvolvemos produtos. Há investimentos constantes em tecnologia, investigação e desenvolvimento no sector dos moldes que, neste contexto, não se poderá comparar, por exemplo, com a maioria dos têxteis ou calçado”.
Victor Oliveira, responsável do Grupo Vangest, na Marinha Grande, não se mostra surpreendido pelo facto de Portugal exportar mais alta-tecnologia que a Grécia. “Em relação a Espanha, fico surpreendido”, admite, embora frise não haver no estudo explicações sobre o que é entendido por alta-tecnologia. Contudo, assinala, é um facto que a Marinha Grande é um pólo que tem no seu seio empresas onde a aposta na inovação e na tecnologia vem de há longa data.
Álvaro Torre, administrador da GS Moldes, também na Marinha Grande, diz que a percentagem exportada por Portugal “é interessante” e “prova que temos muita gente capaz de promover e desenvolver tecnologia”. Na sua opinião, o que nos falta são apoios para ir mais longe”. O empresário, que se mostrou surpreendido por neste aspecto estarmos à frente de Espanha, lembra que o mercado nacional “é muito pequeno, mas lançar--se na exportação com novos produtos, inovadores e de alta tecnologia, requer coragem”.

Portugal e os países do alargamento
Em relação aos países que farão parte da União Europeia alargada, e segundo o mesmo estudo, Portugal tem um perfil mais tecnológico nas suas exportações do que a Polónia, a Letónia, a Eslovénia e a Eslováquia, mas mais fraco que o da República Checa, Estónia, Hungria e Malta. O caso desta ilha é “paradigmático”, já que se trata do país com maior peso da tecnologia na exportação em todo o mundo (mais de 54 por cento das suas exportações), o que o coloca à frente da Irlanda e das três grandes potências económicas – Estados Unidos, Japão e União Europeia. Para aquela situação contribuiu o facto de Malta ter apostado numa “forte especialização internacional em componentes electrónicos desde os anos 80”.
A quota de exportações tecnológicas portuguesas no mercado mundial é contudo muito pequena (0.15 por cento) e inferior à quota espanhola (0.64 por cento). No entanto, analisando--se a dinâmica de melhoria da quota mundial de exportações neste sector, Portugal consta entre os dez países com uma taxa mais elevada de crescimento anual no período entre 1996 e 2001, tendo crescido mais de seis por cento ao ano, enquanto a quota espanhola naquele período “diminuiu cerca de cinco por cento ao ano”.

Cefamol e parceiros mostram inovação e tecnologia
A indústria portuguesa de moldes “ocupa um lugar de destaque” no que se refere ao desenvolvimento e inovação técnica e tecnológica, consideram os responsáveis da associação Cefamol. “A comprová-lo” estão as estatísticas realizadas pela ISTMA (associação mundial de moldes e ferramentas especiais), que apresentam Portugal como um dos países que “mais investe em novos equipamentos e tecnologias em relação ao volume da sua facturação anual”. Assim, consideram os responsáveis da associação, “torna-se importante promover esta capacidade e as empresas portuguesas que se distinguem dos seus concorrentes internacionais por uma oferta alargada da cadeia de valor e por uma diferenciação dos seus produtos e serviços”. É por isso que “Portugal não podia deixar de estar presente” no pavilhão Research & Technology da feira de Hannover, Alemanha, que começou segunda-feira e se prolonga até sábado. Na feira marcará presença uma participação conjunta da Cefamol, Centimfe e ICEP, “representando Portugal e a sua capacidade empreendedora, através de um stand onde serão apresentados projectos de carácter tecnológico e de inovação organizacional, desenvolvidos no nosso País pelas instituições e empresas representativas do sector, incluindo parcerias internacionais em desenvolvimento”.

Raquel de Sousa Silva

Jornal de Leiria
22/04/2004




Quinta-feira, Abril 22, 2004

(Doc. 102) Bronca de ERC 


ESQUERRA Republicana de Cataluña es un partido que no oculta su desafección por la Constitución de 1978 y todo aquello que representa a España. No sólo es su signo de identidad vital sino que lo exhibe como el fundamento de su acción política en el Gobierno catalán, del que forma parte, y en el Parlamento nacional. Su empeño en abrir una segunda transición para llegar a una relación cuasi confederal con el Estado formó parte del mismo discurso en el que aplaudía las expectativas que justificaban su voto favorable a Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno. Pero con ERC se sigue produciendo el fracaso histórico de todas las políticas que han pretendido «acomodar» a los nacionalismos a golpe de concesión, sin exigirles ninguna contrapartida. Zapatero les ofreció una España que haría innecesarias sus aspiraciones soberanistas, pero ERC no está en Madrid para estas mutaciones como lo demuestra la polémica desatada en el seno del partido acerca de si debían o no asistir al acto solemne de constitución de las Cámaras. La razón de la disputa era la presencia de Su Majestad el Rey, quien, como titular de la Corona, simboliza la unidad del Estado y funde en su autoridad todas las instituciones democráticas como expresión de la soberanía del pueblo español. El acto es simbólico, evidentemente, pero el simbolismo es esencial en un sistema democrático y constitucional para plasmar en imágenes la realidad de un Estado con identidad histórica y política unitaria. Aunque finalmente ha quedado atajada la descortesía de los republicanos hacia la persona de Don Juan Carlos, que también habría supuesto una vejación al sistema constitucional y a la voluntad popular que lo sustenta, ERC se ratifica como un partido que vive en la tensión. Por otro lado, qué otra cosa cabe esperar de este partido si no tentaciones de política marginal y extraparlamentaria, si además no encuentran razón alguna para no hacerlo desde el momento en que el PSOE, ya en el Gobierno -tanto central como autonómico- les garantiza la disculpa, más allá de distanciarse formalmente, como no podía ser de otra manera, de tan significativo desaire. Es comprensible que Zapatero esté más pendiente del brillo de los primeros compases de su Gobierno que de fajarse con un socio que debería avergonzar a cualquier partido nacional comprometido con la lealtad a la Constitución, y por tanto a la Corona y a las instituciones democráticas. Pero si el jefe del Ejecutivo decide mirar a otro lado, no puede pretender lo mismo de la opinión pública, condescendiente hasta un límite con el entusiasmo por la victoria electoral, porque a nadie le gusta que vejen -o intenten vejar- impunemente sus símbolos. El problema es que el suma y sigue de las ofensas de ERC no cesa y el PSOE, de momento, parece inerme ante la insolencia de su pequeño y bronco aliado.

ABC
22/04/2004


Quarta-feira, Abril 21, 2004

(Doc. 101) Impostos & Companhia 


IVA. O Que É Nacional É Bom?

Por TIAGO CAIADO GUERREIRO

Pouco antes de Portugal aderir à União Europeia (UE), foi lançado pelo Governo de então uma campanha para estimular a compra dos produtos portugueses. A frase mais marcante de toda a campanha era "o que é nacional é bom". Ora, infelizmente, no que se refere ao Imposto sobre o Valor Acrescentado (IVA), este não é nacional, nem bom. Na verdade, a estrutura do imposto gera distorções entre empresas de diferentes Estados membros da UE, agravadas no caso português pelos atrasos nos pagamentos e pelo mau funcionamento da justiça.

Vejamos o que acontece se um hipermercado comprar candeeiros a uma empresa portuguesa ou a uma outra empresa de outro Estado membro da UE. Ao comprar os ditos candeeiros a uma empresa portuguesa por 10.000 euros, terá que entregar 1900 euros de IVA. Já se os comprar a uma empresa espanhola, não está sujeito a IVA. Isto é, no primeiro caso tem de despender 11.900 euros, e no segundo caso 10.000 euros.

Terá isto efeitos práticos no dia a dia das empresas portuguesa? Claro que sim.

Vejamos o seguinte exemplo: a empresa "Trolaró, Lda." produz candeeiros e vende-os a hipermercados, sendo que estes levam cerca de seis meses a um ano a pagar o valor das encomendas (o Estado português consegue ser pior...). Nesse processo, a "Trolaró, Lda." tem que: (i) pagar as mercadorias aos fornecedores; (ii) pagar os salários dos seus empregados e a segurança social; (iii) pagar restantes despesas de manutenção da empresa; (iv) entregar ao Estado o IVA liquidado na venda dos candeeiros e ainda não recebido dos hipermercados.

Quer dizer, é a empresa que suporta o encargo com o imposto enquanto os seus clientes não o pagam.

Mas imaginemos que o hipermercado, em vez de comprar à "Trolaró, Lda.", compra à sociedade "Nuestros Hermanos, S.A.", sedeada em Madrid. A "Nuestros Hermanos, S.A." vende os candeeiros por ela produzidos ao hipermercado, sem sujeição a IVA. Com efeito, o IVA só terá de ser entregue ao Estado português quando os candeeiros forem vendidos pelos próprios hipermercados aos seus clientes. Ou seja, se o hipermercado comprar 10.000 euros de candeeiros a uma empresa portuguesa tem de desembolsar 11.900 euros, enquanto que se comprar a uma empresa espanhola só tem de desembolsar os 10.000 euros.

O que acontece, naturalmente, em termos de gestão financeira das empresas, é que estas optam por comprar onde é mais barato. E onde é mais barato é onde não tem de ser suportado imposto, ou seja, fora de Portugal. Isto leva, por sua vez, a que muitas empresas portuguesas, para serem concorrenciais, tenham tendência a estabelecer-se em Espanha para fornecer bens para Portugal.

Este fenómeno, todavia, não só afasta o investimento em criação e manutenção de empresas em Portugal (e, consequentemente, de postos de trabalho), como fomenta em grande medida as fraudes fiscais. Isto porque, muitas vezes, as mercadorias são compradas a fornecedores em Portugal e vendidas a entidades portuguesas, por uma entidade em Espanha, mas os bens nunca chegam a sair de Portugal, não passando tudo de uma mera operação fictícia, suportada pela facturação!

Por outro lado, as próprias empresas espanholas têm maior facilidade em negociar com entidades portuguesas, mesmo que adquiram mercadorias a fornecedores espanhóis. Isto porque, sendo certo que ao comprar aos fornecedores em Espanha a empresa espanhola tem de suportar IVA (que não liquida ao vender a entidades portuguesas), esta sabe que o Estado espanhol a vai reembolsar rápida e eficazmente, ou seja, o custo para ela é negligenciável. Enquanto que se for uma empresa portuguesa a vender a uma entidade espanhola, o reembolso pelo Estado português é muito demorado, o que coloca a empresa portuguesa em enorme desvantagem competitiva.

Com tudo isto, o investidor estrangeiro tem muito mais vantagens em estabelecer uma "sede regional" em Madrid ou Barcelona para negociar em toda a Península Ibérica, porque em Espanha o sistema funciona!

E lá se vai a conversa de atrair investimento estrangeiro para Portugal... É que, ao contrário do que se diz, a competitividade fiscal é muito mais que as taxas de imposto. Na verdade, as empresas alteram as seus comportamentos económicos por razões exclusivamente fiscais como consequência da não neutralidade fiscal do sistema.

O IVA é um imposto com um sistema comum em todos os países da EU. Não é um sistema perfeito, mas é razoável. Porém, foi desenhado para contribuintes e Estados cumpridores (vide países nórdicos e França). Não comporta, sem elevados prejuízos económicos, uma certa bandalheira à portuguesa, i.e., não pagar a horas, não conseguir obter os pagamentos rapidamente em tribunal, não entregar reembolsos aos contribuintes com celeridade, etc.

Portugal pode ter alguns custos da sua localização geográfica em termos de captação do investimento, contudo se é certo que a situação geográfica é imutável, já a política fiscal e de justiça depende exclusivamente de nós.

*Advogado

Público
19/04/2004


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